Uruguay apunta al mercado chino con carne sin antibióticos

Producida mayormente en pasturas y con trazabilidad, la carne uruguaya encontró en China un nuevo nicho de mercado

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Uruguay is targeting the Chinese market with hormone-free beef

La carne uruguaya, mayormente a base de pasturas y sin antibióticos, es crecientemente popular entre los consumidores chinos (imagen: INAC)

Producida a cielo abierto, libre de hormonas y sin antibióticos, la carne uruguaya se ha ganado un lugar destacado entre los consumidores chinos. Campañas de marketing, eventos comerciales y una relación cercana entre los dos países han logrado que hoy 22% de las importaciones de carne de China sean de Uruguay.

Los poco más de tres millones de habitantes de Uruguay contrastan con sus 11.5 millones de vacas. La producción ganadera ocupa el 80% del territorio, con 9.5 millones de hectáreas de pasturas nativas. Se estima que cada animal dispone del equivalente a dos canchas de futbol.

11.5

millones de vacas en Uruguay

De las 600.000 toneladas producidas por año, el 70 por ciento es destinado a la exportación. China es el principal destino, representando 56 por ciento de todas las exportaciones. La cifra está en aumento. En lo que va del año, los envíos a China crecieron 42 por ciento comparado con 2018.

“Existe una voracidad de China en algunos sectores agropecuarios y la carne vacuna no es la excepción. Uruguay está muy bien posicionado en términos sanitarios y logró construir una imagen de exportador de carne de calidad”, sostuvo Ignacio Bartesaghi, director del área de negocios internacionales de la Universidad Católica del Uruguay.

Producción ganadera

La carne vacuna forma parte de la identidad de Uruguay y explica gran parte de su economía. Existen 44.000 establecimientos ganaderos en el país, la mayoría de tipo familiar, que producen razas vacunas tradicionales como Hereford y Aberdeen Angus. El país posee el mayor consumo de carne del mundo per cápita.

“No hay grandes estancias ganaderas y eso hace que la distancia que tenga que recorrer el animal para consumir agua sea corta”, afirmó Victor Tonelli, especialista en ganadería. “Además, al haber mayormente pasturas en vez de feedlot, eso favorece la reducción de las emisiones”.

De toda la producción ganadera de Uruguay, sólo el 10% se realiza en feedlots, áreas cerradas de engorde de ganado a base de granos. El resto tiene lugar a cielo abierto y con alimentación a pasto, lo que significa un menor consumo de energía y con una menor huella de carbono.

Tenemos un depósito de biodiversidad enorme, con el cual la ganadería ha convivido durante los últimos siglos y es su firme custodio

La producción de carne uruguaya se mantiene en niveles estables desde 2004 y cuenta con un sistema obligatorio de trazabilidad, el cual asigna un código de identificación a cada animal y permite saber su ubicación ei tiempo real y a lo largo de la cadena de producción.

Uruguay no tiene bosques nativos, por lo que la ganadería no llevó a la deforestación, como ha ocurrido en otros países de América Latina como Brasil o Argentina. Las vacas conviven con el ecosistema de pastizales y permiten que se mantenga su biodiversidad. La región posee más de 400 especies de pastos.

“Tenemos un depósito de biodiversidad enorme, con el cual la ganadería ha convivido durante los últimos siglos y es su firme custodio”, sostuvo Lautaro Pérez, gerente de marketing del Instituto Nacional de Carnes de Uruguay (INAC).

400

la cantidad de especies de pastos en Uruguay

Al mismo tiempo, para garantizar el cuidado de los recursos naturales, el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Uruguay ha implementado planes de manejo del uso del suelo y del cuidado del agua, sumado a incentivos para prácticas sustentables en la ganadería.

El país se ha comprometido a reducir la intensidad de emisiones de gases de efecto invernadero por kilogramo de carne hasta un 46% en 2030. La mitad de las emisiones de Uruguay provienen de la ganadería, la cual posee un importante potencial para reducir su intensidad de emisiones.

“Uruguay ha ido aprendiendo con el tiempo e hizo bien. Ahora, en vez de pensar en incrementar volumen, el país debe ir a la diferenciación y llegar a los segmentos más altos del mercado. El producto lo vale y es reconocido a nivel mundial”, sostuvo Daniel Castiglioni, trader de carne uruguaya en China.

El gobierno uruguayo está trabajando con los productores para implementar mejores prácticas de manejo de pasturas, algunas de las cuales están degradadas y podrían estar capturando más CO2. Actualmente se está ejecutando un programa piloto con 60 productores en 400,000 hectáreas.

Agencias públicas y privadas también están alentando la expansión de los sistemas silvopastoriles, que combinan la silvicultura y la ganadería. Uruguay ha visto una expansión del área boscosa, de 100,000 hectáreas al actual millón. La madera se utiliza para fabricar pulpa de celulosa.

Estrategia de marketing

Considerando la importancia de China para su producción, Uruguay se propuso mejorar el posicionamiento y la marca de sus carnes en el mercado asiático. Para ello, el INAC desarrolló una serie de campañas de marketing a nivel consumidor y a nivel de empresas.

Las ventas por internet son hoy el principal mercado para la carne uruguaya y allí es donde están centrados los esfuerzos. Más allá de la carne, la exposición del consumidor chino a productos de Uruguay es todavía muy baja, lo que vuelve necesaria una construcción de marca, aseguran desde el INAC.

Uruguay beef
Uruguay ha llevado adelante una estrategia de marketing exitosa en China (image: INAC)

“De a poco, el país y su carne vacuna se están haciendo conocer. Los consumidores chinos buscan productos saludables y novedosos y la respuesta que han dado a la carne de Uruguay ha sido extraordinariamente positiva. La carne importada es vista como producto de calidad”, sostuvo Pérez.

Uruguay logró presencia en ferias, contacto con importadores y distribuidores y recientemente organizó la Semana de Uruguay en China, una serie de eventos en las ciudades de Beijing, Tianjin, Shenzhen y Chongqing para el posicionamiento de los productos uruguayos en China.

Con oficinas en Beijing, Castiglioni resalta la importancia de los estándares de calidad y trazabilidad para el consumidor chino, quien encuentra en la carne de Uruguay garantías de seguridad alimentaria. Poder saber en detalle el origen y la producción es un llamativo para los chinos, sostiene.

“Es en la venta online donde más se ve los productos uruguayos. A diferencia del supermercado, donde sólo se puede informar a través de una etiqueta, allí podemos poner más información y videos sobre la carne. Es un producto consumido por la clase media, a diferencia la carne australiana para la clase alta”, afirmó Castiglioni.

Su pequeño tamaño lo vuelve a Uruguay un país destacado para China, considera también Bartesaghi. Mientras que Brasil y Argentina son más difíciles de controlar en términos sanitarios por su tamaño, la escala de Uruguay lo vuelve más manejable.
“China valora también la cercanía institucional de Uruguay. Es fácil ver a las autoridades, visitar los frigoríficos y conocer cómo es la producción. Eso refleja que el control es más sencillo y sirve para posicionar a la carne uruguaya”, sostuvo Bartesaghi.

Una relación en expansión

La creciente presencia de carne uruguaya en China se enmarca en un buen momento en la relación entre ambos países, que ya cuentan con un acuerdo de asociación estratégica desde 2016.

Uruguay fue el primer país del Mercosur en adherir a la iniciativa china de a Franja y la Ruta, a la que todavía no han adherido sus vecinos Argentina y Brasil. Además, Uruguay ha sido el mayor impulsor de un acuerdo comercial entre China y el bloque regional, que integran los últimos dos países y Paraguay.

La producción uruguaya paga anualmente 130 millones de dólares de aranceles de importación en China. Reducir esos montos a través de un acuerdo comercial permitirá empujar todavía más a la producción de carne, sostuvo Álvaro Ferres, director de la Asociación de Productores de Carne Intensiva Natural.

“Sería ideal para el sector. Generaría beneficios directos para el productor y la industria”, agregó.

Dentro del ranking de destinos de exportación de Uruguay, China ocupó el primer lugar el año pasado, con ventas que alcanzaron los US$2.549 millones (incluyendo desde zonas francas en el país). Las exportaciones hacia el mercado chino aumentaron un 12% anual en promedio entre 2012 y 2017.

Además de carne, semillas y frutos oleaginosos y madera son los principales productos exportados a China, mientras que vehículos automóviles, productos químicos y manufacturas industriales son las principales importaciones de Uruguay desde China.

“A futuro, China no sólo va a comprar carne, sino que va a buscar tener una mayor presencia en la cadena alimenticia de Uruguay. Ya compraron su primer frigorífico en el país y esto es algo que se va a ver potenciado en el largo plazo”, afirmó Bartesaghi.