El G20 se dirige en la dirección equivocada sobre la acción climática

El informe Brown to Green mostró la falta de acción en cambio climático de los países del G20

Compartir

climate change protestors at the G20 in Hamburg 2017

Activistas climáticos se reúnen en Hamburgo en 2017 mientras el G20 lleva adelante su encuentro anual (imagen: Frank Schwichtenberg/CC BY-SA 4.0)

Las emisiones de los sectores de energía, la industria, el transporte, la vivienda y la agricultura en los países del G20, incluidos Argentina, México y Brasil, aumentaron en el 2018, a pesar de que la mayoría posee la experiencia técnica y cuenta con los incentivos económicos para poder reducirlos, concluyó un importante informe.

Para mantener el aumento de la temperatura global dentro de un 1.5 grados centígrados, el nivel límite recomendado por los científicos del clima en el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), los países del G20 deben reducir sus emisiones actuales de gases de efecto invernadero en al menos un 45% para el 2030, en comparación con los niveles del 2010, y alcanzar las emisiones netas cero para el 2070.

45%

la reducción de gases de efecto invernadero que se espera que hagan los países del G20 para 2030

Pero, aunque hay signos positivos en ciertos sectores en algunos países, la imagen general retratada por los investigadores es alarmante. Según el informe, si persisten los niveles actuales de emisiones, el balance de carbono restante de 420 giga toneladas de GtCO2 se habrán agotado en poco más de nueve años.

El G20 es responsable de alrededor del 80% de las emisiones globales y el informe Brown to Green es la revisión anual más completa de su transición a economías de emisiones netas cero. Es publicado por la asociación de Transparencia Climática, una coalición de organizaciones de investigación y organizaciones no gubernamentales de la mayoría de los países del G20.

Basándose en datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Mundial y la Agencia Internacional de Energía, los investigadores evaluaron la acción climática a través de la mitigación, las finanzas y la adaptación en comparación con los puntos de referencia para mantener el aumento de la temperatura global dentro de un 1.5ºC.

Los sectores problemáticos

Las emisiones de transporte registraron un aumento del 1.2% en 2018 en los países del G20. Los combustibles con bajo contenido de carbono representaron menos del 6% de la mezcla de combustible; esto necesita un aumento de diez veces para el 2050 con el fin de mantener el calentamiento global por debajo de un 1.5 ° C, según el informe. Las políticas deben ser más ambiciosas, con la prohibición de nuevos automóviles en base a combustible fósil para el 2035 como fecha límite.

Si bien ningún país del G20 se ha embarcado en una transición integral en el sector del transporte que sea compatible con un 1.5 ° C, se destacó el liderazgo de China en muchas áreas. Duplicó las ventas de vehículos eléctricos en el 2018 en comparación con el 2017, posicionándolos a una participación en el mercado de un 4.5%; cuenta con la flota de autobuses eléctricos más grande del mundo con 400,000 vehículos, y una meta para el transporte público de que represente el 30% de los viajes motorizados en centros urbanos para el 2020.

En todo el G20, el sector de la construcción y vivienda tuvo un desempeño particularmente malo en el 2018, con un aumento de las emisiones del 4,1%, que se estabilizó ampliamente entre el 2005 y el 2016. El uso de electricidad en los edificios comprende el 18% de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía, pero este porcentaje debe reducirse a la mitad para el 2030, y recortarlo aproximadamente en un 80% por debajo de los niveles del 2010 para el 2050, según el estudio.

Las emisiones per cápita en el sector de la construcción aumentaron entre el 2013 y el 2018 en China, India, Indonesia y Rusia, señaló el estudio, y todos estos países obtuvieron calificaciones bajas en términos de política en esta área. La modernización de edificios existentes es un desafío para todos los países del G20: solo la UE, Francia y Alemania tienen estrategias a largo plazo para modernizar los edificios existentes.

$127

el monto de los subsidios a los combustibles fósiles pagado por los países del G20 en 2017 (mil millones de US$)

Otra cuestión importante destacada por el informe son las exenciones de impuestos y el apoyo presupuestario para la infraestructura y la producción de combustibles fósiles, con más de 127 mil millones de dólares provenientes de las naciones del G20 en el 2017. Aunque los subsidios a los combustibles fósiles disminuyeron en nueve de estos países, incluidos China, India, Brasil, Argentina e Indonesia, los investigadores advierten que esta disminución se debió en parte a la caída de los precios.

Los subsidios para el gas natural se han mantenido estables o aumentaron en muchos países, a pesar de los precios más bajos, señalaron. Desviar solo una fracción de los subsidios a los combustibles fósiles hacia energías renovables podría financiar la transición de energía limpia y reducir las emisiones de manera significativa, según el informe.

En el sector industrial, esto equivale a reducir las emisiones de CO2 a nivel mundial entre un 65 a un 90% de los niveles del 2010 hacia el 2050. Pero las emisiones en este sector son las más altas en el G20, representando el 24% de las emisiones directas relacionadas con la energía y el 17% de las indirectas emisiones de electricidad y el calor cogenerado en el 2018.

El rol de América Latina

Como miembros del G20, Brasil, Argentina y México fueron los únicos países latinoamericanos incluidos en el informe Brown to Green. Se descubrió que estos tres países no estaban encaminados hacia el objetivo de un 1.5º C del Acuerdo de París, siendo la Argentina el único que tuvo emisiones por encima del promedio del G20.

Argentina fue cuestionada debido a que su matriz energética se basa en un 86% en combustibles fósiles, a pesar de una expansión reciente en energía renovable. Las empresas recibieron USD $ 3.600 millones en subsidios para la explotación de gas y petróleo de esquisto bituminoso entre el 2016 y el 2018, según el informe, solicitándole al país que elimine dichos fondos.

Los subsidios a los combustibles fósiles también se posicionaron en un importante lugar en Brasil, con una cantidad en el porcentaje del PBI muy superior al promedio del G20. El país también enfrentó emisiones crecientes debido a un aumento del 73% en la deforestación en la Amazonía entre el 2012 y el 2018.

“El uso de la tierra es un tema clave para la Argentina y Brasil. La deforestación aún ocupa una posición muy alta en ambos países, con la pérdida de la cobertura forestal en los últimos años", aseguró Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor climático principal de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), una ONG argentina.

Brasil debería apuntar hacia la deforestación cero lo antes posible, implementando políticas más fuertes para controlar las emisiones del uso de la tierra. Esto debería continuarse con un plan de electrificación del sector del transporte para mejorar la ambición climática, según establece el informe.

En el caso de México, el carbón todavía representa el 8% de su matriz energética, altamente basada en combustibles fósiles. Las energías renovables solo representan el 3.7% del suministro de energía, por debajo del promedio del G20. Las emisiones totales han crecido un 70% desde 1990 y se espera que aumenten aún más.

Para que el Acuerdo de París tenga éxito, está claro que los países del G20 deben ser líderes climáticos

Mirando hacia el futuro, México debería eliminar el carbón para el 2030, adoptando una estrategia de eliminación gradual de los vehículos de combustibles fósiles y adoptar el objetivo de emisiones netas cero para el 2050, sugirió el informe.

"México frenó en el desarrollo de las energías renovables, con un gobierno que finalmente no ha sido tan amigable con el clima como se esperaba", dijo Maurtua Konstantinidis.

Planes climáticos

En general, se prevé que alrededor de la mitad de los países del G20 cumplan o superen sus planes climáticos, conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés), incluidos China, India, Indonesia y la Unión Europea, establecieron los investigadores. Sin embargo, muchos NDC son demasiado débiles y llevarían el aumento de la temperatura global a 3C, dijeron.

3C

la suba de la temperatura global estimada para 2100 basado en los compromisos climáticos de los países

Se espera que todos los signatarios del Acuerdo de París intensifiquen constantemente las acciones en sus NDC, siendo el 2020 el primer plazo para hacerlo.

"Las emisiones generales de CO2 han aumentado en todos los sectores, pero estamos viendo que surgen algunos líderes de los cuales otros pueden aprender, como las políticas de China para promover los vehículos eléctricos y el transporte público", dijo Lena Donat, una de las autoras principales del informe.

"Para que el Acuerdo de París tenga éxito, está claro que los países del G20 deben ser líderes climáticos y allanar el camino para soluciones de las cuales los países en desarrollo puedan beneficiarse", agregó.

Una versión de este artículo fue originalmente publicada en China Dialogue