Todas las miradas puestas sobre el 13.° Plan Energético de China

(image: Asian Development Bank)

Todas las miradas puestas sobre el 13.° Plan Energético de China

Es posible que el 13.° Plan Quinquenal Energético (PQE13) sea uno de los documentos oficiales más esperados del mundo. Tendrá un gran impacto sobre la evolución de las emisiones de carbono del principal emisor mundial. Recientemente, comenzó a aparecer información sobre el plan en los medios chinos.

El 11 de julio, Economic Reference, un importante periódico financiero, informó que es “inminente” la publicación de las políticas del gobierno central que la comunidad climática y energética sigue con atención. Específicamente, el informe indica las metas clave que los responsables de las políticas energéticas del país están considerando.

Este blog procura resumir la información sobre esa meta basada en datos disponibles al público. Pero antes de eso, veamos algunos antecedentes.

¿Cuál es la cuestión con todos los PQE?

La primera pregunta que puede hacerse quien desconoce los ciclos de planificación chinos es: ¿Cuál es la naturaleza o la situación de este PQE13? Nuestros lectores tal vez recuerden que China presentó en marzo su 13.° Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social (2016-2020), que contiene un conjunto de metas climáticas y energéticas relacionadas,  que incluyen un límite al consumo energético y una meta del 15 % para la participación de las energías no derivadas de combustibles fósiles en la combinación energética primaria del país. Si lo consideramos como el “Plan director”, para todos los aspectos del desarrollo chino durante el próximo quinquenio, podemos entender al PQE13 como una especificación para el sector energético de ese Plan director, con metas más detalladas que orientarán mejor  las políticas, el gasto gubernamental y la planificación de proyectos para el sector.

El cuadro de abajo ilustra la jerarquía de los planes chinos, que sitúa al PQE13 como un “Plan especial” para un sector específico. La planificación especial se rige por los planes generales nacionales y su proceso es menos predecible. Vale la pena destacar que para el ciclo del 12.° Plan Quinquenal (2011-2015), fueron necesarios casi dos años para desarrollar el plan energético, que recién fue publicado en 2013. Por lo tanto, aun cuando los medios declaren que el PQE13 es “inminente”, no hay garantías sobre el momento exacto en el cual será publicado.

(La imagen es cortesía de WWF China, “The 12th Five Year Plan: the formulation of China’s major plans and programs 2008-2010 and onwards” [El 12.° Plan quinquenal: la formulación de los principales planes y programas de China en 2008-2010 y después])

¿Qué podemos esperar del PQE13?

El cuadro ubicado más abajo ilustra las numerosas metas ya declaradas para el 2020 por el gobierno chino a través de su Plan Estratégico de Acción para el Sector Energético (2014-2020) y su 13.° Plan Quinquenal Nacional, fijadas tomando como línea de base los niveles reales a fines de 2015. La comparación sirve para evaluar si el PQE13 es lo suficientemente ambicioso como para satisfacer los compromisos internos e internacionales de China.

Debemos destcar que los datos actuales sobre las metas del PQE13 se basan en informes difundidos en los medios y de dominio público.  Por lo tanto, pueden cambiar según las consultas y negociaciones internas en curso entre los responsables de las políticas.

De esta comparación resulta claro que la mayoría de las metas del PQE13 no serán completamente “nuevas”. Muchas de ellas están en sintonía con el pensamiento existente incorporado en las políticas ya anunciadas, especialmente en el Plan Estratégico de Acción para el Sector Energético (2014-2020), que al momento de su publicación ya era considerado ambicioso  ya que los límites que proponía para el consumo de carbón y las emisiones de CO2 superaban las expectativas internacionales. Sin embargo, aún vale la pena resaltar que los responsables de las políticas parecen estar incluso más determinados a reducir la participación del carbón en el mix energético del país, reduciendo su porcentaje de consumo de energía primaria para 2020 del 62 % al 58 %, y limitando el consumo a 4.1 Gt (que aproximadamente equivale a  los niveles de 2014).

El país también busca metas más elevadas para el sector de las energías renovables, aunque las distintas fuentes de información difieren en la escala del ajuste. En junio de 2016, un administrador adjunto de la Administración Nacional de Energía señaló que la capacidad teórica y solar instalada debería llegar a los 210 GW y 110 GW, respectivamente, para 2020 (una cifra mayor a la propuesta a fines de 2014). Estos números parecen haber aumentado aún más, hasta 250GW y 150GW, en la información publicada recientemente por Economic Reference.

Entre líneas

Los informes de los medios sobre el PQE13 también revelan las siguientes preocupaciones, profundamente arraigadas, que han aquejado los responsables de las políticas chinas.

Capacidad ociosa: El sector energético chino enfrenta un grave problema de capacidad ociosa. La menor demanda de electricidad,  debido a la desaceleración económica y la reducción de las industrias intensivas en el uso de energía, produjo una subutilización extendida de las capacidades de generación eléctrica existentes, con niveles de uso que no se veían desde 1978. Sin embargo, el país aún experimenta un rápido crecimiento de la capacidad de generación a carbón como resultado de la inercia (muchos proyectos fueron aprobados en el momento cumbre de la bonanza económica) y de incentivos perversos (la reducción del precio del carbón y la tarifa eléctrica fija del gobierno aumentan el margen de beneficios de este tipo de generación). El incremento  de la capacidad ociosa ha llevado a los reguladores a considerar un período de dos años de “congelamiento” en el PQE13 para la aprobación de nuevos proyectos de generación a carbón.

Restricciones El otro lado de la moneda de la capacidad ociosa son las restricciones a las energías renovables, especialmente a la eólica y solar en las regiones occidentales del país. Una combinación de cuellos de botella en la transmisión y la configuración de los mercados ha impedido que gran parte de las energías renovables lleguen a la red. En 2015, el 15 % de la energía eólica china fue desperdiciada, lo que constituyó  su máximo histórico. Según lo escrito sobre el PQE13, el problema parece haber presionado a  los responsables de las políticas en la búsqueda de la eliminación  del freno a las restricciones, al menos durante la primera mitad del ciclo del 13.° Plan Quinquenal, en vez de a expandir la capacidad instalada. Queda por verse si este factor llevará a que las metas para la energía eólica y solar resulten inferiores a las esperadas.

Ese artículo se publicó primero en chinadialogue.net

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