Empresa brasileña involucrada en caso de corrupción es socia de China

(image: José Cruz/ABr )

Empresa brasileña involucrada en caso de corrupción es socia de China

El empresario brasileño Joesley Batista, uno de los dos hermanos dueños de JBS, una de las mayores procesadoras de carne del mundo con ingresos netos de 57.000 millones de dólares año, surgió como una pieza clave en este largo escándalo de corrupción que ahora está devorando al actual presidente de Brasil, Michel Temer.

Con 14 millones de desempleados, atravesando la peor recesión de su historia y una caída acumulada del Producto Interno Bruto per cápita del 9,1% de 2014 a 2016, Brasil pasa por una seria crisis política. Con denuncias de corrupción y arrestos de 198 políticos, empresarios y funcionarios públicos, la llamada Operación Lava-Jato – que descubrió el esquema de sobrefacturación en los contratos de la estatal de petróleo y gas Petrobras con empresas de construcción  para pagar sobornos y ganar licitaciones – ya llevó al impeachment de la ex presidenta Dilma Rousseff y ahora puede derribar al actual presidente Michel Temer.

La pieza clave de los actuales problemas del presidente Temer es el empresario Joesley Batista. Con 45 años y segundo grado incompleto, Joesley Batista trabaja desde los 14 años ayudando a su padre José Batista Sobrinho en la hacienda y en la carnicería ubicada en el interior de Goiás, en el centro-oeste del país. No sólo él, sino también lo hicieron sus otros dos hermanos. En 1970, su padre abre el primer frigorífico que, hasta hoy, es una de las marcas del holding de J&F, Friboi. El perdón de una deuda tributaria con el gobierno del Estado de Goiás habría sido el primer salto para los negocios de los Batista.

El segundo habría venido durante el gobierno del ex presidente del Partido de los Trabajadores Lula da Silva cuando habrían conseguido un gran número de préstamos en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). En la delación hecha por el dueño de la JBS, Joesley Batista le reveló a los fiscales que negociaba directamente con Guido Mantega, ministro de Hacienda de los gobiernos de los ex presidentes Lula y Dilma Rousseff, no sólo el dinero de ambos sino como compraba el apoyo de partidos políticos a sus gobiernos.

Por iniciativa propia, Batista fijó un encuentro con Temer y logró grabar de manera secreta su conversación con el primer mandatario. Como en una película de James Bond, el dueño de la JBS entró en la residencia oficial con un nombre ficticio, se reunió con Temer en el sótano del Palacio y, con un dispositivo escondido, grabó toda la conversación que mantuvo con el presidente de Brasil.

En el marco de este diálogo, Batista pactó con el presidente de la República la intermediación del gobierno junto a un órgano público para favorecer la JBS. Cuando el empresario preguntó quién debería ser su interlocutor en el gobierno para resolver el problema, el presidente recomendó a uno de sus más cercanos auxiliares: Rodrigo Rocha Loures. “Puedo hablar todo con él”, confió el empresario del agronegocio en la conversación grabada con Temer al que el presidente respondió: “Todo”.

El diputado federal Rodrigo Rocha Loures fue arrestado el sábado pasado por corrupción. El parlamentario fue filmado por la Policía Federal con una maleta llena de dinero, la primera parte del soborno 155 mil dólares pactados con la JBS. Una suma que recibiría mensualmente, por el resto de su vida, para “facilitar” la liberación de un proceso ante un órgano federal para una termoeléctrica del grupo.

La filmación del auxiliar del presidente de la República ya forma parte de la delación premiada acordada por los hermanos Joesley y Wesley Batista con la Procuraduría General de la República (PGR). Al tomar la iniciativa de grabar la conversación con Temer y buscar a las autoridades para entregar la grabación, Joesley pretendía conseguir la absolución de los diversos crímenes cometidos durante los más de 20 años en los cuales estuvo al frente de la empresa. Joesley y su familia se mudaron a Nueva York (EEUU) y negocian el pago de una multa de 3.700 millones de dólares para las arcas públicas.

Mientras tanto, el presidente actual y ex vice de la presidente apartada Dilma Rousseff, podría caer en cualquier momento. Son cuatro las alternativas para su salida: su renuncia; la anulación de la elección presidencial de 2014 en la que era vice; su impeachment;  la Procuraduría General de la República lo denunciar al Supremo Tribunal Federal por considerar tener pruebas suficientes para incriminarlo. De acuerdo con la Constitución, en los tres primeros casos, habría votación indirecta hecha por el Parlamento hasta que se desarrollen las elecciones directas fijadas para el 2018. En el último caso, el presidente sería sustituido por el presidente de la Cámara de Diputados hasta las elecciones del próximo año.

JBS es una vieja conocida de los chinos. De los 13.900 millones de dólares exportados por la empresa el año pasado, el 20,1% se dirigió a China. El año anterior, aunque el porcentaje fue menor, el 17,6%, el valor de las exportaciones fue superior: 15.400 millones de dólares. La empresa exporta aves, cerdos y carne bovina in natura a China. Además de exportar carne a los chinos, JBS tiene oficinas comerciales de JBS Cueros en Dongguan y Hong Kong, en suelo chino. La empresa produce y exporta cuero a los sectores automotrices, mobiliarios y de calzado. JBS dice que prioriza agregar valor a su producto invirtiendo en tecnología y estandarizando el procedimiento y la calidad.

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