¿Por qué China vuelve a darle un impulso al carbón?

image: V.T. Polywoda

¿Por qué China vuelve a darle un impulso al carbón?

Las imágenes satelitales revelan que muchos proyectos de energía basados en carbón, que habían sido frenados por el gobierno chino, se han reiniciado silenciosamente.

La campaña de energía limpia CoalSwarm estima estima que unos 46,7 gigavatios pertenecientes a la nueva y reiniciada construcción de centrales de carbón son visibiles gracias a las imágenes satelitales suministradas por el grupo de monitoreo Planet Labs. Las plantas de carbón ya están generando energía o en un corto plazo estarán en funcionamiento. Si todas son finalmente construidas, aumentarían la capacidad energética de China en base a carbón en un 4%.

Uno de los mayores problemas que enfrenta el sector carbonífero en China desde 2016 ha sido una capacidad de generación en exceso.

Entonces, ¿qué es lo que cambió?

La reactivación de la demanda energética

Los datos económicos publicados recientemente hacia la primera mitad del 2018, junto con los últimos ajustes de política, indican que la demanda de energía china se está recuperando.

Li Fulong, jefe del departamento de desarrollo y planificación de la Administración Nacional de Energía, dijo durante una conferencia de prensa el 30 de julio que durante la primera mitad del 2018 el consumo de carbón en China aumentó en un 3.1%, en comparación con el mismo periodo del año anterior. El principal impulsor de este incremento fue la generación de energía basada en carbón. Las cifras de la Oficina Nacional de Estadísticas exhiben un aumento del 9,4% en el uso de electricidad durante el mismo período.

Mientras tanto, la llegada del verano ha conducido a una escasez temporal de electricidad en muchas regiones. Se registraron reportes de una demanda de energía que supera el suministro en las provincias de Shandong, Henan, Hunan, Hubei y Zhejiang. En Shandong, el déficit se estimó en tres gigavatios.

Este hecho ha generado una flexibilización en los estándares de las políticas de restricciones en el sector energético basado en carbón. En mayo de 2018, la Administración Nacional de Energía permitió a Shaanxi, Hubei, Jiangxi y Anhui reiniciar la construcción de centrales eléctricas de carbón. Las restricciones también se aliviaron, hasta cierto punto, en otras cuatro provincias.

Una planta de carbon en la provincia de Ningxia (imagen: Planet Labs)

“Un repunte en la demanda industrial de electricidad parece haber cambiado las actitudes de los responsables de las políticas, que ahora aceptan en mayor medida el exceso de capacidad”, dijo Lauri Myllyvirta, analista de energía de Greenpeace.

Yuan Jiahai, profesor de la Universidad de Electricidad del Norte de China, dijo que algunas plantas ya están casi terminadas, pero aún no están generando energía ni haciendo dinero, mientras que los préstamos que adquirieron todavía necesitan un reembolso. Esto ha generado que las empresas y los gobiernos locales, los cuales se encuentran bajo presión para que estos proyectos funcionen, presionen por un cambio en la política.

Una ausencia del foco político

El objetivo de los últimos dos años ha sido reducir la capacidad en el sector del carbón debido a las preocupaciones sobre su rápida expansión y su contribución a la contaminación del aire.

Sectores con una gran demanda de energía como el de la construcción crecieron rápidamente a principios de siglo, y para el 2013 China ya había experimentado 12 años de un crecimiento vertiginoso en el consumo de carbón y electricidad. Esto condujo a una sobreinversión en la energía basada en carbón en todo el país y, en última instancia, generó un exceso de capacidad y de riesgo financiero.

Este nivel de ceguera en el proceso de expansión también empeoró la contaminación del aire, y en algunas regiones causó escasez de agua. El gobierno chino se vio obligado, por razones tanto económicas como ambientales, a controlar el sector energético del carbón.

En abril de 2016, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y la Administración Nacional de Energía (las autoridades de planificación económica y reglamentación energética más importantes a nivel nacional) emitieron un documento conjunto en el cual se instruía a las provincias a limitar la capacidad total de energía basada en carbón. Casi la mitad de todas las provincias de China debieron posponer la construcción de nuevos proyectos de energía basados en carbón. En 2017, la Administración Estatal de Energía nuevamente, detuvo el trabajo en más de 100 plantas que se encontraban bajo construcción.

El exceso de capacidad se encuentra con la creciente demanda

Entonces, ¿el repentino salto en la demanda de electricidad pondrá fin a la política de reducción de la capacidad de energía de carbón que China planteó por dos años?

Vale la pena señalar que la política de reducción de la capacidad solo detuvo temporalmente la tendencia hacia el exceso de capacidad en el sector. Las tasas de utilización de las plantas de carbón se recuperaron levemente a un mínimo de 50 años en el 2016, pero todavía no se están próximos a un nivel saludable de unas 5.500 horas anuales, y ni siquiera han vuelto a los niveles de 2015. En otras palabras, todavía hay demasiada energía basada en carbón.

Li Fulong sostuvo que debido a un alza en los precios del carbón, la mitad de las plantas de carbón en el país registraron una pérdida en los primeros seis meses del año. El sector se encuentra en mal estado general y todavía está tratando de recuperarse de un mal 2017.

Yuan Jiahai advirtió que agregar capacidad de centrales térmicas de carbón solo para cumplir algunas decenas de horas de carga máxima aumentaría los costos a largo plazo.

“Creo que una vez que el repunte industrial se desacelere, habrá un enfoque renovado en el exceso de capacidad, pero por ahora el tema parece estar firmemente ubicado en un segundo plano”, dijo Lauri Myllyvirta de Greenpeace.

Esta nota se publicó por primera vez en chinadialogue.

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