Tierras húmedas: imaginando los humedales del mundo y sus pueblos

Un nuevo libro de Fred Pearce y Jane Madgwick muestra las historias y los futuros posibles de algunos de los humedales más notables del mundo

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Pantanal world's largest wetlands

El pantanal brasileño, el humedal más grande del mundo (Imagentie © José Sabino/Wetlands International)

“La Biblia dice que Dios creó el mundo al dividir la tierra del agua. Si es así, se olvidó de los humedales".

La palabra "humedales" puede traer en mente a los pantanos abandonados, los cuales solo son aptos para algunas unas pocas aves, que se trasladan cuando la temporada lo permite. En realidad, un humedal, es decir, un suelo inundado por el agua de forma permanente o de manera periódica, puede ser cualquier tipo de una gran variedad de ricos ecosistemas, incluidas las playas de arena, arrecifes de coral, manantiales de agua dulce o prados alpinos.

Muchas asombrosas civilizaciones humanas primitivas - en la Mesopotamia, en el antiguo Egipto, Angkor - crecieron a través de los humedales fértiles. Además de proporcionar abundantes alimentos, los humedales otorgan un amortiguador para el clima extremo como las inundaciones y las mareas. Ahora los científicos están revelando que también se constituyen como sumideros de carbono mucho más profundos de lo que sugieren sus superficies acuosas: los ecosistemas costeros típicamente secuestran dióxido de carbono mucho más rápido que la tasa neta registrada en los bosques tropicales maduros.

Tierras húmedas es una introducción suprema tanto a nivel escrito como visual sobre la historia y el futuro posible de los 27 de los humedales más notables del mundo: lugares húmedos y liminales donde el agua y la tierra nunca son completamente una cosa u otra.

El libro documenta una serie de errores de gestión, en el marco de muchos humedales que han sido bombeados o finalmente eliminados. Aprendemos, por ejemplo, que, aunque a Donald Trump le gustaba definir al gobierno federal como un "pantano" que necesitaba drenaje, de hecho, fue la fuerza impulsora para que los Estados Unidos perdiera más de la mitad de sus humedales entre 1780 y 1980. Esto incluyó la limpieza virtual de la llanura aluvial de Mississippi, que ha contribuido a que el río periódicamente rompa todos los sistemas de diques diseñados para el mismo.

Pero el libro también contiene muchos ejemplos de personas que viven en armonía productiva con los humedales y también cubre el reciente y esperanzador aumento de conciencia en torno a la comprensión de su importancia, y los esfuerzos concertados para preservarlos y restaurarlos. Uno de los estudios de caso más emocionantes es la pradera de Zoige en el borde de la meseta tibetana, donde un programa de restauración ha provocado un resurgimiento en la vida de las aves, incluyendo a una especie vulnerable como la grúa de cuello negro.

A continuación, presentamos una selección de imágenes de Tierras Húmedas, de Fred Pearce y de la directora ejecutiva de Wetlands International, Jane Madgwick, publicadas por HarperCollins el 2 de febrero de 2020.

Miles de pescadores pasaron gran parte del año acampando en el lago Loktak de la India, cosechando sus productos a través de la utilización de técnicas tradicionales. Pero el equilibrio ecológico del lago se ha perdido a causa de a una represa localizada aguas arriba, y ahora el gobierno ha prohibido a las personas vivir en ese lugar. (Imagen © Peter Adams / Getty Images).

Dos hombres remaron a través de Nueva Orleans después del huracán Katrina en el 2005. La inundación resultó mucho más severa ante la destrucción de los humedales del delta del río Mississippi y si hubieran sido preservados habrían absorbido gran parte del agua de mar que emergió en la ciudad. (Imagen © Mario Tama / Getty Images)

Las vías fluviales en los pintorescos remansos de Kerala, en el sur de la India, se han obstruido con los invasivos jacintos acuáticos de América del Sur. A continuación se produjo el drenaje de pantanos que también aumentan el riesgo de inundaciones durante las fuertes lluvias monzónicas, como sucedió en el 2018. (Imagen © Fred Pearce / Wetlands International)

Los turistas y residentes regularmente tienen que escapar de las inundaciones en las partes bajas de Venecia. En las inundaciones de 2019, más del 85% de la ciudad se inundó y murieron dos personas. (Imagen: NASA)

Páramo de Suntarban wetlands
Miles de especies de plantas ocupan los páramos, humedales de la región andina Colombia.  Muchos, como estos frailejones con sus hojas altas y puntiagudas, prosperan en el suelo empapado y ayudan a mantenerlo húmedo al capturar la humedad de las nubes que pasan. (Imagen © COLOMBIA Landmarks and People by Vision/Alamy)

Mariscos a la venta en un mercado de la ciudad china de Dalian, a orillas del mar de Bohai. Gran parte de las marismas a lo largo de la costa de Bohai se han recuperado para fines industriales y agrícolas, y el ecosistema aún no se ha recuperado por completo de un derrame de petróleo importante en 2010. (Imagen © Arthur J D/Greenpeace)

Los humedales de Zoige o Ruoergai en la meseta tibetana en la provincia occidental de Sichuan en China fueron drenados en la era de Mao. Pero ahora esos desagües están siendo bloqueados, con consecuencias prometedoras. (Imagen © Dong Lei/naturepl.com)

El Rufiji, que atraviesa Tanzania, es el sexto río más grande de África. Sus flujos variables y sus constantes reservas de limo mantienen los manglares de su delta, en la costa del océano Índico. Pero una presa en construcción río arriba amenaza con interrumpir la delicada hidrología y socavar la fertilidad del delta. (Imagen © Michael Poliza/NG Image Collection)

El humedal más grande del mundo, el Pantanal, es el hogar del felino con mayor necesidad de agua para su supervivencia, el jaguar. Transfronteriza entre Brasil, Paraguay y Bolivia, esta vasta y remota tierra de flujos de agua fangosa, lagos y praderas inundadas estacionalmente, se intercala con islas forestales y salinas. (Imagen © Rafael Hoogesteijn / Panthera Brasil)

Pantanal wetlands
Un pescador tradicional en una canoa en el río Cuiabá en el Pantanal brasileño. Se han impuesto restricciones a esos pescadores locales después de la sobreexplotación desenfrenada de los turistas, equipados con lanchas rápidas y congeladores. (Imagen © José Sabino/Wetlands International)