Marina Silva: “Bolsonaro creó una situación indeseada para América Latina”

En una entrevista con Diálogo Chino, la política brasileña y ecologista Marina Silva cuestiona el rol de Brasil en la COP25

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Marina Silva

La ex ministra de Ambiente de Brazil Marina Silva dialogó en exclusiva con Diálogo Chino (imagen <a href="https://www.flickr.com/photos/redeclick/40566682830/">Sir.Leo Cabral</a>)

En Madrid, representantes de más de 190 países buscan avanzar en las por ahora trabadas negociaciones por el cambio climático en la cumbre de Naciones Unidas COP25. Anteriormente un actor clave en cambio climático, hoy Brasil es cuestionado por su falta de ambición por la ex ministra de Ambiente Marina Silva

Silva viajó a Madrid para participar de las actividades de la sociedad civil y pueblos indígenas en la COP25. En una entrevista con Diálogo Chino, Silva resaltó su preocupación por las políticas climáticas del presidente Jair Bolsonaro y por los recientes cambios en América Latina.

Diálogo Chino [DC]: ¿Cuál es el rol de América Latina en la COP25 luego del cambio de sede a Madrid?

Marina Silva [MS]: Perdimos mucha fuerza. Era una oportunidad de realizar una COP en nuestro continente, con el objetivo de aumentar los compromisos para estabilizar la vida en el planeta. Pero la posición de Brasil creó un perjuicio para todo el continente. Brasil tuvo una pésima influencia para las negociaciones climáticas. Vino con una visión negacionista del cambio climático y un desempeño negativo. Hoy tenemos un proceso de violencia en el país contra líderes ambientales y una criminalización de lideres sociales. Bolsonaro creó una situación indeseada para América Latina.

DC: Los compromisos climáticos de la región no están en línea con el Acuerdo de París. ¿Se podría alcanzar mayor ambición climática en la región?

MS: No me gusta la palabra ambición, tengo dificultad con ella. Está asociado a algo negativo y que por la falta de ambición estamos en esta situación. Pero las personas que hablan bien de los mercados crearon ese término para el cambio climático. Lo que en realidad necesitamos es mayor compromiso para proteger el agua, los bosques y la biodiversidad. El contexto global es muy negativo, se necesitan más compromisos de todos los países. La crisis política de América Latina viene atada con la expansión de la derecha que crea problemas para la ambición climática.

DC: ¿Qué resultados esperas para el cierre de la COP25?

MS: Se necesita más esfuerzo para evitar que sea un completo fracaso. Espero que al final se consigan avances, pero el escenario no es positivo. El progreso acá es muy importante. Pero por más que tengamos una situación difícil acá nos tenemos que preocupar también por el escenario macro. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos pueden darle la victoria a un demócrata y eso sería muy favorable para la próxima COP.

DC: Chile, el presidente de la COP25, no firmó el Acuerdo de Escazú, clave para la protección de los líderes ambientales de la región. ¿Cuán importante sería su firma?

MS: Acuerdos como el de Escazú son importantes porque la violencia, el cambio climático y la perdida de biodiversidad son procesos que se retroalimentan. La violencia que mata a los indígenas
ocurre por actividades económicas que generan emisiones de carbono y pérdida de biodiversidad. Escazú tiene que ser ratificado y cumplido a nivel nacional en América Latina.

DC: América Latina está viviendo cambios profundos a nivel social, político y económico. ¿A qué responden esos cambios?

MS: Tengo una visión de preocupación con América Latina. De un lado hay políticas de izquierda y del otro neoliberales sin compromiso con problemas sociales y ambientales. Los dos grupos terminan haciendo una polarización. Estamos en un proceso de descreimiento de la democracia. Necesitamos políticas que se orientan por principios y valores en la región. Medio ambiente, protección de pueblos originarios y fortalecimiento de democracia son principios y valores innegociables, gane izquierda o derecha.

DC: Los pueblos indígenas y la sociedad civil de Brasil tienen un papel destacado en la COP, con actividades sin el gobierno federal. ¿Cómo evalúas esa división?

MS: Causa tristeza e indignación el papel del gobierno de Bolsonaro. Brasil siempre acreditaba a sociedad civil como parte de la delegación oficial. Esta es la primera vez que no se les da las credenciales. Fue la propia sociedad la que marca aquí la presencia de Brasil. Bolsonaro llega a la COP25 con una postura negacionista y de deconstruir políticas ambientales.

DC: Bolsonaro primer rechazó una alianza con China y luego la aceptó en la reciente cumbre de los BRICS. ¿A qué factores asocias ese cambio?

MS: Se deben tener principios y valores. Si defiendo mis intereses nacionales y mi soberanía no debo tener alineamientos automáticos con nadie. Bolsonaro quiere a Estados Unidos, pero China es una gran potencia comercial y se debería haber dado cuenta de eso cuando asumió. Es una persona que no tiene conocimiento y estatura para lidiar con las relaciones internacionales.

DC: Del mismo modo, Bolsonaro mostró distancia con el nuevo presidente argentino Alberto Fernández, amenazando con irse del bloque regional Mercosur. ¿Cómo se explica ese rechazo?

MS: Bolsonaro tiene una visión autoritaria y pretenciosa. Quién decide sobre Argentina es el pueblo argentino. Argentina tuvo un proceso democrático limpio y nosotros no somos nadie para cuestionarlo. No significa que Brasil debe tener un alineamiento con Argentina, pero mantener las relaciones es fundamental.