Elecciones harían que China se aproximara a América Latina y al Caribe

China debe acercar todavia más de América Latina (image: Alan Cleaver )

Elecciones harían que China se aproximara a América Latina y al Caribe

Con la elección de los once presidentes de la región, China debería acercarse todavía más a los países de América Latina y el Caribe (LAC). Según especialistas, esto se debería a una tendencia hacia una ola de gobiernos neoliberales similar a la que se dio en Europa y Estados Unidos.

“Ya se puede observar dicha tendencia en gobiernos como los de Macri, en Argentina; Moreno en Ecuador; Piñera, que ahora está de vuelta en Chile. Incluso los gobiernos anteriores, llamados progresistas, habían actuado en forma neoliberal. En ninguno de los gobiernos progresistas hubo, por ejemplo, algún obstáculo para la extracción de petróleo u otros recursos naturales,” afirmó a Diálogo Chino Margarita Flórez, integrante de la organización no gubernamental colombiana Asociación Ambiente y Sociedad. “Y a partir de eso, podría haber más consecuencias ambientales y sociales”, dijo.

El modelo económico neoliberal, basado en la apertura hacia el capital extranjero y en una balanza comercial con superávit, encajaría perfectamente en los intereses chinos, que son invertir en obras públicas y continuar extrayendo materias primas. Como resultado, el medio ambiente y la población de América Latina se perjudicarían, según anticipan estudiosos de dicha relación.

Elecciones que comenzaron en noviembre del año pasado – aunque sólo se resolvieron en enero de este año – con la cuestionada  reelección de Juan Orlando Hernández, presidente hondureño; pasando por Chile en diciembre, con el retorno al poder del empresario Sebastián Piñera, cuya asunción se realizará el día 11 de marzo. También en el mes de marzo y luego de 60 años, los cubanos podrían ver en el poder a alguien que no sea de la familia Castro, cuando también se lleven a cabo elecciones en Granada.

En abril Costa Rica celebra la segunda vuelta de sus elecciones, Paraguay (país que no mantiene relaciones diplomáticas con China) elegirá a su Presidente. Además de la isla caribeña de Barbados, en mayo Venezuela prevé elecciones y Colombia realiza la primera elección presidencial, con la participación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). El día 1ro de julio es el turno de México, que celebrará elecciones presidenciales,  y Brasil termina la ronda regional eleccionaria el día 2 de octubre.

“China tiene más experiencia tratando con líderes de izquierda y derecha (o intermedios) en varios países, por lo que es probable que puedan vincularse con su estilo ‘pragmático’ favorito”, dijo a Diálogo Chino Matt Ferchen del Centro Carnegie-Tsinghua ara la Política Global en Beijing. Además, Ferchen agregó que tal vez el tema más importante sea la calidad de la gestión y se convierta en una cuestión crucial pero complicada en casi todos los países en los que próximamente se realicen elecciones.

Según Ferchen, China aún no ha demostrado una comprensión profunda de estos desafíos de gobernabilidad y en su lugar, ofrece un mayor   “desarrollo” basado en el compromiso asociado al comercio, la inversión y los préstamos. “Tal vez esto sea mejor que un país que busca involucrarse profundamente en los asuntos de los otros, pero al mismo tiempo limita la amplitud y profundidad de las relaciones a asuntos fundamentalmente comerciales”.

Enrique Dussel Peters, Director del Centro de Estudios China-México de la Universidad Autónoma de México (UNAM), está de acuerdo. “El gobierno chino está aprendiendo rápidamente a adaptar sus relaciones a los cambios políticos de la región”, comentó ante Diálogo Chino.

“China tuvo que adaptarse a los cambios ideológicos y políticos de América Latina y el Caribe porque tiene intereses en la región”, agregó Margaret Myers, Directora del programa para China y América Latina del think-tank Inter-American Dialogue.

“Beijing quiere expandir su comercio exterior, emplear sus reservas y el exceso de capacidad y, además, hacer funcionar sus empresas de construcción y demás sectores,” afirmó ella a Diálogo Chino.

Préstamos y acuerdos

Las relaciones entre las partes también tienen que ver con préstamos provenientes del gigante chino que se otorgan a la mayoría de los países de América Latina y el Caribe. Según la base de datos de la Inter-American Dialogue, desde 2015, el China Development Bank y Export-Import Bank de China prestaron más de USD 141 mil millones a empresas y gobiernos de los países de la región, por valores superiores a los que prestaron el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

“El volumen y las condiciones de los créditos otorgados por los bancos chinos han creado una relación de dependencia sin espacio de maniobra para los futuros gobiernos. Los bancos multilaterales no tienen capacidad económica para satisfacer la alta demanda de financiación de las economías más desarrolladas de la región” dijo Paulina Garzón, directora de Iniciativa para Inversiones Sostenibles China-Latinoamérica (IISCAL), en entrevista con Diálogo Chino.

“China tiene una estrategia de largo plazo para fortalecer la relación con América Latina y el Caribe bien planificada, y ha creado los instrumentos necesarios para implementarla, tales como, por ejemplo, la realización de acuerdos bilaterales de cooperación, el plan China-CELAC, mecanismos de diálogos bilaterales y regionales,” añadió Garzón.

El mayor deudor chino es Venezuela, que posee una deuda de USD 62.200 millones, que según un acuerdo firmado con el ex presidente Hugo Chávez, se abona en petróleo. Venezuela es uno de los once países que llevará a cabo elecciones presidenciales, las cuales en su caso fueron anticipadas para mayo, cuando sería reelecto el actual Presidente Nicolás Maduro, porque la oposición, que alega que va a haber fraude, no participará en las elecciones.

Entre los deudores, el segundo lugar es ocupado por Brasil, con una deuda de USD 36.800 millones, según datos del Inter-American Dialogue. El país brasileño es además el mayor beneficiario de las inversiones de China en el  subcontinente, con USD 37.100 millones invertidos hacia fines de 2015, según datos provenientes del Consejo Empresarial Brasil-China. Sólo en el año 2016, fueron invertidos 12.500 millones.

En el mes de octubre, los brasileños elegirán un nuevo Presidente y la relación entre ambos países  tiende a crecer todavía más, según afirma Luiz Augusto de Castro Neves, Vicepresidente del think-tank Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (CEBRI).

“China busca garantizar suministros para sus necesidades: petróleo, gas, materias primas en general, invertir en infraestructura, porque la infraestructura brasileña es muy precaria y aumenta el costo de la productividad. Será bueno para nosotros y será bueno para China, que es nuestro mayor importador”, afirmó Castro Neves, ex Embajador de Brasil en China, a Diálogo Chino.

“Todo el mundo sabe que, con este actor (China), hay que mantener un vínculo. De una forma u otra, los modelos vigentes en la región van a querer buscar la integración, ya sea bilateral, subregional – como en el caso de la Alianza del Pacífico – o regional”, afirmó Fernando Reyes Matta, Director del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China (CELC), a Diálogo Chino.

Ex-Embajador de Chile en China, citó como ejemplo de la continuidad e incluso fortalecimiento de las relaciones con China al propio Chile, donde fue electo Presidente el empresario Sebastián Piñera, “de una matriz de derecha”, que asume el cargo el 11 de marzo y ya se reunió con el Canciller chino Wang Yi, incluso antes de su asunción.

“Independientemente de cuáles sean los partidos políticos que tomen el poder, China seguirá siendo un socio atractivo para la región,” reflexionó Guy Edwards, codirector del Lab Clima y Desarrollo de la Universidad de Brown, en una entrevista con Diálogo Chino. “Si no mejoran las relaciones con los Estados Unidos, China puede establecer un punto de apoyo aún más fuerte en la región”, reflexionó.

“Un mayor enfoque en la necesidad latinoamericana de invertir en infraestructura sostenible, incluida la energía renovable y el transporte público eléctrico, podría cambiar las relaciones entre China y ALC y dar un paso importante hacia la alineación de sus asociaciones con el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, advirtió Edwards.

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