El mundo necesita un Acuerdo de París para la biodiversidad

Gobiernos se reúnen en Egipto para sentar la base de un nuevo acuerdo de biodiversidad

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imagen: Fernando Flores

A partir de hoy y por 12 días, representantes de más de 190 países se reunirán en Egipto para discutir formas de aumentar los esfuerzos para proteger la biodiversidad, actualmente en amenaza por la expansión de actividades humanas como la agricultura.

La Conferencia de Biodiversidad de las Naciones Unidas, también conocida como Conferencia de las Partes (COP), se realiza cada dos años y es el órgano gobernante del Convenio de Diversidad Biológica (CDB), un tratado internacional para lograr un futuro sostenible.

Uno de los ejes clave de la COP será empezar a trabajar en un nuevo acuerdo global por la biodiversidad para luego de 2020, cuando finalice el marco actual. El desafío será significativo, ya que la respuesta del mundo a la crisis de la biodiversidad ha sido hasta ahora insuficiente.

“Hay mucho menos progreso que lo esperado. La CDB es una caja vacía y no tengo muchas esperanzas para esta nueva cumbre. La solución está en el mundo económico junto con los políticos de todos los gobiernos”, sostuvo Obdulio Menghi, biólogo y presidente de la Fundación Biodiversidad Argentina.

Las poblaciones mundiales de animales vertebrados como mamíferos, aves, peces, anfibios y reptiles se han reducido en un 60% entre 1970 y 2014, de acuerdo con el recientemente publicado informe Planeta Vivo del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Pero perder biodiversidad es tanto o más peligroso que aumentar la temperatura del planeta

Expertos consideran que la tasa de extinción de las especies es actualmente 1.000 veces más alta que antes de que los humanos dominaran el planeta. Estamos atravesando la sexta extinción masiva en la historia geológica, argumentan, con muchas especies desapareciendo incluso antes de ser descubiertas.

“La biodiversidad a veces queda subyugada por debajo del cambio climático. Pero perder biodiversidad es tanto o más peligroso que aumentar la temperatura del planeta”, afirmó Manuel Jaramillo, director de la Fundación Vida Silvestre Argentina, asociada a WWF.

Metas incumplidas

Igual de importantes que el Acuerdo de París de cambio climático, las metas de Aichi sobre biodiversidad fueron creadas en 2010 durante la COP10. Son 20 objetivos ambiciosos para conservar la biodiversidad que van desde prevenir la extinción de especies a disminuir la tasa de deforestación

Cada uno de los 194 países que adhirieron a las metas deben cumplirlas antes de 2020, cuando se deberá adoptar un nuevo acuerdo. Con menos de dos años pendientes, sólo el 5% de los países está en camino de cumplir las metas, de acuerdo con un informe de 2016 de un conjunto de organizaciones ambientales.

A pesar de que tres cuartos de los países firmantes está haciendo progresos, ninguno está avanzando lo suficientemente rápido para cumplir el objetivo de 2020. Además, 20% de los países no han hecho ningún progreso o directamente han empeorado en el cuidado de la biodiversidad.

“Todos los indicadores muestran que no se están haciendo suficientes esfuerzos. Ya se reconoce abiertamente en las metas no se van a alcanzar y que el dinero de los países desarrollados para los países en vías de desarrollo no alcanza”, sostuvo Ana Di Pangracio, presidenta del Comité Sudamericano de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los países han avanzado principalmente en dos áreas de las metas de Aichi. El Protocolo de Nagoya, un acuerdo internacional sobre el acceso a los recursos genéticos, debía entrar en vigor en 2015 de acuerdo con las metas, algo que ocurrió en octubre de 2014.

Al mismo tiempo, la meta 11, la cual planeta conservar por lo menos 10% de las áreas marinas y costeras y 17% de las zonas terrestres y aguas interiores, ha tenido avances significativos, con más del 80% de los países habiendo alcanzado los objetivos de protección terrestre.

En el extremo opuesto, la meta 20, la cual llama al aumento sustancial de los recursos financieros para el cuidado de la biodiversidad, ha sido una de las menos exitosas. Menos de 15% de los países ha logrado cumplir con el compromiso pactado de cara a 2020.

Hay que repensar el vínculo y la forma de los acuerdos, tomando al Acuerdo de París como ejemplo

“Es una muestra más de la poca eficacia de los acuerdos internacionales. Son compromisos no vinculantes que los países no se toman en serio. Hay que repensar el vínculo y la forma de los acuerdos, tomando al Acuerdo de París como ejemplo”, afirmó Jaramillo.

Próximos pasos

Luego del vencimiento de las metas de Aichi, los países firmantes de la CDB deberán desarrollar un nuevo acuerdo internacional por la biodiversidad. Las bases de este se empezarán a discutir en la COP14 en Sharm El-Sheikh, Egipto.

Para Cristiana Pașca Palmer, secretaria ejecutiva de la CDB, por lo menos el 50% del planeta debería ser más amigable con la naturaleza para 2050 para asegurar el bienestar de la población. Para ello, las áreas protegidas y proyectos de restauración deberían crecer 10% cada década.

De cara al nuevo acuerdo, Pașca Palmer dejó abierta la puerta a aceptar compromisos y contribuciones voluntarias similares a las presentadas en el Acuerdo de París. Además, resaltó el deseo de crear un “fondo de la naturaleza” para dinero de gobiernos y empresas para los países en vías de desarrollo.

“La discusión es si tomar las metas de Aichi como un piso mínimo o si se las mejora y se abre a discusión, lo que puede dar lugar a retrocesos. Deberían ser una base y apuntar a más,” sostuvo Di Pangracio.

Uno de los objetivos será también emparejar las metas de biodiversidad con los Objetivos de Desarrollo Sostenible(ODS), establecidos por las Naciones Unidas en 2015. Los ODS prevén metas todavía más exigentes en biodiversidad, siendo la conservación de la naturaleza un elemento central para su cumplimiento.

“El acuerdo debe incluir la voz de los que no tienen voz, el resto de las 10 millones de especies estimadas en el planeta, que conforman el suelo, el agua, el aire y proporcionan alimento, refugio, medicina y bienestar”, afirmó María Eugenia Di Paola, coordinadora de Ambiente y Desarrollo Sostenible del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Argentina.

Mientras tanto, para WWF, se debe implementar un nuevo acuerdo marco por la naturaleza y las personas en 2020, con el objetivo de revertir el retroceso en la biodiversidad en 2030. Deberá incluir compromisos ambiciosos y mecanismos de implementación y seguimiento de las acciones de los países.

“El acuerdo global va a cobrar importancia cuando los tomadores de decisión públicos y privados entiendan que seguir haciendo lo mismo no es una opción para la naturaleza. Si no logramos salvar a la biodiversidad no va a haber forma de recuperarla”, sostuvo Jaramillo.