Crisis de fertilizantes: los problemas en Perú para satisfacer su demanda

Decisiones del gobierno impiden la llegada de fertilizantes al país, mientras algunos agricultores recurren a alternativas orgánicas con la esperanza de disminuir el impacto en las cosechas

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agricultores en plantación de papas en Perú

Agricultores en una plantación de papas en Cusco, Perú. El país andino enfrenta problemas en el abastecimiento de fertilizantes, lo que podría afectar a las cosechas. (Image: Julia Cumes / Alamy)

Una encuesta reciente del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Migradi) de Perú indica que en la siguiente temporada dejarán de sembrarse 20 mil hectáreas de arroz, papa y cebolla. La crisis mundial de fertilizantes viene afectando a pequeños y medianos agricultores en el país, que según la Encuesta Nacional Agropecuaria 2019, son 2 millones 244 mil. Y de ellos, casi la mitad (46,7%) utiliza fertilizantes químicos. 

“Estimamos que la producción se reducirá porque los fertilizantes se han elevado casi un 300%. Antes la urea costaba US$15 el saco, ahora está llegando a US$58”, declaró a Diálogo Chino, Ángel Misayuri, presidente del Frente de Defensa de Productores Agropecuarios de Junín, quien además reclamó que el presidente Pedro Castillo, que anunció hace un año la segunda reforma agraria, no está apoyando al sector ni está tomando buenas decisiones para solucionar el abastecimiento de los fertilizantes que cada vez se agrava más por distintos motivos. 

El costo del gas, materia prima para la producción de la urea, se incrementó desde el 2021 a nivel global. Los elevados precios de los fletes de transporte marítimo internacional, la posterior intensificación de las tensiones entre Rusia y Ucrania también impactaron en las importaciones, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Además, el aumento del precio del carbón en China llevó a la reducción de la producción de fertilizantes y las consiguientes restricciones impuestas a las exportaciones para garantizar el suministro del país asiático. Todas estas razones externas, sumadas a la inestabilidad política, hacen cada vez más sombrío el panorama en el país.

Urea que no llega

Frente a las limitaciones de importaciones de Rusia y China, las importaciones de urea en Perú disminuyeron en 58% respecto al promedio de los últimos siete años, según cifras del Midagri.


Desde octubre de 2021, el Estado peruano ha lanzado tres convocatorias internacionales para la compra de urea. Sin embargo, han estado llenas de irregularidades. La primera fue cancelada por falta de postores. La segunda fue nuevamente anulada luego de que se dieran a conocer una serie de irregularidades que terminaron con el despido de nueve funcionarios y la destitución del director ejecutivo de Agro Rural, programa del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego a cargo de la licitación. 

Y la tercera tuvo serios cuestionamientos por parte de la Contraloría. Estos obligaron al Estado a descalificar a la empresa ganadora, la norteamericana Ready Oil Supply, y adjudicar la buena pro a la italiana Union Sped, que sigue sin firmar contrato, y según expertos, no llegaría a concretar la entrega de las 65 mil toneladas que debería realizarse en septiembre. 

En medio de esta situación, hay alrededor de 950 mil productores y 1,7 millones de hectáreas que dependen y están esperando la fertilización química en el Perú, de acuerdo al análisis del economista del Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES), Miguel Pintado. El investigador también señala que el arroz, el maíz y la papa muestran una muy alta dependencia de fertilización: más del 50% de los productores dependen de los suplementos químicos.

Laureano del Castillo, director ejecutivo de CEPES, declaró a Diálogo Chino, que, así como en la compra de la urea, el gobierno no es claro con las medidas que se aplicarán para su distribución. Los productores registrados en el Padrón de Productores Agrarios (PPA) ya suman los 465 mil y siguen en aumento, por lo que expertos señalan la necesidad de una nueva compra para satisfacer la cosecha actual. “Tenemos un posible escenario donde habrá una reducción de cosecha debido al limitado acceso del fertilizante”, señaló Del Castillo. El resultado, indica, Castillo, será la caída del rendimiento, que se traduciría en menos oferta y mayores precios, y que afectaría sobre todo a las familias pobres que destinan mayores ingresos a la compra de alimentos.

Tenemos un posible escenario donde habrá una reducción de cosecha debido al limitado acceso del fertilizante

Los datos de la Encuesta Nacional de Intenciones de Siembra (ENIS) para la campaña agrícola 2022-2023, que permite conocer perspectivas para orientar a los agricultores, indican un crecimiento del 4% del área plantada respecto al promedio de las últimas cinco campañas. Sin embargo, se espera una reducción de producción de arroz y papa, productos importantes en la dieta peruana y que representan el 23% del valor bruto de la producción agrícola.

Las perspectivas de producción de la papa para el próximo año caerían en 10,7%, unas 620.873 toneladas menos que en el 2022. Mientras que la producción de arroz disminuiría en 7.5%.

Esta disminución está impulsada por el incremento en “los precios de los fertilizantes químicos que encarecen el costo de los cultivos y la capitalización del pequeño agricultor”, señaló Rigoberto Coico, director de Dirección General de Políticas Agrarias (DGPA) del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).

Exportaciones chinas en la mira

Al ser China uno de los principales países exportadores de fertilizantes químicos, los altos costos de energía, una menor producción interna y las restricciones establecidas por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) a las exportaciones tuvieron efectos a nivel mundial. 

El Banco Central de Reserva (BCR) informó que mediante entrevistas a empresas importadoras de fertilizantes se ha visto un incremento de las importaciones de China, aunque hay una demora de 90 días desde que parten del país asiático. Estos tiempos prolongados, como menciona el BCR en su reporte, está haciendo que los empresarios empiecen a valorar otros mercados, como Argelia, Bolivia e Indonesia.  

Perú adquirió de China los principales fertilizantes empleados en el 2021, según cifras de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat): 87.000 toneladas de urea, es decir, el 26,7% del total de las importaciones de urea de Perú; el 48,7% (124.800 toneladas) de sus importaciones de sulfato de amonio; y el 41,1% (52.200 toneladas) de sus importaciones de fosfato de amonio.

Cabe recordar que China incorporó medidas para la supervisión a la exportación de fertilizantes químicos desde octubre del 2021. Estas medidas podrían tener un impacto en países de la región que dependen de las importaciones de fertilizantes como Brasil, México y Argentina. Aunque Brasil, uno de los mayores productores agrícolas, logró mantener sus importaciones al ser uno de los principales consumidores de insumos chinos. 

Opciones orgánicas de fertilizantes

Toda esta engorrosa situación, ha llevado a que se planteen alternativas para asegurar las cosechas. Recientemente, el Midagri anunció la creación del Gremio Nacional de Fabricantes de Abonos y Fertilizantes Orgánicos (Grenfafo) con una producción potencial mensual de más de 58 mil toneladas de fertilizantes orgánicos sólidos y más de un millón 200 mil litros de fertilizantes orgánicos líquidos.

Martín Valdivia, coordinador del Grenfafo, dijo a Diálogo Chino que la ventaja de estos fertilizantes es que se pueden reformular dependiendo del tipo de cultivo al que se está atendiendo. “Los resultados han sido favorables para la siembra de frutales, palta, papa, arroz y maíz, por ejemplo. Tenemos una alternativa viable, nacional, sin la necesidad de depender de las condiciones externas al país [por la dependencia de la urea]. Estamos hablando de cambiar un chip de décadas sobre el uso de fertilizantes químicos”, señaló. 

Pese a que agricultores de algunas regiones del sur del Perú vienen implementando estas prácticas, Valdivia admite que falta más difusión de su uso y que el Midagri, que en un momento los apoyó, no responde sus pedidos. 

Por otro lado, la campaña para el uso del guano de las Islas, recolectado de las islas del litoral peruano y rico en nutrientes, pretende extraer en el 2022 un total de 102 mil toneladas de guano a nivel nacional, lo cual beneficiaría a 150 mil agricultores. Durante esta época el guano es recolectado de las islas de las regiones de La Libertad, Lambayeque y Piura, al norte del país. Su acopio y comercialización está a cargo de Agro Rural y está destinada principalmente a satisfacer la demanda de los productores peruanos que manejan hasta 10 hectáreas.  

Person farmer fertiliser
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“Hay una oportunidad para impulsar el uso de fertilizantes orgánicos y cubrir parte de la demanda, pero falta mayor apoyo. Si no queremos depender de las importaciones de fertilizantes químicos, deberíamos tener plantas de producción, que podríamos tener porque producimos los insumos como el gas, que es base para la urea, y de fosfatos. Debería ser una política de gobierno”, dijo a Diálogo Chino, Eduardo Zegarra, especialista en temas agrarios y miembro del centro de investigación GRADE.

En plena alza de los fertilizantes, el ex titular del Midagri, Óscar Zea, anunció que su despacho sostuvo reuniones con empresarios de China y Corea para instalar una planta productora de fertilizantes en un plazo de dos años. Pasaron cinco meses de dicho anuncio, y no se ha hecho nada más al respecto. 

“Es una crisis que golpea, pero plantea posibilidades. A largo plazo se podría eliminar esta dependencia tecnológica, productiva y económica [de los fertilizantes químicos]”, añade Laureano del Castillo, que a pesar de los contratiempos, espera que los más de dos millones de campesinos puedan superar este complicado momento.