Vale anuncia cumplir promesa de desarrollar capacidad industrial

Empresa minera responsable de desastres se une a empresa china para invertir en desarrollo local

Compartir

Brazil iron ore steel Vale China

La empresa minera Vale anunció la construcción de una siderúrgica en Pará, Brasil (imagen: Skeeze/ Pixabay)

En mayo, cuando Vale anunció la construcción de una siderúrgica en colaboración con la empresa China Communications Construction Company (CCCC) china en el estado de Pará, muchos señalaron que la inversión era una estrategia para reconstruir su imagen, algo necesario luego del rompimiento de una represa de la empresa que mató a 248 personas en la ciudad de Brumadinho en el mes de enero.

La tragedia habría obligado a la empresa a invertir en un proyecto que generaría empleos de calidad y productos de mayor valor agregado, en lugar de la simple explotación de riquezas naturales. La siderúrgica, según explicó un comunicado de la empresa, sería “el pilar estratégico para crear un nuevo pacto con la sociedad, apuntando a la actuación como vector de desarrollo de la economía local”.

Pero, tras el anuncio también se ocultan años de promesas y proyectos abandonados, además de la esperanza de que éstas empiecen a cumplirse.

“La producción constituirá el primer paso en esta nueva agenda de agregación de valor al mineral de hierro en el estado”, afirmó el gobernador Helder Barbalho al periódico Valor Econômico, “en la cual se estimulará la llegada de otros inversores”.

Vale, una de las mayores empresas de minería del mundo, y China, la mayor consumidora de materias primas, tienen en común que a ambas se les reclamó en forma constante que inviertan, en Brasil y en América Latina, en proyectos que vayan más allá de la explotación y exportación de commodities, y que apuesten por productos de mayor valor agregado para contribuir con el desarrollo local para que exista una relación más equilibrada en sus respectivas balanzas comerciales.

68%

es lo que Brasil usa de su capacidad de producción de acero

Pero, en un momento en el que la economía ¿de Brasil? se encuentra en recesión, muchos cuestionan si éste no será uno más de los tantos proyectos que no pasaron del anuncio.

Según datos provistos por el Instituto Acero Brasil, actualmente el país está utilizando el 68% de su capacidad instalada. Mientras tanto, la producción de acero china sigue batiendo récords.

José Loureiro, presidente del Instituto Nacional de Distribuidores de Acero, es pesimista.

“No entiendo qué sentido tiene producir aquí un producto que ya se fabrica en China y que además es el más barato del mundo”, afirmó.

Proyectos que quedan en el camino

La construcción de la planta productora de acero laminado prevé una inversión de 1.500 millones de reales (375 millones de dólares), y según el gobierno del estado, las obras se iniciarían en 2021 y la producción, de 300 mil toneladas anuales, empezaría en 2023.

Pero este anuncio no es el primero que se realiza, ya hubo otros que se frustraron. La propuesta de construir una planta siderúrgica ya había sido anunciada en 2016, cuando la socia estratégica de Vale iba a ser la argelina Cevital Group, pero el proyecto no prosperó. En 2009 la empresa también anunció la construcción de una planta de acero laminado cuyo proyecto nunca salió del papel.

A su vez, China también hace años que viene anunciando y que se le reclama que invierta en sectores tales como los de infraestructura e industria, y que no solo importe materias primas.  “Tenemos la intención y la voluntad de incrementar nuestras inversiones en infraestructura, tecnologías ‘verdes’, alta tecnología y turismo”, afirmó el ministro de comercio chino Chen Deming en 2011.

El gobierno chino llegó a hacer reiterados compromisos oficiales para desarrollar la capacidad de producción en Brasil. Un acuerdo de 2015 establece que los dos países «promoverán la inversión y la cooperación en la capacidad de producción de empresas e instituciones financieras», citando específicamente la fabricación de acero.

42.600

millones de dólares es el total de la inversión china en Brasil de 2011 a 2018

Desde aquel momento hasta 2018, según datos del Consejo Empresarial Brasil-China (CEBC), se invirtieron 42.600 millones de dólares en el país, la mayor parte de ellos en commodities y energía.  Tulio Cariello, coordinador de Análisis e Investigación del CEBC, argumenta que la inversión en la industria existe, pero todavía no hace frente a otros sectores.

“Lo que hay es una desproporción en el valor. Una inversión en la industria no va a tener el mismo volumen que una inversión en energía”, compara.

China ya había invertido en siderurgia anteriormente, en la empresa Baosteel, que dos veces intentó entrar al mercado brasileño sin éxito, por diferentes razones, según recuerda Marcio Sette Fortes, profesor del Ibemec y consejero de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil.  En 2006, en el estado de Maranhão, el proyecto derrapó durante el proceso de obtención de la licencia, y en 2008, en el estado de Espírito Santo, sufrió los embates de la crisis económica.

Sin embargo, aunque el mercado brasileño no está pasando por un buen momento, sigue siendo interesante para los inversores chinos, evalúa Fortes. “Para ellos podría tratarse de una buena oportunidad para experimentar el mercado nacional. Creo que, si hay resultados positivos, podría llegar a haber más inversiones”, evalúa.

Historial de violaciones

El gobierno paraense tiene prisa para darle noticias positivas de Vale a la población del estado. La empresa explota mineral de hierro en Pará hace más de tres décadas y su unidad de minería más importante, la S11D, también se encuentra en dicho estado. Al mismo tiempo, acumula denuncias por violaciones a los derechos humanos e impactos ambientales adversos.

Más allá de las tragedias de Brumadinho y Mariana, la empresa está involucrada en diversas polémicas, incluso en la región de la S11D, donde ha iniciado acciones legales contra  activistas críticos. También existen investigaciones que afirman que la empresa habría espiado a activistas en forma ilegal.

Quiero agilizar las tratativas…no podemos perder tiempo

Su cliente más importante es China, que viene aumentando el consumo del mineral de hierro que produce Vale en Pará. El aumento ocurrió mayormente luego de que en China se impusieran restricciones internas a la minería para contener el nivel de contaminación, lo que obligó a las empresas chinas a salir a buscar insumos de mayor calidad, como el que produce Vale en Pará.

Aunque hace poco tiempo que se instaló en Brasil, CCCC también ha recibido severas críticas. La empresa se involucró en la construcción de un puerto en São Luis, en el estado de Maranhão, ciudad a través de la cual exporta Vale, en su puerto privado, la producción cuyo destino es el mercado internacional. El proyecto es objetado por haber expulsado a una comunidad de su territorio tradicional en forma autoritaria.

Según la revista Exame, CCCC todavía estaría evaluando un total de 26 proyectos en Brasil, dándole prioridad a la construcción de “puertos, ferrovías, desarrollo urbano e industrias”.

Mientras tanto, el gobierno de Pará confía en que, a partir de este nuevo anuncio, logrará atraer otras inversiones relacionadas con la soñada verticalización del acero en el estado.

“El gobierno de Pará está determinado a ofrecer su apoyo para que estos proyectos sean viables, quiero agilizar las tratativas”, afirmó hace dos semanas el gobernador Barbalho en una reunión con el presidente de CCCC.

“No podemos perder tiempo”.