Argentina desarrolla el primer tren solar de América Latina

El tren recorrerá 300 kilómetros y podría generar empleo, ingresos e interés de empresas chinas - si se materializa

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Las obras comienzan en el tren solar que irá desde San Salvador de Jujuy a La Quiaca, norte de Argentina (imagen: Gobierno de Jujuy)

En un escenario de paisajes únicos y montañas de diversos colores, la provincia de Jujuy en el norte de Argentina busca avanzar en el desarrollo del primer tren solar de América Latina, el cual cubrirá el trayecto de 300 kilómetros de la capital de la provincia hasta La Quiaca, en el límite con Bolivia.

El proyecto buscará potenciar el turismo en el área y explorar todavía más el desarrollo de la energía renovable de la provincia, especialmente luego de la reciente construcción del Parque Solar Cauchari, el más grande de América Latina a 4.000 metros de altura.

Se espera que participen empresas nacionales e internacionales a través de las licitaciones en las distintas etapas del proyecto, incluyendo a China en esa lista. El primer paso será un crédito de US$75 millones del Banco de Desarrollo de América Latina, que la provincia espera que se discuta en la Legislatura en las próximas semanas.

“Esperamos que para fines de julio pueda estar lista la primera licitación. A partir de ahí las empresas tendrán dos meses para presentar ofertas. Creemos que en octubre estaríamos en condiciones de adjudicar la obra y comenzar con el proyecto”, sostuvo Pablo Rodríguez Messina, director de la Unidad Ejecutora Provincial del Tren Jujuy-La Quiaca.

Un tren reactivado

En 1993 partió desde La Quiaca el último tren de pasajeros y carga que conectaba Jujuy no sólo con el resto de Argentina, sino también con lo que se conoce como el “Corredor de los Libertadores” que se integra con el ramal del occidente boliviano y que se conecta con Perú.

Desde entonces, los pueblos que se encuentran en los alrededores del tren perdieron una importante fuente de recursos y toda la infraestructura quedó abandonada.

El actual proyecto buscará reactivar el funcionamiento de dicho tren, tanto de carga como de pasajeros. El de pasajeros será el primero en entrar en funcionamiento con un recorrido más corto y con fines turísticos, lo que también permitirá generar ingresos adicionales para la construcción de las vías restantes, sostuvo Messina.

El proyecto está previsto en tres etapas. La primera corresponde al tramo Volcán – Humahuaca (80 kilómetros); la segunda Humahuaca – La Quiaca (157 kilómetros) y por último San Salvador de Jujuy – Volcán (42 kilómetros). Esta última de alta complejidad dado que las intrusiones en la traza del tren de este tramo son mayores y se requieren otro tipo de trabajos.

El crédito inicial de US$75 millones que espera obtener el gobierno de Jujuy sólo contempla el desarrollo de la primera etapa. “Se podrá presentar cualquier empresa, nacional o extranjera, que tenga antecedentes y que haga su propuesta en precio y diseño de lo que nosotros queremos”, señaló Messina.

Energía renovable

El tren tendrá varias fuentes de alimentación. Si bien será solar y con paneles en la propia formación, funcionará también con baterías que se cargarán en las distintas estaciones que se encontrarán ubicadas cada 10 kilómetros.

“La cubierta del tren va a tener paneles solares para ayudar a que la carga que se hace en las estaciones tenga de alguna manera una línea constante de alimentación. Queremos un diseño que tenga contacto con el paisaje y por eso va a tener amplios ventanales,” aseguró Messina.

La energía para las baterías del tren será generada en un parque solar que será construido como parte del mismo proyecto. El parque será de 6MW y requerirá entre 18 y 20 mil paneles solares, de acuerdo con Martín Altamirano, técnico del Parque Solar Cauchari, también involucrado en este proyecto.

El tren es pensado sólo para turismo.Hay expectativa de las comunidades, pero al mismo tiempo ven que no hay avances suficientes en las obras

La construcción del parque requerirá de alrededor de 150 trabajadores y será financiada con el crédito del Banco de Desarrollo. Se espera la participación de empresas de diversos países en las licitaciones, entre ellas de China, para la provisión de los paneles solares y los elementos necesarios para el proyecto.

“Ya realizamos los estudios iniciales para el parque solar, incluyendo la prefactibilidad ambiental, y nuestros técnicos están trabajando. Hay un avance importante,” afirmó Mario Pizarro, secretario de Energía de Jujuy.

Cada una de las estaciones en las que se detendrá el tren tendrá determinados ejes temáticos vinculados estrictamente con cada uno de los pueblos de la región y su cultura. Se realizó un concurso de ideas con arquitectos de la provincia y los ganadores fueron contratados para realizar el diseño.

Así, por ejemplo, la estación de Tumbaya, se enfocará en la religiosidad, la gastronomía y los aborígenes, mientras que la estación de Purmamarca, conocido a nivel global por el Cerro de los Siete Colores, se centrará en el paisaje y las salinas.

“El ferrocarril no es sólo un medio de comunicación sino un elemento articulador del paisaje natural y cultural que dinamiza el desarrollo local y el crecimiento territorial”, sostuvo Tito Tarcaya, integrante del Colegio de Arquitectos de Jujuy.

Expectativas

Los habitantes de los distintos pueblos se mantienen todavía algo escépticos respecto al desarrollo del proyecto. Si bien todos coinciden en la importancia que puede tener para generar trabajo y fuentes de ingresos, la demora en las obras hizo que mantengan reservas respecto a la concreción efectiva del tren.

El gobernador Gerardo Morales anunció el inicio del proyecto en marzo de 2017 con la donación del gobierno nacional de vías para el tren. Luego, en febrero de 2018, Morales realizó nuevamente un acto para anunciar el inicio de las obras de colocación de vías. Actualmente, 28 meses después del primer anuncio, se completaron sólo los primeros siete kilómetros de vías.

 

Marcos Velázquez, comisionado de Volcán – máxima autoridad del pueblo -, señaló que para los habitantes del lugar es importante la reactivación del tren para mejorar la situación económica.

“Volcán nace de un pueblo netamente ferroviario, donde los mismos pueblerinos preparaban su comida, salían con sus verduras al tren y vendían la cosecha. Era un punto que generaba ingresos económicos a las familias”, sostuvo.

Esperilón Mamaní es artesano. Hace tejidos en el edificio ferroviario de Volcán. “El regreso del tren va a representar más vida para la gente, como era antes, puede venir más turismo”, aseguró sonriente.

Claudio Rojas tiene 45 años. Atiende una carnicería en Volcán, frente a la ex estación. Su padre vendía productos cuando llegaba el tren. “La gente compraba sándwiches, verdura, fruta. Los pequeños productores de la zona bajaban a la hora en la que llegaba el tren para ofrecer sus mercancías,” recuerda.

Aldo Chañi vive en Tumbaya y es empleado estatal. Si bien asegura estar “perdiendo las expectativas” por el lento avance del proyecto, espera que ocurra por los beneficios que podría traer. “Si lo terminan puede ser que sea conveniente para el turismo. Nos puede conectar más con la gente de la zona”, sostuvo.

En Humahuaca, Karina Paniagua, recientemente electa intendenta, aseguró que el proyecto podría ser beneficioso para las diversas comunidades de la zona, pero expresó sus dudas al respecto.

“Cuando funcionaba el tren, los productores se veían beneficiados porque era una manera de vender sus frutas y verduras. Ahora se pensó el tren como una cuestión netamente turística. La gente tiene expectativa, pero a la vez ve que no se avanza”, criticó.

Próximos pasos

El gobierno de Jujuy confía en avanzar pronto con el proyecto una vez que obtenga el crédito internacional del Banco de Desarrollo de América Latina. La deuda debe ser primero aprobada por la legislatura provincial.

“Creemos que el tren va a tener aproximadamente 230 mil visitantes al año. Esperamos que además de los pasajeros, otras 50 mil personas se van a ver beneficiadas por una serie de actividades que el tren va a desarrollar”, sostuvo Messina.

230,000

personas usarían el tren solar cada año

Jujuy estima contratar a no menos de 300 empleados de forma directa para el desarrollo del tren, el cual generaría otros 300 puestos de forma indirecta.

Sólo con la venta de pasajes se generarían US$2.260.000 anuales, de acuerdo con cálculos iniciales. A ello se le sumaría un beneficio económico de US$500.000 por año por la venta de la energía remanente del parque solar ya que de los 6MW sólo se necesitarán entre 2 o 3 para el tren.