El tren maya del nuevo presidente mexicano incita a la oposición

El masivo proyecto promete desarrollo arriesgando el medio ambiente

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Los jaguares podrían enfrentar la destrucción de su medio ambiente (Imagen: Cuatrok)

Con tan sólo un mes de mandato, el nuevo gobierno mexicano está proponiendo un proyecto de infraestructura y turismo ambicioso: el “Tren Maya”. Es un sistema de transporte que requiere de una inversión de US$8.000 millones de dólares y tendrá una extensión de 1,500 kilómetros de vías que recorrerán los estados de Yucatán, Campeche Tabasco, Chiapas y Quintana Roo, según su página oficial.

De acuerdo con el nuevo gobierno, el tren será un detonador del desarrollo en el turismo de la Península de Yucatán, considerada  la zona más visitada en México. Los primeros dos tramos se licitarán entre enero y febrero.

Pero mientras los partidarios del trayecto ferroviario exaltan los beneficios que traerá a una de las zonas más rezagadas económicamente del país, los detractores han alzado su voz para señalar las afectaciones al medio ambiente que podría generar este medio de transporte.  

Oposición al proyecto

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio inicio formalmente al proyecto en una ceremonia tradicional maya en donde le pidió permiso a la tierra para construir la obra, pero colectivos de organizaciones indígenas han rechazado el proyecto porque según ellos, no beneficia a sus comunidades.

Pareciera que les están ganando las prisas, las ganas de querer iniciar los proyectos sin cumplir con el marco legal que les es aplicable

Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), le dijo a Diálogo Chino que si el proyecto quiere avanzar debe contar con las consultas adecuadas,  “las consultas a las comunidades y a los pueblos indígenas se tienen que hacer de acuerdo al convenio 169 de la OIT, que indica que deben ser libres, previas e informadas”, afirmó. AMLO realizó una consulta nacional pero esta no alcanzó a llegar a comunidades donde se habla maya y otras lenguas indígenas.

De acuerdo con el director del CEMDA, el proyecto del Tren Maya debe someterse al Procedimiento de Impacto Ambiental y obtener una resolución favorable, “pareciera que les están ganando las prisas, las ganas de querer iniciar los proyectos sin cumplir con el marco legal que les es aplicable”, refirió Alanís.

Según Alanís, el proyecto ferroviario también deberá tomar en cuenta el cambio de uso del suelo en terrenos forestales y el uso de suelo municipal, ya que en los 1.500 kilómetros el tren pasará por distintas localidades por lo que debe considerar los programas municipales de desarrollo urbano.

De acuerdo con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), el proyecto ejecutivo, los estudios técnicos y de impacto ambiental del Tren Maya estarán listos a finales de 2019 para iniciar la obra en 2020. Los mapas del Tren Maya indican que el recorrido alcanzará 15 áreas naturales protegidas federales, 20 estatales, como la reserva de la Biósfera de Calakmul, además de regiones ricas en recursos geológicos e hidrológicos.

“Obviamente se debe contemplar a las especies amenazadas o en peligro de extinción, tanto de flora como de fauna, ya que es una zona con una riqueza muy importante en plantas y animales”, señaló Alanís quien recomendó que los estudios se realicen con tiempo y forma, no al vapor.

En el 2018, organizaciones como la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, realizaron un Censo de esta especie en toda la república y estimaron la presencia de 4.000 ejemplares, especialmente en la península de Yucatán, que se verían afectados por la construcción del proyecto ferroviario.

4,000

Jaguares en 5 regiones de México

Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM e integrante de esta Alianza, le dijo a Diálogo Chino que se reunieron con las autoridades de Fonatur para expresarles su preocupación por las severas afectaciones ambientales que generaría este mega proyecto.

“Es importantísimo que esta obra incorpore desde el proyecto ejecutivo la visión ambiental para que se puedan mitigar estos impactos”, advirtió Ceballos, quien mencionó que colaborarán de forma gratuita con las autoridades para buscar evitar los daños al medio ambiente en la zona.

A su vez, Fabiola Vite Torres, coordinadora del área jurídica del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, le dijo a Diálogo Chino que el desarrollo del Tren Maya está generando presiones importantes hacia los defensores que se están oponiendo a este proyecto.

En su primer día de gobierno, AMLO hizo 100 promesas ante miles de personas reunidas en el Zócalo de la Ciudad de México, la principal plaza pública del país. Ahí leyó su compromiso 76, donde prometió que no se permitirá ningún proyecto económico, productivo, comercial o turístico que afecte el medio ambiente, sin embargo, este proyecto abre un gran número de retos en este terreno en una de las regiones más ricas del país tanto en recursos naturales como históricos y culturales.

Los intereses chinos

Empresas de Italia, Canadá y China se han mostrado muy interesadas en el proyecto. China en particular, ha expresado su deseo de participar ya que cuenta con amplia experiencia en la construcción de trenes de alto rendimiento. Además, la embajada china en México en declaraciones a la agencia Notimex, ha mencionado el desarrollo tecnológico y la capacidad económica que el gigante asiático posee para financiar este mega proyecto.  

“Es evidente que las inversiones chinas en México tomaron una gran relevancia,  especialmente en el 2018 a raíz de la licitación que ganaron en la inversión petrolera de las plataformas marítimas en el golfo de México más otras concesiones de minería que han dado la pauta del impulso económico para que China participe en obras de infraestructura”, le dijo a Diálogo Chino, Eugenio Anguiano, primer embajador de México con la República Popular de China.

Sin embargo, de acuerdo al diplomático, es muy difícil la participación de inversiones extranjeras en materia de infraestructura por las reglamentaciones que México tiene al respecto. El país exige una gran cantidad de trámites burocráticos, que no están exentos de corrupción generalizada y  que desincentivan la participación de capitales extranjeros.

Además el esquema actual limitaría la inversión pública a 20% y dejaría el resto a la aportación de privados, y aún no queda claro si se permitirá la inversión extranjera indirecta.

Logo oficial del tren Maya

“[También] tenemos el antecedente del fracaso del ferrocarril de Querétaro a la Ciudad de México”, recordó Anguiano. Seis años atrás, en 2012, el recién nombrado presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció la construcción de un tren que uniría la capital del país con la ciudad de Querétaro. La licitación fue otorgada en 2014 a un consorcio integrado, entre otras, por la empresa China Railway Construction Corporation.

Sin embargo, luego de la publicación del reportaje periodístico de La Casa Blanca de Enrique Peña Nieto por parte del sitio Aristegui Noticias, en donde se exponía la relación de uno de los empresarios que formaban el consorcio ganador con el presidente, se decidió suspender el contrato y realizar un nuevo concurso, que finalmente se canceló en el 2015.

Ahora, el gobierno de China todavía le reclama a México el pago de 600 millones de dólares por la cancelación del tren México-Querétaro. A juicio del ex embajador, ese antecedente no necesariamente debería dañar otras opciones de inversiones de China en México, ya que existen más oportunidades para que el gigante asiático invierta y el gobierno mexicano debe aprovechar esta oportunidad.  

Según el ex embajador actualmente las relaciones económicas entre el nuevo gobierno de México y la República Popular China no son claras, a su juicio, porque el gobierno de López Obrador está aplicando una serie de políticas económicas erráticas, como la cancelación del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México.

Además las embajadas chinas en la región tienen la instrucción de pedirles a los gobiernos de cada país de la zona de firmar un memorándum de intención en apoyo al proyecto de inversiones de China en el mundo y México no lo ha firmado.

“No lo firmó el gobierno mexicano saliente y no sé si el gobierno actual lo haya firmado, pero no parece estar muy claramente en la idea del nuevo gobierno de firmar un documento de esa naturaleza que no tendría mayor sentido obligatorio más una diferencia de simpatía con el proyecto chino”, indicó el ex embajador.

De cualquier manera, el desarrollo que tenga la inversión china en el controversial Tren Maya marcará un hito en la relación económica de estos dos países.