El Banco del BRICS y el AIIB: nuevos jugadores, el mismo juego de siempre

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(imagen: GovernmentZA)

Desde Pakistán hasta Panamá, varios países del hemisferio sur han respaldado la iniciativa china Una Franja Una Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), que promueve la conectividad. Esta semana Senegal y Ruanda firmaron acuerdos bajo los estandartes del BRI durante la gira por el continente africano del presidente chino Xi Jinping, antes de la 10ª cumbre del grupo BRICS – conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – en Johannesburgo, a desarrollarse entre el 25 y el 28 de julio. “Quedo a la espera de trabajar con los líderes de los países BRICS … para aprovechar las oportunidades para el desarrollo,” dijo Xi. Con la promesa de nuevas finanzas para salvar las brechas de infraestructura, el respaldo al BRI ha sido catalogado como una “venta fácil” para los países en desarrollo. No obstante, no es cierto que el dinero desembolsado se destine a un estilo de desarollo más sostenible. China Development Bank y Export Import Bank of China proveen la mayoria de las finanzas para el desarollo en el extranjero, pero ambos han sido acusados ​de no cumplir con los estándares de transparencia y de no apoyar proyectos energéticos, que en su mayoría son “contaminantes”’. Dos nuevos bancos multilaterales liderados por China encargados de proporcionar financiamiento de infraestructura adicional en los países del BRICS y el BRI – el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB, por sus siglas en inglés, o el Banco del BRICS) y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) – harían las cosas de manera diferente. Pero las preocupaciones permanecen. “El NDB y AIIB pueden haber padecido ciertos problemas ante la falta de imaginación y ambición sobre cómo puede ser el tipo de sostenibilidad en el siglo XXI”, aseguró Katharine Lu, gerente sénior de finanzas sustentables de Amigos de la Tierra de los Estados Unidos. Lu agregó que a pesar de su “profundo potencial” para crear mejores modelos de desarrollo sostenible, estos nuevos acreedores han fallado en haberse inspirado en las políticas sociales y ambientales de las instituciones financieras dominadas por Occidente y no han logrado alcanzar los estándares de sus pares. A pesar de insistir en que el NDB apoya la sostenibilidad, KV Kamath, el presidente del banco no ha descartado la inversión en fuentes de energía con alta emisión de carbono, como es el caso del carbón.

Prioridades

Es probable que el comercio global domine la agenda de la cumbre de los BRICS ante los aranceles recíprocos impuestos por los Estados Unidos y China, iniciados por el presidente Donald Trump. Sin embargo, la importancia de ser el anfitrión de la cumbre de los BRICS en África representa una oportunidad para abordar la necesidad del continente sobre el financiamiento de infraestructura. El AIIB firmó recientemente un memorando de entendimiento con el Banco Africano de Desarrollo y el NDB, que actualmente solo tiene competencia para otorgar préstamos a las naciones miembro de los BRICS, ya cuenta con tres proyectos en Sudáfrica. Pero ante la realización de un nuevo proyecto, deberá tener en cuenta el potencial daño ambiental, según Chris Alden, codirector de la Unidad del hemisferio sur de la London School of Economics. En este sentido, ha asegurado que le gustaría ver que los países del BRICS se comprometan a la incorporación de evaluaciones ambientales regulares en los estudios de factibilidad para aquellos proyectos respaldados por el NDB. “Esto es especialmente importante para destacar su liderazgo ante el resto del mundo, ya que los países de los BRICS han manifestado que apoyan los proyectos de energía verde”, dijo. El NDB tiene una cartera de casi USD $ 6 mil millones, luego de la aprobación a principios de esta semana de USD $ 600 millones para nuevos proyectos que, según afirma, reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero. Un total de USD $ 300 millones se utilizarán a modo de respaldo para la construcción de una nueva línea del metro Luoyang en la provincia de Henan, en el centro de China, con el fin de “reducir el tráfico pesado en una zona urbana muy congestionada”. Aunque no hay detalles demasiado específicos, el NDB desembolsará los otros USD $ 300 millones a través del Banco de Desarrollo del Sur de África (DBSA) para “proyectos de desarrollo sostenible dentro del sector energético”, con el objetivo de “mejorar la combinación energética y la eficiencia energética de la economía”. Un primer lote de préstamos emitidos en el 2016, destinados a proyectos a pequeña escala de energía renovable, han apuntado el apoyo del Nuevo Banco de Desarrollo para la ejecución de proyectos “limpios”. Luego continuaron una serie de proyectos eólicos e hidroeléctricos en los países miembros. Sin embargo, para Lu, el NDB todavía carece de políticas internas sólidas que garanticen el apoyo continuo a proyectos sostenibles. Por ejemplo, todavía tiene que establecer una forma para garantizar su responsabilidad ante los impactos generados por sus proyectos. Otros acreedores multilaterales tienen canales destinados a quienes fueron afectados de manera adversa por los proyectos y así cuentan con la posibilidad de comunicar sus preocupaciones o informar el incumplimiento del banco con sus políticas. El AIIB, por su parte, se centra en el cumplimiento del banco con sus propias políticas, en lugar de establecer un principio rector que garantice que el banco rinda cuentas ante las comunidades afectadas por los proyectos que financia.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

El sector privado tiene un gran papel que desempeñar en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS, por sus siglas en inglés) de la ONU y entre los países de los BRICS, hoy son las compañías chinas  las que están llevando la delantera, según ha concluido una investigación reciente publicada por la revista Sustainability. “China fue la primera en adoptar los objetivos de desarrollo sostenible”, según el estudio, que analizó la visión y las declaraciones de misión de cinco compañías multinacionales de cada uno de los miembros del BRICS y su compatibilidad con los objetivos de la ONU. Sin embargo, las políticas de las empresas chinas, al igual que sus contrapartes indias, se centran principalmente en el objetivo número nueve: Industria, Innovación e Infraestructura y existe una fuerte tendencia a pasar por alto las áreas relacionadas con el medio ambiente, según indica el informe. La mayoría de las compañías en los países miembros descuidaron la “Acción Climática”’ (objetivo 13) y la preservación de la “Vida Submarina” (objetivo 14). Tampoco las reuniones de los países del BRICS arrojaron como resultado una mejor coordinación para alcanzar los objetivos, según la investigación. Lu dice que el NDB y el AIIB tampoco están tomando medidas audaces en la lucha contra el cambio climático, al no documentar exhaustivamente las emisiones de gases de efecto invernadero de los proyectos que financian. Esto, sugiere, impide su capacidad para cumplir la promesa de apoyar el desarrollo sostenible: “Pueden ser nuevos jugadores, [pero] el AIIB y el NDB todavía juegan el mismo juego de siempre”.