China invierte en energías renovables en América Latina

Centrales solares híbridas están siendo construidas en el norte de Chile (image: MinisteriosBienesNacionales)

China invierte en energías renovables en América Latina

China viene invirtiendo fuerte en energías renovables en América Latina. La Agencia Internacional de Energía Renovable (en su sigla en inglés, IRENA), considera a la región como heterogénea en términos energéticos y en recursos naturales, lo que representaría un desafío para la implementación de energías más adecuadas. Las diferentes etapas de desarrollo de los países de la subregión son otro desafío que los chinos enfrentan. Asimismo, IRENA ve “un alto potencial de generación de energías renovables” en la región.

Un estudio realizado por el Global Development and Environment Institute (GDAE) afirma que China es uno de los principales aliados de los países sudamericanos en el área de energía y destaca el papel del país asiático en la diversificación de la matriz energética de la región, más allá de los combustibles fósiles. Según el GDAE, los chinos poseen en su haber un elevado stock de paneles solares fotovoltaicos y han llegado en el exacto momento en que Chile, por ejemplo, estaba buscando nuevas fuentes de energía porque Argentina había reducido drásticamente sus exportaciones de gas hacia su vecino. Tanto es así que los chilenos anunciaron la realización de proyectos solares en el desierto de Atacama.

Las inversiones chinas en energías renovables en América Latina son vistas como la ventana más importante para expandir el comercio entre el país asiático y los latinoamericanos. Al mismo tiempo, el aumento de la producción de petróleo y gas de los Estados Unidos viene forzando a los principales participantes de las empresas de energías renovables de China a buscar alternativas más atractivas.

Brasil, México, Chile y Uruguay aparecen como países que invierten fuerte en la generación de energía limpia, según datos de la Agencia Internacional de Energía publicados los primeros días de octubre. El informe que proyecta la expansión de la energía en el mediano plazo destaca que, en 2014, se verificó la tasa más alta de implementación de energía limpia, con 130 GW agregados, lo que corresponde al 45% de la potencia neta adicional global. Con la caída de los costos y la agresiva expansión realizada en países emergentes, las fuentes renovables corresponderán a casi dos tercios de toda la nueva capacidad agregada en todo el mundo.

Argentina tampoco quiere quedarse fuera de tales movimientos y firmó un protocolo de intención con la empresa china Xinyuan Wind para desarrollar un complejo eólico de 200 MW en la provincia de Chubut, Patagonia, denominado “El Angelito“, con inversiones del orden de U$S 435 millones.

La iniciativa forma parte de un plan más importante de desarrollo de proyectos energéticos que serán realizados por empresas chinas en dicho país, de generación de energías renovable, hidroeléctrica y nuclear. La Patagonia argentina es considerada como una región de alto potencial eólico.

En Bolivia, recientemente anunciaron la instalación en el distrito de Potosí de una central solar de 50 MW que también tendrá una unidad geotérmica. Hasta el momento, se desconoce quiénes realizarán el suministro de ésta, pero existe potencial para nuevos emprendimientos de dichas fuentes energéticas en el país que preside Evo Morales, que enfrenta fuertes manifestaciones de descontento con su reciente decisión de permitir la explotación de campos de petróleo en áreas de preservación ambiental, mediante condicionantes.

Las empresas siguen los planes de los países

Las nuevas oportunidades han hecho que las empresas aceleren sus decisiones de inversión. En la misma Argentina, las chinas Sany y Goldwind estarían disputando los activos que la subsidiaria argentina Impsa posee en Brasil, habiendo colocando en la mira el mercado regional y una rápida expansión. La situación financiera de la empresa se encuentra en graves dificultades y pretende deshacerse de la unidad brasileña, que entre otros clientes, posee un contrato de suministro con la estatal brasileña Furnas del orden de 1 GW.

Dentro de dicha estrategia de adquisiciones en América Latina, Envision anunció la adquisición del control accionario de Vive Energía, una empresa mejicana con más de 600 MW en cartera y que está desarrollando el proyecto del primer parque eólico del país, que prevé comenzar a operar el próximo año.

“Será la mayor inversión directa que haga China en México en el sector de las energías renovables. Aprovechará los acuerdos de cooperación bilateral y las líneas de crédito existentes”, observó Rafael Valdez Mingramm, director de la división para América Latina y el Caribe de Envision.

La empresa de equipamiento de energía solar Yingli Green Energy también es otra de las que pretenden establecerse en América Latina. Recientemente la compañía anunció que suministrará paneles solares correspondientes a 40 MW de capacidad instalada a la empresa norteamericana Sybac Solar, que construirá dos centrales que serán instaladas en Honduras.

El contrato prevé la provisión de 25 MW en paneles para la primera fase del proyecto Pacific Solar, de 50 MW. El otro acuerdo firmado es para proveer 15 MW para el proyecto La Manzanilla y Las Lajas. “Es a través de sus fuertes relaciones con los principales integradores solares de América Central que Yingli se viene transformando en uno de los más importantes proveedores de gran escala para los proyectos de la región”, destacó Jeffrey Barnett, vice-presidente de Ventas Internacionales de Yingli.

La misma Yingli cerró un acuerdo en septiembre para el suministro de 240 MW de dos centrales solares híbridas que Agengoa está construyendo en el norte de Chile.

En Uruguay, la también china Sky Solar anunció que el BID aprobó el financiamiento de U$S 55,7 millones destinado a las etapas de instalación, operación y mantenimiento de seis centrales con sus respectivas conexiones en dicho país. En alianza con el China Co-Financing Fund, banco financiador, y el Fondo Climático de Canadá, cerrarán acuerdos de financiamientos adicionales que suman un total de US$ 29,3 millones.

“Estamos muy satisfechos por haber asegurado el financiamiento con el BID y sus fundos afiliados para la realización de este gran proyecto en Uruguay, al mismo tiempo que seguimos expandiendo nuestras operaciones en América Latina”, afirmó Weili Su, presidente del consejo administrativo y CEO de Sky Solar.

Sky Solar también presentó un proyecto de 45 MW fotovoltaicos en la región de Arica, al norte de Chile, que será la mayor de la región. En el mes de septiembre, la compañía había anunciado que Hudson, empresa de private equity orientada a inversiones en energía renovable, realizaría un aporte de capital en la empresa por un valor de U$S 100 millones. Como parte del negocio, Hudson invertirá U$S 50 millones en proyectos fotovoltaicos en Chile y Uruguay.

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