Clima & Energía

COP15: ¿Le importa la naturaleza al sector privado?

El interés de las empresas por proteger la biodiversidad se ha disparado en los dos últimos años, pero no todos lo ven con buenos ojos en las negociaciones de la ONU
<p><span style="font-weight: 400;">Ceremonia de apertura de la segunda parte de la 15ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP15) en Montreal, Canadá (Imagen: Lian Yi / Alamy)</span></p>

Ceremonia de apertura de la segunda parte de la 15ª reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP15) en Montreal, Canadá (Imagen: Lian Yi / Alamy)

Las finanzas públicas han tardado en sentarse en la mesa para negociar un nuevo acuerdo sobre la naturaleza en el marco del Convenio de la ONU sobre la Diversidad Biológica (CDB). 

La financiación es un punto de fricción clave en las negociaciones de la COP15, que se están celebrando en Montreal (Canadá), y hasta el momento hubieron escasos avances en las rondas de conversaciones técnicas previas a las discusiones finales. 

El déficit de financiación es enorme. La evaluación más reciente del Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) estima que las inversiones para proteger y gestionar mejor la naturaleza deben duplicarse con creces con respecto a los niveles actuales, hasta alcanzar los 384.000 millones de dólares anuales en 2025. 

Entre las promesas realizadas hasta la fecha se incluye un fondo de 1.500 millones de yuanes (233 millones de dólares) para la protección de la biodiversidad en los países en desarrollo, anunciado por el Presidente de China, Xi Jinping, durante la primera parte de la COP15, que se celebró en octubre de 2021 tanto en Kunming (China) como en línea.

El Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, inauguró la segunda parte de la COP15 en Montreal con la promesa de conceder 800 millones de dólares canadienses (590 millones de dólares estadounidenses) a la conservación de la naturaleza dirigida por indígenas en Canadá a lo largo de siete años, a partir de 2023-24. 

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En el punto medio de las negociaciones en Montreal, la cuestión de la financiación bloqueaba los avances en todos los ámbitos. Varios países en desarrollo se negaron a aceptar ninguno de los objetivos que se estaban debatiendo hasta que no se resolvieran las cuestiones financieras.

La Unión Europea, que presume ser el mayor donante para la financiación internacional de la biodiversidad, se comprometió el año pasado a duplicar su contribución hasta los 7.000 millones de euros (7.400 millones de dólares) para 2021-2027. Pero la ayuda desde el extranjero a los países en desarrollo nunca será suficiente para cubrir el déficit de financiación, según Florika Fink-Hooijer, Directora General de Medioambiente de la Comisión Europea, en una conferencia de prensa de la COP15. Son necesarias todas las fuentes de financiación, no sólo las públicas. 

“El sector privado tiene mucho potencial para pagar por la biodiversidad: la mitad del PIB mundial depende de la naturaleza”, afirmó. 

El capital privado sólo representa el 17% de las inversiones totales en la naturaleza, según las evaluaciones del PNUMA, que pide al sector privado que aumente su participación en “varios órdenes de magnitud” en los próximos años para alcanzar los objetivos relacionados con la naturaleza y el clima. 

COP15: Representación sin precedentes del sector privado

El interés de las empresas por la biodiversidad está aumentando rápidamente, aunque todavía no se acerca ni de lejos al observado en el cambio climático. Según la oficina de prensa del CDB, en la COP15 hay unos 1.000 representantes de empresas de un total de 21.000 personas acreditadas. Esta cifra es muy superior a la de cualquier COP anterior sobre biodiversidad e incluye a personas de sectores como las finanzas, el turismo y la producción de cemento. 

“Es una representación empresarial sin precedentes”, afirmó Eva Zabey, directora ejecutiva de la coalición Business for Nature. “Alrededor del 90% de las empresas aquí presentes nunca habían asistido a una COP sobre biodiversidad”. 

En la COP15 o en torno a ella se han puesto en marcha múltiples iniciativas empresariales. Entre ellas, un “acelerador de la rendición de cuentas” de la Global Commons Alliance, destinado a colmar posibles lagunas en los compromisos de las empresas para proteger y restaurar la naturaleza. 

La alianza quiere ir “un paso por delante” de las empresas que intentan establecer el concepto de “positivo para la naturaleza” como el equivalente en biodiversidad del “cero neto” climático. Para ello se asegurará de que los compromisos de las empresas tengan una base científica y estén respaldados por los recursos adecuados. También quiere ayudar a informar a los grupos que presionan a las empresas para que cambien.

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Por otra parte, la World Benchmarking Alliance lanzó un “índice de referencia de la naturaleza“, que evalúa a 400 de las empresas más influyentes del mundo en función de sus avances en materia de protección y restauración de la naturaleza. El estudio reveló que sólo el 5% de las empresas ha realizado una evaluación científica del impacto de sus operaciones y modelos de negocio en la naturaleza y la biodiversidad, muy por debajo del 50% que ha hecho lo mismo con el clima. 

La evaluación también descubrió que las empresas no informan de manera adecuada sobre si sus operaciones comerciales están situadas en zonas de alta prioridad para la biodiversidad o cerca de ellas, y pocas se comprometieron a respetar los derechos de los pueblos indígenas. La empresa con la puntuación más alta obtuvo sólo 55 puntos sobre 100 en gobernanza, biodiversidad e impacto social. 

La alianza señaló que algunas de las empresas mejor valoradas en su clasificación eran aquellas cuyo comportamiento había sido objeto de un importante escrutinio público por escándalos anteriores. Por ejemplo, la minera brasileña Vale quedó cuarta en la clasificación. Vale es propietaria de dos represas que se derrumbaron en distintos incidentes en Brasil, matando a cientos de personas y contaminando ríos con residuos mineros. 

El segundo y más grave de estos desastres, ocurrido en Brumadinho en 2019, fue “un punto de inflexión” para la empresa, según Malu Paiva, vicepresidenta ejecutiva de sostenibilidad de Vale. En un evento paralelo a la COP15 dijo que había dudado en unirse a la compañía hace 18 meses. “Estar aquí no es fácil, conocemos el pasado, pero es un nuevo momento para la empresa”, afirmó. 

Por su parte, la Global Reporting Initiative (GRI), cuyo marco es ampliamente utilizado por las empresas de todo el mundo para informar sobre el cambio climático, ha propuesto una actualización de su norma sobre biodiversidad de 2016. Entre los cambios propuestos figuran la presentación de informes a lo largo de toda la cadena de suministro; la divulgación de información sobre los factores causantes de la pérdida de biodiversidad, como la contaminación y la sobreexplotación de los recursos; las repercusiones sobre los derechos humanos en la biodiversidad, como los efectos sobre los pueblos indígenas y los trabajadores; y un énfasis en los datos específicos de cada ubicación para garantizar que las empresas sean transparentes sobre los lugares en los que afectan a la biodiversidad. 

Divulgación obligatoria

De hecho, muchas empresas que asisten a la COP15 están presionando para que se imponga al sector privado la obligación de informar sobre riesgos, dependencias e impactos. Esta obligación se propone en el objetivo 15 del marco global de biodiversidad que se está negociando en Montreal. 

Antes de la COP15, más de 330 empresas e instituciones financieras, entre ellas Aviva Investors, BNP Paribas, Danone, Nestlé, Rabobank, Roche, Tata Steel y Unilever, enviaron una carta a los gobiernos pidiéndoles que adoptaran requisitos obligatorios sobre la naturaleza para 2030. Según un estudio realizado en octubre por la consultora KPMG entre empresas de todo el mundo, sólo alrededor del 40% de las 5.800 compañías informan actualmente sobre biodiversidad. 

Muchos grandes grupos conservacionistas, como WWF y The Nature Conservancy, apoyan a las empresas y trabajan con ellas en las negociaciones, además de colaborar en proyectos de restauración de la naturaleza sobre el terreno. Sin embargo, otros grupos, como Amigos de la Tierra Internacional y representantes de los pueblos indígenas, han mostrado su rechazo. 

En un informe muy crítico, Amigos de la Tierra acusa a las empresas de “captura corporativa” del proceso del CDB. Según la organización, abordar las causas reales de la pérdida de biodiversidad perjudicaría los intereses económicos de la mayoría de las empresas. “Se aseguran de estar presentes para demostrar su buena voluntad de cooperar, pero en sus propios términos. De este modo, evitan la imposición de medidas inconvenientes o que afectarían a sus intereses económicos”, afirma el informe.

La organización cita la compensación, la autocertificación, la autorregulación y las soluciones basadas en la naturaleza como ejemplos de medidas “alternativas” que dan una impresión de acción al mismo tiempo que le garantizan a las empresas no tener que reducir sus negocios o beneficios. El concepto de “naturaleza positiva” impulsado en la COP15 es un lavado de cara verde que permite a las empresas compensar los daños causados a la biodiversidad mejorando la biodiversidad en otros lugares, dice el informe. 

En una rueda de prensa, Samuel Gilbert, coordinador de programas de Amigos de la Tierra, rechazó la campaña empresarial para hacer obligatoria la presentación de informes. “Se centra en un proceso: la presentación de informes. Es muy limitado. Tenemos que ser muy escépticos cuando las empresas dirigen el proceso sobre lo que quieren comunicar”, afirmó.  

Nele Marien, coordinadora del programa internacional de Amigos de la Tierra sobre bosques y biodiversidad, añadió: “Para la mayoría de las empresas, su principal objetivo es obtener beneficios. Su mandato no es salvar la biodiversidad”.

Aunque reconoce que algunas empresas obtienen mejores resultados que otras, Marien afirma que la presentación de informes no reducirá la destrucción del medioambiente ni las violaciones de los derechos humanos. “El principal tipo de información que quieren hacer obligatoria es la relacionada al riesgo para las empresas. Pero el objetivo del convenio [sobre la diversidad biológica] es salvar a la biodiversidad, no salvar a las empresas”, afirmó. 

El objetivo 15 del proyecto de marco global para la biodiversidad contenía una propuesta para que las empresas asumieran la responsabilidad legal de las infracciones, incluso mediante sanciones y reparación de daños. Sin embargo, los negociadores lo han eliminado por unanimidad.  

El objetivo del Convenio sobre la Diversidad Biológica es salvar a la biodiversidad, no salvar a las empresas

Un informe publicado por Business for Nature, la Capitals Coalition y la organización de divulgación empresarial CDP, que están detrás de la campaña Make it Mandatory, incluye un mecanismo de aplicación y medidas contra el incumplimiento en una lista de recomendaciones a los gobiernos. Sin embargo, el cumplimiento no se menciona en la carta que enviaron las empresas pidiendo requisitos obligatorios sobre la naturaleza. 

Del mismo modo, Simon Counsell, asesor de Survival International, que hace campaña por los derechos humanos de los pueblos indígenas, escribió en un blog que “positivo para la naturaleza” no era un objetivo con base científica, a diferencia del objetivo de mantener la temperatura media global dentro de 1,5C respecto al nivel preindustrial. 

“Arroja al marco global de biodiversidad al terreno de la subjetividad, la incertidumbre y el potencial abuso… Plantea muchas preguntas sobre de quién es la naturaleza a la que se hace referencia, y qué significa en términos de diversidad genética, especies en peligro, poblaciones en peligro y ecosistemas”, escribió. 

Soluciones basadas en la naturaleza

El escepticismo sobre la participación de las empresas en la COP15 también es tangible en las negociaciones. El concepto de “soluciones basadas en la naturaleza” hace hincapié en los vínculos entre los proyectos que podrían restaurar la naturaleza, mitigar el cambio climático y adaptarse a él, y apoyar los medios de subsistencia de la población local. En los últimos años ha cobrado fuerza en las negociaciones sobre el clima y otros foros internacionales. Sin embargo, algunas partes del CDB se oponen a ella por considerarla un respaldo a la compensación por parte de las empresas. 

¿Qué son las soluciones basadas en la naturaleza?


Las soluciones basadas en la naturaleza son acciones destinadas a proteger y gestionar de manera sostenible los ecosistemas naturales, un elemento crucial para enfrentar numerosos desafíos sociales y ambientales, especialmente la crisis climática.

Manuel Pulgar-Vidal, responsable mundial de clima y energía de WWF y ex ministro peruano de Medioambiente, expresó su frustración por esta afirmación en una rueda de prensa de la COP15. “Todavía hay oposición de siete u ocho países a que las soluciones basadas en la naturaleza formen parte del acuerdo de Montreal”.

“No es cierto que las soluciones basadas en la naturaleza se basen en el mercado o sean un mecanismo de compensación, nunca han sido eso. No es cierto que no incluyan los derechos humanos: las dos resoluciones en las que se han adoptado incluyen derechos”, afirmó. 

Además, señaló que todos los países que negocian en la COP15 del CDB ya han acordado soluciones basadas en la naturaleza en otras tres COP de la ONU celebradas a principios de año, sobre el clima, la desertificación y los humedales, así como en la Asamblea de la ONU sobre Medioambiente.

“El CDB es el único convenio que aún no ha reconocido las soluciones basadas en la naturaleza. Si no lo hace, será una gran pérdida para el CDB: son el CDB y el marco global de biodiversidad los que pueden definir lo que significa, así que si no lo hacen ellos, lo hará alguna otra organización”, afirmó. 

Naturaleza positiva

Del mismo modo, Zabey, de Business for Nature, defendió el término “positivo para la naturaleza”, diciendo que significaba primero reducir los impactos negativos antes de aumentar los impactos positivos para 2030. Reconoció que a las empresas les resultaría difícil afirmar que son positivas para la naturaleza por el momento, ya que eso requeriría “un cambio transformador en todas las cadenas de valor”. 

Defendió la campaña a favor de la información obligatoria. “Los datos de la organización de divulgación empresarial CDP muestran que las empresas que informan toman más medidas. Pero necesitamos más información; ahora mismo estamos volando a ciegas”, dijo

No es cierto que las soluciones basadas en la naturaleza se basen en el mercado o sean un mecanismo de compensación

Magali Anderson, Directora de Sostenibilidad e Innovación de la cementera Holcim, afirma que llevan varios años informando sobre la naturaleza. “Muestra realmente cuál es tu impacto y, por lo tanto, hacia dónde deben ir tus prioridades”. 

El mayor impacto de Holcim fueron sus 900 canteras, dijo. Ha trabajado con expertos para evaluar cómo rehabilitar sus canteras progresivamente en lugar de esperar a que finalicen las operaciones mineras. En España, la empresa ha recuperado una orquídea que no estaba presente en la zona desde hacía 20 años. “Informar nos ha impulsado de verdad, en lugar de limitarnos a plantar árboles y decir que la rehabilitación está hecha”, afirmó. 

Zabey informa que muchos negociadores se alegraron de ver el apoyo empresarial en la COP15. Reconoció que las empresas necesitan generar confianza con todas las partes interesadas, y añadió: “Necesitamos presión y que se nos exijan responsabilidades”.

Sin embargo, advirtió que las empresas no deben “formar un solo grupo”. 

“Yo fomentaría el diálogo y la comprensión sobre cómo estas empresas podrían utilizar su influencia de forma positiva. El CDB ha dejado muy claro que el marco mundial de biodiversidad es un marco para todos, y las empresas y las finanzas van a ser actores clave para aplicarlo, por lo que ahora sería retrógrado excluirnos”, afirmó