Las economías extractivas y su impacto en el Pacífico colombiano

El aeropuerto de Quibdó (image: Danielcuesta)

Las economías extractivas y su impacto en el Pacífico colombiano

Cuando Iván Duque, el favorito en las elecciones presidenciales colombianas del domingo, no participó en el tercer debate presidencial en la ciudad portuaria de Buenaventura el mes pasado, los críticos lo interpretaron como un signo del histórico abandono de las élites en una zona del país desesperadamente empobrecida.

Sin embargo, los inversores chinos han estado buscando generar una inversión significativa en la región de El Chocó. Pero, al hacerlo, exacerbarán un mecanismo desigual en el desarrollo económico basado en la extracción de recursos naturales que poco aporta al beneficio de la población local.

Capital Airports Holdings Company (CAH), una compañía que pertenece en su totalidad a la Administración de Aviación Civil de China (CAAC), planea invertir casi USD $ 2 millones en la modernización y expansión del aeropuerto en la capital regional, Quibdó. Aislada en gran parte debido a sus difíciles condiciones geográficas y a conexiones viales inseguras, la nueva posibilidad de establecer vuelos internacionales podría conectar el capital regional Quibdó con los mercados globales.

El acuerdo incluirá una concesión de 15 a 25 años para operar el aeropuerto y aumentará su capacidad de carga, permitiéndole a China la posibilidad de asegurar su monopolio en las exportaciones de los sectores de agricultura, silvicultura y minería de la región, que en diez años creció de una proporción del 2% a un 93%,  registrado el año pasado.

Quibdó tiene un nivel tan escaso de desarrollo, que ni siquiera tiene tuberías de agua o un sistema de alcantarillado. Posee una de las tasas más altas de pobreza en el país, con acceso deficiente a los servicios de salud, bajos niveles de infraestructura educativa y recreativa y altos niveles de corrupción.

Con esto en mente, es difícil argumentar que la inversión en modernización y ampliación del aeropuerto local es una prioridad para la comunidad local. Entonces, ¿quién puede beneficiarse?

Izquierda: las condiciones físicas de muchos de los vecindarios de Quibdó. Calle en el barrio de Pelenque. Derecha: Improvisación de un campo de fútbol junto al río Atrato (fotos del autor)

Quibdó: ¿una ciudad internacional o socialmente exclusiva?

Los habitantes locales de Quibdo (incluidos los académicos locales) hablan con orgullo de la próxima internacionalización de la ciudad y del progreso que este proyecto generará en la región, en forma general. Sin embargo, una consecuencia importante de esta IED es que una mejor infraestructura de transporte atraerá más inversión extranjera y fomentará aún más las actividades extractivas en El Chocó.

A través de un acceso más fácil y seguro a la ciudad, se generaría un incentivo para la llegada y permanencia de las inversiones extranjeras en El Chocó. Esto ya es tangible en Quibdó. En 2017, una empresa privada de bienes raíces comenzó a construir un nuevo complejo comercial con cines, un casino y parques infantiles. Un consorcio internacional privado está promoviendo un complejo comercial y residencial con torres de lujo de gran altura que se convertirán en un hotel, oficinas y apartamentos construidos bajo “altos estándares internacionales”.

Sin embargo, hasta ahora la actividad que se ha desarrollado el sector minero e inmobiliario ha traído pocos beneficios y es difícil argumentar que nuevos proyectos como éste garantizarán un futuro más próspero para los habitantes locales, cuando las propiedades y las instalaciones de lujo están fuera de su alcance.

Izquierda: cartelera promocionando el centro comercial El Cabí. Derecha: flyer promocionando el complejo residencial y comercial Borde Balay

Chinos en El Chocó: ¿reabastecimiento de combustible?

En la última década, industrias extractivas como la de extracción de oro se han desarrollado y expandido en El Chocó generando enormes consecuencias ambientales y sociales. Para el año 2001, las actividades de extracción de oro habían destruido 302 hectáreas de bosque lluvioso, pero en el 2014 el número aumentó a 36.185 hectáreas, según el periódico nacional El Tiempo.

Esta situación se vuelve aún más compleja cuando, en muchos casos, la producción de productos básicos se encuentra gestionada por grupos armados ilegales, que también controlan la producción de coca y el narcotráfico en la región. Por lo tanto, las economías extractivas en El Chocó no sólo son destructivas para el medioambiente sino también son excluyentes y solamente, benefician a un grupo limitado de élites locales.

Según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), las ganancias provenientes de la minería ilegal en El Chocó se lavan a nivel local, en sectores como el inmobiliario. Entre el 2010 y el 2014, el sector de la construcción de Quibdó registró la mayor tasa de crecimiento económico (13%) que cualquier otro sector, seguido por los servicios inmobiliarios y financieros (8,2%), según el Informe Económico Regional anual del Banco Central de Colombia (ICER 2015) para El Chocó.

Por lo tanto, esta actividad posee un impacto directo sobre el entorno urbano construido en ciudades como Quibdó y brinda una impresión ilusoria de desarrollo económico. Es decir, desarrollos de construcciones nuevas que no responden a una demanda creciente de vivienda u ocio. Quibdó no tiene la suficiente presencia estatal o una economía local lo suficientemente resistente como para soportar un auge en este tipo de comercio internacional e inversión impulsada por la demanda china de materias primas, o para asegurar que los beneficios se redistribuyan a nivel local.

Los datos del Banco Central de Colombia exhiben que desde el 2012 las exportaciones se han concentrado, en gran medida, en el mercado chino. El enorme crecimiento de China en las importaciones de metal para materiales de construcción comenzó en la década de 1990 y se amplió entre el año 2003 y el 2011. Pero comenzó a disminuir hacia el 2012.

Fuente: Banco de La República, 2016

La rápida urbanización y construcción en China durante este período le permitió estimular la actividad económica y superar la recesión global del 2008, según el distinguido geógrafo, David Harvey. Sin embargo, la caída en las importaciones de metal a partir del 2012 no ha funcionado de la misma forma para los metales preciosos como el oro, un elemento importante en los productos manufacturados de alta tecnología como los teléfonos inteligentes, a los que la economía de China ha desplazado su atención en los últimos años.

¿Qué es lo siguiente para Quibdó?

La concesión del aeropuerto a CAH promueve el desarrollo bajo un marco ‘neoliberal’ como una ‘forma de pago’ por el histórico abandono de la región del El Chocó en Colombia. Además, el estado está aprovechando que esta inversión extranjera directa (IED) está siendo considerada como funcional al desarrollo de El Chocó, una gran parte de la cual había sido controlada por las FARC, el grupo guerrillero convertido ahora en partido político.

Estas políticas descentralizadas promovían una política social más activa y una mayor participación política. Sin embargo, al disminuir la intervención estatal, y tal como señalan los geógrafos Peck y Tickell; “[…]  se le otorgó la responsabilidad sin poder  a las instituciones y actores locales, mientras que las instituciones y actores internacionales estaban ganando poder sin responsabilidad”.

En grandes proyectos de infraestructura en Quibdó, la IED está transformando la ciudad. A pesar de los nuevos proyectos inmobiliarios, los centros comerciales y los casinos que surgen y se comercializan como parte de un patio de recreo moderno y de lujo, ese nivel de riqueza es totalmente inimaginable para la gran mayoría de sus habitantes. Representan con mayor precisión, el resultado de la presión de los inversores extranjeros sobre los estados-nación con pocas alternativas para abrir sus puertas a la actividad económica con una administración débil y en regiones con valor estratégico de recursos.

Coordinando una respuesta

El interés en desarrollar el “marginado” Pacífico colombiano no sólo proviene de China y Colombia. Los países vecinos de América Latina también buscan beneficiarse de su mayor conectividad. El bloque económico de la Alianza del Pacífico, formado en 2011 y que comprende a Colombia, Chile, México y Perú, busca ‘… formar un bloque comercial regional y forjar lazos económicos más fuertes con la región de Asia y el Pacífico’.

China, principal importador mundial de hierro 1992-2014 (%). fuente: CEPAL, 2016

La agenda de inversiones chinas en El Chocó representa otro desafío para Colombia a medida que avanza en la era del post acuerdo de paz, ya que los impactos de este crecimiento en el comercio deben tener en cuenta no sólo los beneficios económicos desiguales sino también la degradación ambiental y la injusticia social.

La respuesta a China en El Chocó debe llevarse a cabo a través de procesos de participación y consulta abierta. Muchas zonas afectadas por la minería están circunscriptas en territorios colectivos afrodescendientes y zonas indígenas bien organizados (es decir, el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral de Atrato – CCOCOMACIA, que es el principal Consejo Comunitario de la Asociación Campesina Integral del Atrato). Ignorar a estas comunidades en el otorgamiento de licencias mineras dentro de su territorio sin consulta previa significa también una violación de sus derechos territoriales.

La IED debería garantizar el beneficio mutuo del inversor y la comunidad local, permitir la transferencia de tecnología y desarrollar la capacidad local. A partir de un monitoreo más cercano por parte del próximo gobierno en asociación con las comunidades locales, las inversiones chinas podrían actuar como un catalizador para la inclusión económica de las comunidades locales; el desarrollo sostenible de El Chocó; y podría ayudar a contribuir a la construcción del proceso de paz.

No Comments

Post A Comment

Captcha: *