Argentina quiere aprovechar la crisis de la peste porcina en China

Argentina espera grandes inversiones de China para incrementar la población de cerdos a 100 millones

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swine fever pushed up pork prices in China

Los precios del cerdo en China han escalado luego de la crisis de la peste porcina y productores extranjeros esperan aprovecharlo (image: SCJiang)

A diferencia de otros países de América Latina, Argentina es hoy un productor minoritario de cerdo, destinando el 95% de sus seis millones de cerdos producidos por año al mercado doméstico. Sin embargo, eso podría cambiar en el mediano plazo gracias a China y la peste porcina.

La peste porcina africana (ASF, por sus siglas en inglés) redujo en un tercio la población de cerdos de China, una pérdida estimada en 100 millones de animales. Como consecuencia, los precios del cerdo han escalado y el país se ha volcado a mayores importaciones para suplir la demanda.

100

millones de cerdos que Argentina espera producir por año

El Ministerio de Comercio de China recurrió a su sistema de reservas de compra a granel y subasta de carne de cerdo congelada importada por octava vez desde 1998. Pero también quiere nuevos proveedores.

Eso significó en América Latina mayores envíos desde los principales países productores como México y Brasil e incluso minoritariamente de Argentina, que exportó por primera vez a China en 2019. Pero el potencial es mayor, en un país con amplias tierras y granos para alimentar al ganado.

Por iniciativa del sector privado, Argentina y China se encaminan a firmar este año un acuerdo bilateral para impulsar inversiones en el sector, que podrían alcanzar los US$27 mil millones y llevarían a incrementar la producción a 100 millones de cerdos en los próximos ocho años

“Tenemos que poner a Argentina en el mapa de la producción porcina y con esta inversión lo podríamos lograr. Estaríamos generando trabajo, ingresos para el país y valor agregado a la producción de granos”, sostuvo Lisandro Culasso, presidente de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP).

Argentina en la mira de China

El proyecto para el desarrollo de la producción porcina en Argentina y la exportación a China es producto de un trabajo conjunto entre varios eslabones de la cadena de valor, entre ellos la AAPP y Biogénesis Bagó, una compañía enfocada en sanidad animal con fuerte presencia en China y el sudeste asiático.

Esteban Turic, CEO de Biogénesis Bagó, vivió cuatro años en China por lo que fue el nexo entre los productores argentinos y chinos. Desarrollar una vacuna contra la peste porcina podría tardar hasta 10 años, por lo que Turic observó una oportunidad de mercado para Argentina.

“China tiene que resolver el abastecimiento de carne de cerdo y Argentina hoy no tiene una producción razonable. Pero tenemos un potencial enorme de insumos y recursos, lo que nos falta es la inversión”, sostuvo Turic. “Los productores chinos quieren venir a Argentina.”

Luego del contacto de Turic, la AAPP firmó un memorándum de entendimiento con la Asociación China para la Promoción y el Desarrollo Industrial de China (CAPID, por sus siglas en inglés). El siguiente paso será un convenio entre los dos países y la visita de los empresarios chinos, que sería en marzo.

Son montos de inversión a los que no estamos acostumbrados en Argentina

El proyecto cuenta con el apoyo del gobierno de Argentina y podría generar hasta 100 mil puestos de trabajo en forma directa, de acuerdo con estimaciones iniciales. Además, generaría un impacto positivo en la economía a partir de la construcción de numerosas unidades de producción para cría y engorde.

$1.70

el costo de producir un kilo de cerdo en China, el doble que lo que cuesta en Argentina (US$)

Según detalló Culasso, el costo de producción en Argentina se ubica por debajo del que existe en los principales países productores del mundo. Hay granjas en Argentina que producen a US$0.85 por kilo, mientras que en Estados Unidos en costo es de US$1.10 y en China de US$1.70. Es por ello que incluso luego de desarrollar una vacuna contra la peste porcina todavía sería conveniente para China comprar cerdo de Argentina, agregó.

“Hicimos un relevamiento de las principales empresas chinas y el interés es real. Estamos preparando todo para recibir a los empresarios interesados en los próximos meses”, dijo Culasso. “Son montos de inversión a los que no estamos acostumbrados en Argentina”.

En respuesta a la manipulación para mantener los precios altos en China, el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales recientemente introdujo medidas que autorizan a los ciudadanos a reportar incidentes relacionados a la peste porcina que puedan afectar el mercado. La recompensa por reportar especulación de precios es de 30.000 yuan (US$4,325)

Un salto en la producción

En los últimos siete años, Argentina duplicó su producción de carne de cerdo de 280,000 a 565,000 toneladas debido al crecimiento del consumo interno. El país fue autorizado a exportar cerdo a China en 2019, habiendo ya realizado los primeros envíos.

Existen más de 100,000 granjas porcinas en el país, la mayoría de las cuales están ubicadas en la región central. La actividad cuenta con numerosas ventajas, como la disponibilidad de maíz y soja, que son la base de la alimentación del cerdo, el clima favorable y la falta de amenazas sanitarias.

Las instalaciones deben tener medidas de bioseguridad para prevenir enfermedades y tratamiento de efluentes y ventilación adecuada

Si bien Argentina no está expuesta a enfermedades como la ASF, existen desafíos pendientes en lograr un uso racional de antibióticos y tener más en cuenta al bienestar animal en la producción, sostiene Jorge Brunori, un experto en cerdos del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA).

“Todavía es muy alto el uso de antibióticos. El consumidor está ejerciendo presión sobre la cadena de producción para cambiar esto. Es una actividad que usa muchos productos químicos y puede haber en el futuro normas que nos impongan sobre esto”, afirmó.

Pasar de producir 6 millones a 100 millones de cerdos en pocos años significaría un enorme desafío para Argentina. Hoy toda la capacidad instalada del sector es utilizada, por lo que habría que construir nuevas plantas industriales para poder procesar esos niveles de producción con los estándares adecuados.

“Las instalaciones deben tener medidas de bioseguridad para prevenir enfermedades y tratamiento de efluentes y ventilación adecuada, además de una correcta circulación de animales. Si no lo haces de esta manera te expones a un riesgo sanitario,” afirmó Turic.

Al mismo tiempo, incrementar la producción plantearía un desafío climático para Argentina. Una mayor cantidad de cerdos significaría una mayor cantidad de desperdicios, que consecuentemente podría generar mayores emisiones de dióxido de carbono.

El sector de agricultura, ganadería, silvicultura y usos de la tierra representa el 39% de las emisiones de Argentina, de acuerdo con su último inventario. Productores agropecuarios argentinos se comprometieron recientemente a neutralizar la huella de carbono de sus productores de exportación.

“En granjas concentradas, donde la eficiencia percibida es mayor, la alimentación debe provenir de monocultivos intensivos en carbono, ya sea dentro del país o en el extranjero, y es difícil manejar la gran cantidad de desechos animales, lo que conduce a mayores emisiones”, afirmó Wanqing Zhou, miembra de la ONG Brighter Green.