Esperemos que el Fondo Verde para el Clima haga más y a tiempo

Distrito de Negocios Internacionales de Songdo, en Corea del Sur, donde hubo la reunión del Fondo Verde para el Clima ( imagen: Piotrus/ Wikicommons)

Esperemos que el Fondo Verde para el Clima haga más y a tiempo

Con sus espacios abiertos y verdes, y un perfil futurista que se recorta contra el horizonte, el distrito comercial de Songdo en Corea del Sur no es exactamente un lugar donde imaginar los peligros del cambio climático. Sin embargo, fue el centro de la atención a principios de marzo cuando allí tuvo lugar la 12.° reunión de la junta del Fondo Verde para el Clima (FVC).

La junta aprobó el financiamiento para los primeros ocho proyectos (por unos 168 millones de USD) que había ultimado en su reunión anterior, en noviembre de 2015. Hay mucho interés por entender cómo piensa proceder ahora el Fondo. Gracias al impulso logrado por el Acuerdo de París, 2016 debiera ser un año fundamental para el Fondo.

En su calidad de principal fuente de dinero para combatir el cambio climático mediante la implementación del Acuerdo, el Fondo busca absorber las promesas anteriores de los países ricos para proporcionar 100 000 millones de USD al año a partir de 2020.

En la frenética previa a la cumbre de París el año pasado, el FVC también se había fijado una meta para sí mismo en noviembre: tomar decisiones de financiamiento por 2500 millones de USD en 2016 para proyectos de mitigación y adaptación. Pero con la inmediata reducción de la presión que implicaron los avances pos-París, en su primera reunión de 2016 la junta del FVC decidió posponer todas las decisiones de financiamiento.

En lugar de ello, como señaló un vocero del FVC, los miembros de la junta acordaron centrarse en “cuestiones operativas clave que facilitarán la aprobación de las propuestas de financiamiento y la implementación de acuerdos de financiamiento”.

Quedó claro para los observadores que algunas de las decisiones de aprobación de noviembre pueden haberse llevado a cabo a las apuradas para demostrar al mundo que el FVC está listo para cumplir con su rol de vehículo mundial para el financiamiento climático. Aún hay muchos cabos sueltos; la reunión de Songdo puede haber atado algunos, pero quedan muchos más por abordar.

Hay muchos proyectos en espera y la gran pregunta es si esos son los proyectos adecuados.

El FVC cuenta ahora con 34 propuestas de financiamiento. La secretaría explica que 22 de ellos tienen más de un 50 % de probabilidades de estar listos para su aprobación en 2016. Juntas, estas 22 propuestas buscan alrededor de 1500 millones de USD (1000 millones para el sector privado y 500 millones para el sector público).

Las propuestas del sector público son motivo de preocupación. Actualmente todas ellas provienen de agencias multilaterales (bancos o agencias de la ONU) y ninguna de entidades nacionales. Esto claramente va contra la meta declarada por el FVC de proporcionar “acceso directo” a los países en desarrollo y lograr así un “cambio de paradigma” en términos del acceso al financiamiento para los países vulnerables.

Sin embargo, también es cierto que las propuestas de financiamiento de muchos países en desarrollo presentan falencias críticas. La ayuda debe asumir la forma de un mejor apoyo del FVC para la preparación de esas entidades nacionales en diversas áreas, en línea con los requisitos del proceso de propuestas: mejores estudios de factibilidad; evaluaciones de impacto social y ambiental; análisis económicos; consultas a las partes interesadas y otros trabajos preparatorios.

Luego tenemos el problema de la clasificación: supuestamente, el FVC debe financiar proyectos de mitigación o adaptación, pero menos de un tercio de esos 22 corresponde a esas categorías. En la jerga de la ONU, los restantes se clasifican como proyectos transversales.

Originalmente, este fondo se creó para proporcionar financiamiento 50/50 en esos dos incisos, mitigación y adaptación. Esta tercera clasificación introduce una ambigüedad con la cual los miembros de la junta de los países en desarrollo ciertamente no se sienten cómodos. Esto continuará aflorando para ser discutido en los subsiguientes encuentros de la junta.

Hay avances pero, ¿son suficientes?

El avance más importante en Songdo fue la aprobación por la junta del borrador del plan estratégico del FVC. Esquematiza la visión del Fondo, identifica a las prioridades operativas y brinda un plan de acción. Es un buen comienzo, aunque todavía no responde algunas de las preguntas desafiantes sobre los proyectos que están en espera. Tampoco especifica cómo alcanzar sus metas el FVC, cuándo lo hará y cuánto necesitará para ello. Actualmente, el borrador es todavía demasiado abstracto para su puesta en práctica.

De todas formas, hubo algunos otros avances: el gobierno de EE. UU. transfirió 500 millones de USD de los 3000 que prometió al FVC hasta el momento.

El FVC también sumó 13 organizaciones a las 20 ya acreditadas y, por lo tanto, elegibles para desarrollar y presentar propuestas de financiamiento, así como para supervisar la gestión y la implementación de los proyectos. Resulta polémico que entre las 13 hay dos bancos privados: HSBC y Credit Agricole. HSBC tiene antecedentes de inversión en proyectos de carbón y Credit Agricole ha enfrentado cargos por lavado de dinero.

Como se destacó antes, los países en desarrollo necesitan asistencia para preparar propuestas de proyectos. Mientras el FVC aún está tratando de definir cómo funcionará eso, Ruanda solicitó asistencia en la reunión de la junta. Esto propició un debate sobre la conveniencia de perfeccionar primero el sistema y luego comenzar a brindar apoyo, o aprender y mejorar con ejemplos reales. Finalmente, la junta aprobó una subvención de 1,5 millones de USD a Ruanda para preparar su propuesta de proyecto. Aún hay preocupación sobre la entrega de fondos sin especificar criterios estandarizados para esas aprobaciones, algo que sentaría malos antecedentes.

El calentamiento supera al FVC

La pregunta sobre la velocidad de los avances continúa vigente. El FVC busca aprobar proyectos por 2500 millones de USD en 2016 y el plan es financiar proyectos por 100 000 millones de USD anuales a partir de 2020. Para desembolsar ese nivel de financiamiento, el FVC tendrá que ponerse a la altura del desafío, equipar a los países para que puedan articular mejor sus demandas y gestionar el gasto de esas grandes cantidades de dinero.

Pero el cambio climático no esperará; los científicos informaron que febrero fue el mes más cálido que se haya registrado (superó al récord mundial anterior de diciembre). Nuestro mundo está experimentando un calentamiento sin precedentes.

Ese artículo se publicó primero en India Climate Dialogue

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