El factor chino en las elecciones presidenciales de Perú

Centro Histórico de Lima, clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el centro de poder del gobierno peruano desde 1535 (imagen: Zeromilas123)

El factor chino en las elecciones presidenciales de Perú

En la fría sierra de Huancabamba, al norte del Perú, la discusión en torno a un proyecto minero de capitales chinos resume los ánimos y la agenda política del actual proceso electoral para elegir al próximo Presidente de la República. En esta lejana zona ubicada cerca de la frontera con Ecuador, rodeada de extensos y misteriosos páramos, las comunidades campesinas se oponen a la operación de la minera Río Blanco Copper, de la compañía china Zijin Mining Group. Cada vez que alguno de los candidatos visita esta región y los campesinos preguntan por el proyecto minero, todos les prometen mejorar el diálogo.

El salto económico en el Perú de los últimos años ha estado asociado a la inversión minera y ha tenido como protagonista al capital chino. El de Río Blanco, en la sierra de Piura, es solo uno de los 145 conflictos socio ambientales registrados que el próximo presidente electo deberá atender en un contexto de desaceleración económica y con por lo menos cinco proyectos mineros estancados. ¿Cuál será el futuro de estos proyectos?

Este domingo los peruanos elegirán a dos de los 10 candidatos que pasarán a la segunda vuelta electoral, que se realizara el 5 de junio, para competir por el sillón presidencial. Los favoritos son Keiko Fujimori (de Fuerza Popular, que encabeza las encuestas con 33% de intención de voto), Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos Por el Kambio, con 16%) y Verónica Mendoza (Frente Amplio, con 15%). En cuarto y quinto lugar, con menos del 10%, se encuentran Alfredo Barnechea (Acción Popular) y el ex presidente Alan García (Alianza Popular).

En una campaña accidentada, en la que el Jurado Nacional de Elecciones excluyó a dos candidatos que inicialmente competían en intención de voto con Keiko Fujimori, y con los otros siete con menos del 10%, los analistas coinciden en señalar que la segunda vuelta electoral (ballotage) será bastante reñida.

China es el principal inversionista del Perú con 19 mil millones de dólares, que representa el 34%  de las inversiones extranjeras. En segundo lugar se encuentra Estados Unidos y Canadá con 10 mil y 8 mil millones de dólares.

Votos en conflictos

Keiko Fujimori, candidata por el partido Fuerza Popular e hija del ex presidente Alberto Fujimori que ahora cumple condena en la cárcel por corrupción y violación de derechos humanos, encabeza las encuestas. Sobre los conflictos sociales por rechazo a la minería el discurso de Keiko Fujimori ha ido virando hacia uno más conciliador en los últimos meses.

Si durante la campaña del 2011 Fujimori proponía un desarrollo basado en la inversión minera, durante el actual proceso electoral la candidata habla de la necesidad de dialogar con las localidades afectadas y la implementación de los procesos de consulta previa en las comunidades indígenas.

En el caso de minera Río Blanco y otros proyectos mineros paralizados, Fujimori ha dicho que buscará un diálogo permanente para evitar futuros conflictos y “lograr una sana convivencia entre la agricultura y la minería”.

Una postura similar tiene el candidato de Peruanos Por el Kambio, Pedro Pablo Kuczynski, que disputa el segundo lugar en las encuestas. “[Hay gente a la que no le gusta la minería] Siempre hay alguien a quien no le gusta tener una cantera al lado de su casa. Eso es entendible. La minería produce trabajo y billete. Pero debe ser limpiecita, nada de polvo ni de humo”, declaró hace poco a una radio local.

Sin embargo, la candidata que ha logrado capitalizar más el descontento en las zonas de conflicto minero ha sido Verónica Mendoza, del Frente Amplio, una coalición de organizaciones de izquierda que en las últimas semanas ha incrementado su intención de voto y pelea ahora por la posibilidad de pasar a la segunda vuelta electoral.

Mendoza ha cuestionado duramente las prácticas ambientales del sector minero y cuando ha visitado zonas como la de Río Blanco y Las Bambas (de capitales MMG Ltd., filial de China Minmetals Corp., Guoxin Investment Corp. International) señalado que estos proyectos solo continuarán si estos cuentan con la aprobación de la población.

Temores ambientales: una pesada mochila

América Latina es el segundo destino más importante, después de Asia, para China. Y Perú es uno que más inversiones concentra, principalmente en el sector extractivo. El gigante asiático es desde hace unos años uno de los actores protagónicos de la industria extractiva. Sin embargo, la desaceleración económica asociada al estancamiento del crecimiento Chino, dibuja un escenario de incertidumbre.

Las cifras oficiales señalan que el principal inversionista en los próximos años en el Perú va a ser China. Consultado sobre cómo ve las relaciones comerciales con este país en los próximos años, José de Echave, integrante del equipo técnico del Frente Amplio, comentó a Diálogo Chino que, aunque el sector minero tenga varios problemas y los precios hayan caído, “estamos hablando de un actor central, que es fundamental y que a diferencia de empresas norteamericanas y europeas o australianas, las empresas chinas tienen autonomía financiera y tienen un enorme fondo de inversión que les permitirá en circunstancias adversas seguir comprando proyectos y adquiriendo consorcios mineros de talla mundial”.

El crecimiento chino propició el reciente boom de materias primas de América Latina, pero a la vez fueron una grave causa de degradación ambiental en la región y una fuente significativa de conflictos sociales. Esta es una de las conclusiones del estudio que el año pasado elaboró la Global Economic Governance Initiative, de la Universidad de Boston (UB) y la Universidad del Pacífico (UP), de Perú.

Echave reconoce que la inversión China “tiene una mochila muy pesada en temas ambientales y que arrastra la idea de no tener los mejores estándares sociales y ambientales”. Sin embargo, el técnico y ex viceministro del Ambiente, cree que el inversionista chino va a actuar como cualquier otro inversionista: “va a tratar de cumplir las leyes de carácter ambientales  y sociales que existen en el país. Y por eso nuestra tarea es mejorar los estándares industriales y ambientales para que los nuevos operadores mineros tengan un desempeño aceptable”.

Sobre este tema, el representante de Alianza Popular, Enrique Cornejo, cree que “China está aprendiendo y mejorando sus estándares. A veces no cumplen estándares ambientales, pero eso va a cambiar como están cambiando la calidad de los productos chinos”.

Perspectivas de futuro

El equipo técnico de Fuerza Popular no quiso atender las preguntas sobre cómo ven en su partido las relaciones con China si llegasen a ser gobierno, pero Keiko Fujimori es la que mejor relación tiene con China. Se ha reunido en varias oportunidades con representantes del Partido Comunista Chino, la última vez fue en julio del año pasado.

“Las inversiones chinas predominan en el sector extractivo y tienen una visión de más de mediano y largo plazo. China está pensando en los próximos 30, 40 años. A diferencia de las inversiones norteamericanas, la inversión China tiene una lógica más estratégica”, sostiene José de Echave.

En el Perú los proyectos e inversiones chinas se encuentran principalmente en los andes: Proyecto Galeno, colindantes al polémico proyecto Conga (Minera Yanacocha), ampliación Toromocho (Junín), Las Bambas (Apurímac), Pampa de Pongo (Arequipa), Don Javier (Arequipa) y Río Blanco (Piura). La inversión proyectada por estos proyectos alcanzan los 1.500 millones de dólares.

“El Perú ya tiene un instrumento de cooperación y de asociación muy potente con China y no lo está aprovechando. Lo que hace 30 años era Estados Unidos, hoy lo es China: el gigante asiático es el primer socio comercial del Perú. Tiene proyectos pesqueros, mineros y energéticos. Habría que pensar alguna posibilidad de que esa presencia pueda ser mucho más interesante en otros sectores estratégicos, por ejemplo, la petroquímica, que significa desarrollo energético y para los chinos ese es un tipo de negocio bastante accesible”, dice Enrique Cornejo.

Otro de los temas que el representante del equipo técnico de Alan García menciona tiene que ver con los retos frente a estas nuevas relaciones comerciales. “Hay temas que son más complicados por el hecho de que el tamaño de China hace que la competencia con nosotros no sea tan equilibrada. Los textiles peruanos sufren mucho con algunas importaciones que vienen desde ahí con dumping”, sostiene Cornejo.

Dependencia de materias primas

¿Mina sí o no? Esa es la pregunta que enfrenta el discurso político de los candidatos. El Frente Amplio dice: “70 % de conflictos no son conflictos de rechazo a la minería, son conflictos de convivencia. Hay un 30 % que sí es un rechazo. Nadie dice que la minería debe irse. A nosotros nos preocupa el actual modelo extractivista donde la minería juega un rol central, pero con un marco de juego favorable para proteger los derechos de las poblaciones”, dice Echave.

Los representantes de la agrupación Alianza Popular, que lleva a la cabeza al ex presidente de la República Alan García, han sido los principales críticos a las propuestas del Frente Amplio sobre la inversión minera.

Enrique Cornejo critica que la organización política de Verónika Mendoza “crea que la minería no es buena y que hay que cambiarla por agricultura. En el mundo, hay muchos países que tienen agricultura y minería de calidad, hay que ser inteligentes y mirar lo que han hecho otros países como Canadá. Antes que entrar en conflicto se pueden hacer muchas cosas y quien tiene que hacerlo es el Estado y en nuestro gobierno el estado tendría que hacer esa tarea y no dejársela a un tercero, a una ONG o a la propia empresa privada”.

Otro de los temas asociados a los conflictos es la implementación de la Consulta Previa. Los planes de gobierno de los candidatos lo mencionan, aunque con diferentes énfasis. Tanto Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski han mencionado que esta herramienta – que busca el diálogo entre las comunidades indígenas y el Estado antes de la explotación de una industria – se aplicará en las zonas que sean necesarias. Mientras, Verónika Mendoza ha sostenido que se aplicará en todas las comunidades indígenas.

Los tres candidatos que encabezan las encuestas también han criticado duramente el papel del actual gobierno en su forma de atender los conflictos sociales, varios de ellos asociados al debilitamiento de la fiscalización ambiental. En sus planes de gobierno las tres agrupaciones políticas se han comprometido a fortalecer los organismos encargados de controlar y fiscalizar a la industria extractiva.

A unos días de las elecciones y con el segundo lugar en las encuestas disputado por Verónika Mendoza y Pedro Pablo Kuczynski; y sin un candidato oficialista (el partido de gobierno decidió retirar la candidatura hace unas semanas debido a la poca intención de voto que presentaba), el panorama político electoral en el Perú tiene como uno de sus ejes fundamentales a la fiscalización de la industria extractiva.

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