¿Cuáles serán los resultados que marcarán el éxito en Marrakech?

Banderas de más de 190 países participantes de la COP22 (imagen: UNClimate change)

¿Cuáles serán los resultados que marcarán el éxito en Marrakech?

A medida que comienzan las negociaciones sobre el Clima de las Naciones Unidas este año, consultamos a un panel de expertos sobre cuáles son las medidas que pueden surgir en la negociación de dos semanas en Marrakech

José Sarney Filho, ministro brasileño de Medio Ambiente

La COP22 sólo será un éxito si los países miembros avanzan en las regulaciones para la  aplicación del Acuerdo de París.

Brasil tiene una ventaja para avanzar hacia una economía baja en carbono en comparación con el resto del mundo, ya que ha logrado resultados significativos en la reducción de sus emisiones, principalmente como resultado del control de la deforestación en la Amazonía. Nuestro principal desafío es movilizar recursos e inversiones para consolidar la creación de una economía baja en carbono. En Brasil hemos cumplido con nuestras obligaciones disminuyendo las emisiones  a partir de la reducción de la deforestación y el uso de la tierra, pero esto trae consigo una carga muy pesada.

Los países desarrollados están obligados a cumplir con sus compromisos en la transferencia de recursos a los países en desarrollo porque la carga de mantener los biomas que proporcionan servicios socio ambientales al mundo no puede descansar sólo en aquellos que viven en estos biomas, como es el caso de la Amazonía.

Andrew Steer, director general del Instituto de Recursos Mundiales

Si la COP21 tenía como objetivo unirse en torno a una gran visión, este año necesitamos que los líderes gubernamentales tomen sus palas y se pongan a trabajar. Debemos buscar precisiones en las decisiones sobre las normas y en los procedimientos para la aplicación del Acuerdo de París. Además debemos comenzar un proceso en el cual se establezca un momento importante en 2018 para hacer un balance acerca de la brecha para la reducción de las emisiones, de los progresos realizados y sobre las oportunidades para llevar a cabo una acción aún mayor.

Aunque la cooperación internacional sobre el cambio climático ha sido un punto positivo en 2016, todos los objetivos establecidos por los países de manera conjunta aún no han sido suficientes para mantenerse dentro de los 1,5C o incluso en los 2C del nivel de calentamiento global [por encima de los niveles preindustriales]. Los negociadores en Marrakech deben ir al compás del ímpetu político que estamos viendo en los países de todo el mundo. Los líderes en el ámbito de los negocios, las ciudades y las comunidades también necesitan acelerar una transición que ya está en curso.

Además, los países deben formular planes más concretos sobre cómo los países en desarrollo recibirán el apoyo financiero que necesitan para alcanzar sus metas climáticas. La hoja de ruta de US $ 100.000 millones (6.800 millones de yuanes) muestra una tendencia positiva ascendente en las finanzas climáticas. Con una acción concertada y continua, ese objetivo está al alcance. Marrakech ofrece la oportunidad de brindar seguridad  a los países en desarrollo. También es fundamental asegurarse la accesibilidad real de las finanzas.

Saleemul Huq, investigador principal del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo

Desde la perspectiva de los países más vulnerables que se encuentran  representados, durante este mes en Marrakech espero ver tres de los resultados principales de la COP22.

El primero y, por lejos, el más importante, es el gran ímpetu que existe para lograr que la meta a largo plazo de una temperatura de 1.5C sea una realidad y no sólo una aspiración. La entrada en vigor a una velocidad récord del Acuerdo de París habla de un impulso político positivo y continuo después de París, que ahora necesita ser construido para implementar el acuerdo.

La segunda cuestión desde la perspectiva de los países más vulnerables es la adopción de las recomendaciones del Comité Ejecutivo del Mecanismo Internacional de Varsovia sobre Pérdidas y Daños. En particular, el plan progresivo de cinco años sobre pérdidas y daños. Para los países vulnerables en desarrollo, la COP22 será la “COP de Pérdida y Daño”.

La tercera cuestión que debe resolverse no es una decisión nueva, sino una mejor aplicación de decisiones antiguas, en particular en lo que se refiere a la entrega de fondos de los países desarrollados para la adaptación destinada a los países más vulnerables y en desarrollo. Mucho se ha prometido ya, pero poco se ha entregado realmente. Los cuellos de botella para entregar un dinero ya fue asignado deben eliminarse de forma inmediata.

Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace International

Marrakech tiene como meta decidir las reglas para implementar las metas, las cuales no sólo se deben lograrse sino superarse. Los resultados que determinarán el éxito incluyen:

Acciones claras para aumentar los inmediatos y futuros recortes de las emisiones, mediante el fortalecimiento de los planes climáticos existentes (o Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional) para mantener el aumento de la temperatura media mundial en 1,5C.

Reglas claras y coherentes sobre cómo los países pueden rendir cuentas sobre las reducciones de emisiones, evaluar la adecuación de sus metas en 2018 y en posteriores rondas de revisión, y cómo de aquí en adelante los países contabilizarán sus finanzas.

Un conjunto de decisiones y compromisos, desde la entrega del financiamiento a  la creación de capacidad para mantener la adaptación como un objetivo central, para asegurar que los países pobres y vulnerables reciban apoyo, tanto para aplicar sus planes climáticos como para hacer frente a los devastadores efectos del cambio climático en sus países.

Una vía para avanzar para en la obtención de planes de transformación a largo plazo para el año 2050 en la reducción de emisiones, la construcción de resiliencia y un cambio en el financiamiento. También, para señalarle a los sectores corporativos, financieros y públicos que los combustibles fósiles están en su camino de salida y los miles de millones invertidos en carbón, petróleo y gas se desplazarán a las energías renovables, para lograr un sistema de energía cero en carbono.

Zou Ji, subdirector general, Centro Nacional para la Estrategia y la Cooperación Internacional, de China

La estrategia y la política climática de China están en la misma línea con el interés nacional de China y no dependen de la presidencia de los Estados Unidos. El incentivo fundamental es la necesidad de China para impulsar el crecimiento mediante el progreso en la transición económica, la mejora de la calidad del aire, el aumento de la tasa de crecimiento mediante la mejora de la eficiencia y el fortalecimiento de la seguridad energética.

Bajo la gestión del Presidente Trump, la cooperación climática entre los Estados Unidos y China necesitará de una nueva estrategia con nuevas prioridades y puntos destacados. Todavía hay muchas oportunidades de cooperación en temas como la energía y la protección del medio ambiente, especialmente en la inversión y la comercialización de nuevas energías y en la eficiencia energética.

Durante la campaña, Trump expuso una posición negativa sobre el cambio climático. Sin embargo, se necesitaría un enorme esfuerzo legal para retirar a los Estados Unidos del Acuerdo de París y cambiar los objetivos nacionales de reducción de emisiones establecidos por el Presidente Obama. Además, estas acciones implicarían importantes riesgos políticos y diplomáticos. Es muy probable, que cuando Trump asuma oficialmente en su cargo no motive esta retirada, ni tampoco establezca metas más ambiciosas para la acción climática. La energía renovable, la seguridad energética, el comercio de energía y el desarrollo tecnológico podrían convertirse en el legado político de Trump.

Ese artículo se publicó primero en chinadialogue.net

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