Argentina extiende restricción a la exportación de carne por suba de precios

Brasil se hace eco de la medida de Argentina para controlar la inflación, mientras Uruguay busca aumentar su cuota de exportaciones a China

Compartir

Argentina beef price rise

Los precios de la carne vacuna se dispararon a principios de este año, lo que llevó al gobierno argentino a imponer una prohibición de las exportaciones (imagen: Alamy)

Argentina ha ampliado las restricciones a las exportaciones de carne vacuna hasta finales de octubre en un intento de controlar la subida de los precios, lo que hace que algunos compradores internacionales busquen suministros en otros lugares. Brasil también está lidiando con los altos precios de los alimentos y suspendió las ventas al exterior tras un brote de la enfermedad de las vacas locas, en una medida que los expertos esperan que sea de corta duración.

En mayo, el gobierno argentino impuso una prohibición a corto plazo de la exportación de algunos cortes de carne vacuna, avivando las tensiones con los productores nacionales, que han disfrutado de un auge en las ventas en los últimos años. Sin embargo, introdujo un nuevo tope del 50% en los envíos respecto a los del año pasado que ahora estará vigente hasta finales del mes que viene.

"Esta medida adoptada por el gobierno argentino aumenta la conflictividad en el sector, y ya se puede prever el efecto a largo plazo si se mantiene", dijo Inés del Valle Asis, profesora de economía de la Universidad Nacional de Córdoba, quien predijo que cualquier estabilización de precios a corto plazo sería poco probable que durara.

El aumento del precio de la carne vacuna para los consumidores argentinos alcanzó el 65% en abril en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos del gobierno argentino. En Brasil, que suspendió las ventas a su principal comprador, China, a principios de septiembre debido a los casos "atípicos" de la enfermedad de las vacas locas, el aumento en julio fue del 43% en comparación con julio de 2020.

La inflación ha sido durante mucho tiempo un problema para Argentina y se prevé que el año 2021 cierre con una tasa anual de alrededor del 50%, según el Instituto Nacional de Estadística (INDEC). El valor de la moneda argentina, el peso, también ha perdido valor frente al dólar en medio de una prolongada crisis económica, lo que hace que los productos del país sudamericano sean más baratos para los consumidores internacionales.

Las exportaciones argentinas de carne vacuna a Asia han crecido rápidamente en los últimos años, superando incluso la ralentización global del comercio durante la pandemia. Brasil, Argentina y Uruguay, los tres principales proveedores de carne vacuna de Sudamérica, triplicaron sus exportaciones agregadas a China entre 2016 y 2020, pasando de 564.000 toneladas a 1,72 millones de toneladas.

Las compras de China de carne vacuna sudamericana crecieron un tercio durante el primer año de la pandemia, ya que buscaba soluciones a la escasez de proteína animal causada por el brote de peste porcina africana que diezmó las poblaciones de cerdos, según Rebecca Ray, investigadora principal del Centro de Políticas de Desarrollo Global de la Universidad de Boston.

La actual disputa diplomática con Australia -otro de los principales proveedores de carne vacuna de China- contribuyó a aumentar las compras en Sudamérica, y las devaluaciones monetarias en Brasil y Argentina no hicieron más que aumentar el atractivo, según André Braz, coordinador del Índice de Precios al Consumo (IPC) del Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas.

Uruguay aprovecha el conflicto de la carne vacuna en Argentina

En protesta por la prohibición de las exportaciones impuesta por el gobierno, los productores argentinos de carne vacuna interrumpieron las ventas internas durante nueve días en mayo. Mientras los compradores internacionales buscaban asegurarse el suministro, Uruguay, cuyas exportaciones de carne de vacuno se espera que crezcan un 13% este año, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), intensificó sus esfuerzos.

Uruguay tiene una reputación internacional como proveedor de bajo riesgo de carne de vacuno de alta calidad. Según Valle Asís, el crecimiento del sector en Uruguay se debe a su política de comercio exterior responsable en materia de carne de vacuno, que implica la mejora de las razas y los rebaños, y a la especialización de su industria para los mercados nacional e internacional, que demandan cortes estándar y de mayor calidad, respectivamente.

Es esencial que la trazabilidad se implemente en toda la cadena de producción

La carne vacuna de calidad de Uruguay ha atraído la atención de China. Ambos países tienen previsto realizar investigaciones conjuntas en materia de cría de ganado y variedades de pastos, así como la creación de un parque industrial para mejorar la integración comercial con un socio considerado un proveedor fiable y responsable.

China ha empezado a señalar a los mercados internacionales que quiere carne vacuna que cumpla ciertos criterios de sostenibilidad, según Daniela Teston, que coordina la Colaboración para Bosques y Agricultura de WWF. En 2017, la asociación nacional de la carne de China publicó un conjunto de directrices para la industria basadas en el Marco de Responsabilidad, una norma internacional para promover las cadenas de suministro éticas.

"Es esencial que la trazabilidad se implemente a lo largo de toda la cadena de producción y que las plantas empacadoras de carne, los minoristas y las empresas internacionales se comprometan públicamente", dijo Teston.

Perspectivas del mercado chino

A largo plazo, se espera que el crecimiento de la demanda de carne de vacuno en China se estabilice. Según la Asociación de Alimentos de China, la tasa media de crecimiento anual de las importaciones de carne debería mantenerse en el 4,1%. Las proyecciones de la demanda, sin embargo, dependen de la recuperación sostenida de la industria porcina china.

Cualquier expectativa de una rápida vuelta a la normalidad para el sector porcino chino sufrió un revés en los primeros meses de este año al detectarse diez nuevos brotes de peste porcina africana (PPA).

A pesar de ello, con un mejor control de la enfermedad y la perspectiva de vacunas para la cabaña china, el mercado empieza a mejorar la situación. Según el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China, el valor de la carne de cerdo descendió un 46,23% en la segunda semana de junio, en comparación con finales de 2020, lo que indica que la producción nacional está recuperando fuerza.