Naturaleza

Elizabeth Mrema: “Tengo sentimientos encontrados sobre las negociaciones de la COP15”

La secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica habló con Diálogo Chino sobre las perspectivas de un nuevo "acuerdo para la naturaleza" en las próximas conversaciones de la COP15 en Canadá
<p>Elizabeth Mrema, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU, habla en la cumbre del clima COP27 en Egipto, noviembre de 2022 (Imagen: Cortesía de la Secretaría de la Convención sobre Diversidad Biológica)</p>

Elizabeth Mrema, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica de la ONU, habla en la cumbre del clima COP27 en Egipto, noviembre de 2022 (Imagen: Cortesía de la Secretaría de la Convención sobre Diversidad Biológica)

Tras dos años de aplazamientos, reuniones virtuales y un cambio de ubicación de China a Canadá, las conversaciones del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de la ONU sobre la protección de la naturaleza y la biodiversidad se iniciarán finalmente dentro de dos semanas. 

Se espera que la cumbre COP15, que se celebrará del 7 al 19 de diciembre en Montreal, concluya con un acuerdo sobre el demorado Marco Global de Biodiversidad Post-2020. Sin embargo, muchos países difieren en una serie de cuestiones clave, especialmente en la financiación de la protección de la biodiversidad.

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La conferencia llega justo después de la reciente cumbre climática COP27 en Egipto, evento al que asistió la secretaria ejecutiva del CDB, Elizabeth Mrema, que aprovechó su visita para destacar la necesidad de vincular la acción sobre el clima y la biodiversidad. Mrema también trató de hacer avanzar las negociaciones sobre biodiversidad de cara a la COP15, y varios ministros y delegados se reunieron al margen de la cumbre de Egipto para debatir la situación del nuevo marco, tratando de eliminar algunos de los muchos paréntesis que aún quedan en su proyecto de texto.

En declaraciones a Diálogo Chino en la COP27, Mrema dijo que el borrador en su forma actual parece prometedor, pero que le preocupa cómo puede resultar una vez que se hayan resuelto los puntos que aún están entre paréntesis. La directora del CDB también hizo hincapié en la necesidad de garantizar la financiación de la biodiversidad para los países en desarrollo, y destacó que ésta es la “última oportunidad” para abordar la crisis de la biodiversidad. 

Diálogo Chino: Muchas de las personas que estarán en Montreal también estuvieron en la COP27, desde ministros hasta organizaciones de la sociedad civil. ¿Tiene esperanzas en el acuerdo a partir de las conversaciones que ha mantenido en Egipto?

Elizabeth Mrema: Esta ha sido una excelente oportunidad para seguir preparando a los delegados para las negociaciones finales de Montreal y el marco de biodiversidad posterior a 2020. Los ministros de Medio Ambiente se reunieron entre ellos en Egipto al margen de las conversaciones sobre el clima y debatieron algunas de las cuestiones que aún quedan por resolver en el marco. Fui a la COP27 con el copresidente responsable del desarrollo del marco, y también nos reunimos con los ministros para ver en qué aspectos creen que hay que trabajar más y salvar las diferencias. Pero el diablo está en los detalles y los detalles estarán en Montreal.

¿Cómo describiría la situación de las negociaciones sobre biodiversidad?

Personalmente, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, el texto es bueno tal y como está. Pero por otro, hay que trabajar mucho en él. El texto es bueno porque incluye toda la ambición que podemos esperar del marco posterior a 2020. Se basa y aprende de las lecciones de las metas de biodiversidad de Aichi [el anterior marco de biodiversidad]. Por otro lado, el texto sigue estando lleno de paréntesis. Y cuando se eliminen los paréntesis no estoy segura de si se eliminará la ambición o se la reforzará.

En este periodo entre sesiones previo a la COP15, los copresidentes organizaron un grupo informal para sentarse a examinar el documento y darle algún sentido. Consiguieron reducir los paréntesis en un 40%. La cuestión es que se trataba de un grupo informal, y todavía necesitamos que las partes se pongan de acuerdo y hagan suyo este documento como punto de partida para continuar las negociaciones en Montreal. Si no lo hacen, y seguimos con el texto tal y como está, con 800 paréntesis, entonces tendremos más trabajo que hacer y no dormiremos.

¿Cuáles son los temas más conflictivos en este momento entre los países?

Una de las claves es la forma de aplicar el marco cuando se adopte. Esto incluye la movilización de recursos, la financiación de la aplicación, la supervisión y la responsabilidad. La financiación es una cuestión clave, como en el caso del clima. Los países en desarrollo quieren tener la seguridad de que habrá recursos suficientes para su aplicación. En los últimos meses ha habido anuncios y promesas de financiación, lo cual es una buena noticia. Con los objetivos de Aichi, los países tardaron hasta cuatro años en empezar a aplicarlos. Tenemos que evitar que eso se repita.

Los países en desarrollo quieren tener la seguridad de que habrá recursos suficientes para la aplicación del marco

Los científicos nos dicen que esta es la última oportunidad. No podemos volver a las andadas y para eso está pensado el marco. Se trata de crear el camino que permita al mundo alcanzar la visión de 2050 de vivir en armonía con la naturaleza con objetivos y metas para 2030.

¿Cómo describiría un marco de biodiversidad ideal?

Ya tenemos un proyecto de marco ambicioso. Si las negociaciones consiguen eliminar los paréntesis y mantener la ambición prevista, habremos tenido éxito. Necesitamos que las negociaciones acuerden el paquete completo del marco, con todos los objetivos. No es cuestión de elegir. Todos los objetivos están integrados y relacionados entre sí. Entonces, cuando se adopte, habrá que poner toda la carne en el asador, con toda la sociedad participando en el marco. 

La necesidad de áreas marinas protegidas es uno de los objetivos más mencionados en el marco, por ejemplo, con la campaña para tener el 30% del océano protegido para 2030. ¿Qué avances ha habido hasta ahora en este sentido?

Sabemos que se ha hecho mucha campaña a favor del “30×30“, lo cual es bueno. Pero no todos los negociadores están de acuerdo. Hay dos aspectos: está la escala de 30×30, pero aún más importante es la gestión efectiva de las zonas. Muchos países están preocupados por si tendrán los recursos necesarios para ello. Además, 30×30 es un objetivo, pero tenemos todo el paquete [del marco posterior a 2020]. No debemos centrarnos en un elemento aislado de los demás, o no resolveremos el reto de la biodiversidad.

En cuanto a la logística, ¿cómo se perfila la conferencia? ¿Viajarán los jefes de Estado a Montreal?

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La logística se está desarrollando muy bien. Sé que se ha pedido que los jefes de Estado [asistan], pero eso no está ocurriendo. Bajo la presidencia de China, celebramos una cumbre durante la primera parte de la COP, en octubre del año pasado, en la que los jefes de Estado anunciaron compromisos. También tuvimos la Declaración de Kunming y el Fondo de Diversidad de Kunming. Ahora también tuvimos pronunciamientos en la COP [del clima]. Teníamos lo que se necesitaba de los jefes de Estado. Lo importante ahora es que los negociadores plasmen esos compromisos en el documento y estén preparados para crear el consenso necesario. Más de 100 ministros estarán en Montreal, junto a 10.000 participantes inscritos. 

¿La decisión de no contar con la presencia de jefes de Estado fue tomada por China como presidente de la conferencia?

Fue una consulta entre la Presidencia y la Mesa de la COP. La mesa está representada regionalmente [por todos los grupos regionales de la ONU].

La sociedad civil ha mencionado repetidamente la necesidad de actualizar o cambiar las instituciones de la ONU, y algunos incluso sugieren tener una única “COP de medio ambiente” en lugar de una para el clima y otra para la biodiversidad. ¿Es esto factible?

Es algo que puede desarrollarse, pero yo no lo llamaría “COP”. Todas las convenciones de Río [sobre el cambio climático, la biodiversidad y la desertificación, establecidas en 1992] tienen sus propios instrumentos jurídicamente vinculantes, por lo que hablar de una COP significa modificar las tres convenciones. No queremos entrar en eso. Lo que los gobiernos podrían considerar es convocar una conferencia que analice todas las crisis juntas: una conferencia separada para debatir los problemas comunes que afectan a la degradación de la tierra, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. 

El informe Planeta Vivo de WWF advirtió recientemente de la grave situación de crisis de la biodiversidad mundial. ¿Qué hemos hecho mal en los últimos años?

Las negociaciones y la aplicación de los anteriores objetivos de biodiversidad no contaron con la participación de todas las partes interesadas. No todo el mundo “se apropió” de las metas de biodiversidad de Aichi. La biodiversidad es un tema transversal que no puede ser tratado sólo por los gobiernos, y sin los líderes indígenas y el sector privado. Esa es una gran lección aprendida. Ahora todas las partes interesadas pueden verse reflejadas en el proyecto de marco.

La cumbre COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica se celebra en Montreal (Canadá) del 7 al 19 de diciembre.