¿Un año menos carnoso para el cerdo?

¿Escucharán los chinos a las campañas para reducir el consumo a favor de la salud y el medio ambiente?

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Campañas instan a reducir el consumo de carne este nuevo año chino (imagen: Skeeze)

Hace una semana, el personal de un popular restaurante de Sichuán en el distrito de Dongcheng de Beijing no solo estaba ocupado atendiendo a sus clientes, sino también tomando reservas para la víspera del Año Nuevo Chino que se celebró el lunes y que inauguró el año del cerdo.

La carne representó el 65% de los platos en el menú de Año Nuevo, algo característico de los diversos menús de restaurantes que China Dialogue verificó durante el período previo al festival.

“Por supuesto que necesitas carne, es una celebración y debes tener una mesa llena de platos carnosos para poder crear esa atmósfera”, explicó Chen Jianfeng, de 67 años, un ciudadano de Beijing que hizo una reserva.

A 40 años de la reforma y la apertura del país, el consumo durante el Año Nuevo chino refleja prácticas alimentarias más generales. Con frecuencia, comer carne ya no constituye un hábito de lujo, pero los ambientalistas y nutricionistas se están preocupando por sus efectos en la salud y el medio ambiente.

¿Qué comer en año nuevo?

Chen Jianfeng creció en los años 50 y 60, cuando incluso los habitantes de Beijing luchaban por mantenerse calientes y alimentados. Él solía ​​esperar los platos de empanadillas rellenas de carne que se servían en Año Nuevo. Ahora los sueños de su infancia se han hecho realidad. Puede comer esas albóndigas cualquier día del año, e incluso sentarse en su casa y ordenar lo que más le apetezca.

El Año Nuevo se ha convertido en una ocasión para comer en exceso, con mesas que crujen bajo la carga de cada vez más platos.

50%

del cerdo del mundo se come en China

El trasfondo esta situación es el crecimiento económico que ha experimentado un aumento del PIB per cápita de USD $ 165 en 1978 a $ 8,830 en 2017. Ese crecimiento y el enorme nivel de población de China significa que el país ahora consume el 28% de la producción global de carne, más que cualquier otra nación. El 50% de la carne de cerdo del mundo termina en las mesas chinas, una estadística particularmente relevante para el año del cerdo que inicia. El consumo promedio de carne por cabeza se ha multiplicado por seis en las últimas cuatro décadas, alcanzando actualmente los 63 kilogramos por año, y se prevé que aumentará en otros 30 kilogramos para el 2030.

Este rápido crecimiento en el consumo de carne tiene un costo. El 16 de enero, la revista médica británica The Lancet publicó un informe en el cual destaca que los cambios en la composición de los alimentos en países como China, donde el consumo de azúcar, carne y productos lácteos están aumentando significativamente, están cambiando los sistemas alimentarios mundiales, lo que significa un mayor cambio climático, menos biodiversidad, mayor uso de agua dulce y mayores daños al ciclo global del fósforo.

Se prevé que aumentará el consumo promedio de carne por cabeza en China por una tercera parte para el 2030 (image: Flickr)

Un estudio sobre el consumo de carne en China, realizado en enero por el grupo ambientalista WildAid China, mostró que en diez ciudades chinas el 70% de los encuestados eran conscientes de que si comían demasiada carne podían afectar su estado de salud, pero solo el 4.5% podría decir cuáles eran en realidad las consecuencias.

“Necesitamos una revolución alimentaria”, dijo Jian Yi, fundador de Good Food Academy, la primera plataforma de intercambio en línea en chino sobre alimentación. En enero de este año publicó un menú sostenible para el Año Nuevo Chino, compuesto por un 85% de platos vegetarianos y un 15% de opciones de carne de alto bienestar. Ese menú se llevará a los EE. UU. para la Cumbre Mundial de Líderes Alimentarios, donde contribuirá a fomentar ideales alimentarios sostenibles en universidades como Yale y Harvard.

“Espero que podamos corregir los malentendidos sobre la comida china”, dijo Nie Jingjun, uno de los autores del menú y fundador del Taller Vegetariano Ajun. “Muchos extranjeros piensan que la comida china es aceitosa y salada, pero no lo es. Muchos de nuestros alimentos tradicionales son saludables y vale la pena popularizarlos “.

Definición de alimentos sanos y sostenibles

Las cifras de la Organización Mundial de la Salud exhiben que los alimentos pueden constituir un factor aún mayor en algunas enfermedades, como la obesidad y el cáncer, que beber y fumar. Tres mil millones de personas en todo el mundo no tienen una dieta balanceada, 800 millones de personas se encuentran subalimentadas y hay más de 2 mil millones que comen en exceso.

Una dieta más ligera en carne será más beneficiosa para todos

El informe de The Lancet propone un modelo de alimentación saludable similar a las sugerencias de la Good Food Academy: el 35% de las calorías diarias provienen de granos enteros y tubérculos, la mayoría de las proteínas provienen de las plantas, solo 14 gramos de carne roja por día, y más de 500 gramos de frutas y verduras.

El informe señala que una dieta más ligera en carne será más “beneficiosa para todos” tanto para la salud y como para el medio ambiente: generaría 11.6 millones menos de muertes al año en todo el mundo; habría una reducción en las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el cambio climático; una mayor conservación de los recursos hídricos y del suelo; y aumentaría la protección de la biodiversidad.

Algunos chinos son escépticos sobre esta dieta. Cuando a Chen Jianfeng se le preguntó si podía intentarlo, dijo que él aceptaba que las personas mayores debían comer menos carne, aunque pensó que sus nietos si deberían comer más carne y pescado durante el Año Nuevo chino.

“No se obtiene la nutrición suficiente si no se come carne cuando uno está creciendo”, dijo Chen. “A veces los investigadores pueden equivocarse”.

Es más fácil decirlo que hacerlo

Hou Bing, de la ONG Compassion in World Farming, dice que, en comparación con Europa y los Estados Unidos, en China no existe una discusión suficiente sobre el consumo de carne y sus impactos en la salud y el medio ambiente. “La mayoría de las personas que conozco no han oído absolutamente nada al respecto, y ninguno de los medios de comunicación ha mostrado algún tipo de interés sostenido”.

Cuando mencionas el cambio climático, la gente piensa en fábricas y automóviles. Rara vez piensan que su dieta diaria también tiene un impacto

Nie Jingjun escucha preocupaciones similares especialmente cuando ayuda a sus clientes a armar menús vegetarianos. Esos clientes incluyen clubes y restaurantes de alto nivel que comercializan comida más saludable.

“Muchas personas piensan que las únicas personas que consumen una dieta vegetariana son budistas y lo hacen por razones religiosas”, dijo.

WildAid ha estado promoviendo su programa Shu Shi en China desde el 2015, con la esperanza de educar al público sobre cuál es el vínculo entre la salud y el consumo de carne. La campaña está liderada por las celebridades Huang Xuan, Angelababy y Huang Lei. Los carteles de la campaña pueden verse en toda China, en las paradas de autobús, en el metro y en línea, con consignas como “Cambia el mundo con cada bocado”.

Es una campaña ambiciosa, cuyo objetivo es reducir el consumo de carne de China en un 20% para el 2030 y transformar los actuales 60 kilogramos al año por persona en 48 kilogramos.

Comida típica para el nuevo año chino (image: Flickr)

Steve Black, CEO de WildAid en China, admite que ha habido muchos desafíos. “Cuando mencionas el cambio climático, la gente piensa en fábricas y automóviles. Rara vez piensan que su dieta diaria también tiene un impacto”.

También sostuvo que las personas son sensibles a lo que comen: “Las personas se ofenden si criticas lo que comen. Reducir el consumo de carne será un proceso largo. Primero es importante brindarles a las personas el conocimiento relevante “.

Una nueva tendencia

“En realidad, las dietas chinas tradicionales no están basadas en carne”, dijo Hou Bing. “Cuando era joven, la carne nunca fue un plato principal, excepto en festivales. Era un plato de acompañamiento, que complementaba a las verduras”.

Hou Bing aseguró que hay dos razones para el aumento del consumo de carne en China. Una de ellas es la adopción de hábitos alimentarios occidentales. “La gente ve cuán altos y fuertes son los occidentales y cree que eso se encuentra relacionado con comer mucha carne y quieren seguir su ejemplo”. La otra razón es la industrialización de la agricultura, que ha generado que la carne esté más disponible que nunca.

56.1%

de los encuestados por Wild Aid dijo que estaba reduciendo el consumo de carne

Pero las cosas están cambiando. En una encuesta realizada por Wild Aid, el 56.1% de los encuestados dijo que estaba reduciendo el consumo de carne, mientras que otro 15.3% dijo que estaba dispuesto a hacer el mismo cambio en el futuro por razones de salud y medioambientales. La encuesta también descubrió que el consumo de carne en las ciudades más desarrolladas es más bajo que en las ciudades menos desarrolladas. Investigaciones anteriores sugieren que dietas más saludables significan que el consumo de carne de cerdo en China ya pudo haber alcanzado su punto máximo.

“Los chinos están cada vez más preocupados por la alimentación saludable, principalmente debido a la creciente incidencia de la enfermedad, y porque el aumento de los ingresos y el nivel de educación significa que pueden prestar una mayor atención a la calidad de vida”, explicó Jian Yi. “Creo que las personas cambiarán sus dietas a medida que sean más conscientes del daño ambiental causado por la industria ganadera”.

Hou Bing dijo que la política del gobierno también está cambiando: “Debido a que el gobierno está promoviendo el desarrollo verde y sostenible para la industria ganadera, soy optimista sobre el futuro de nuestro trabajo”.

Este artículo se publicó primero en chinadialogue