Clima

Los cinco factores que llevaron a los incendios forestales en Chile

Es la mayor tragedia que vivió el país después de un terremoto en 2010, impulsada por una combinación de factores, desde un clima extremo a falta de planificación urbana
<p>Una zona de la ciudad de Viña del Mar, en la región de Valparaíso, destruida por uno de los numerosos incendios forestales que afectaron al centro y sur de Chile en las últimas semanas (Imagen: Nicole Kramm)</p>

Una zona de la ciudad de Viña del Mar, en la región de Valparaíso, destruida por uno de los numerosos incendios forestales que afectaron al centro y sur de Chile en las últimas semanas (Imagen: Nicole Kramm)

Múltiples incendios forestales afectaron el centro y el sur de Chile en las últimas semanas, siendo los de la región de Valparaíso los más mortíferos en la historia reciente del país. Hasta el 11 de febrero, 131 personas fallecieron por el fuego descontrolado y más de 300 se encuentran desaparecidas, con un total de 40.000 personas damnificadas por los incendios. 

Para el presidente Gabriel Boric, los incendios forestales son “la tragedia más grande” del país desde el terremoto de 2010, que dejó 525 muertos y dos millones de damnificados. Si bien los incendios de la región de Valparaíso ya han sido mayormente contenidos, el trabajo de la reconstrucción será complejo, con 20.000 toneladas de escombros ya retiradas. 

Hablamos en Diálogo Chino con Miguel Castillo, doctor en Recursos Naturales y director del laboratorio de Ingeniería de Incendios Forestales de la Universidad de Chile, para analizar las principales causas detrás de los incendios. Para Castillo, se trató de un problema multifactorial que va más allá de lo forestal y requiere un plan integral desde el gobierno.

La respuesta ante la alerta

En situaciones de emergencia, los ciudadanos chilenos reciben una señal de alarma en sus teléfonos celulares a través del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), gestionado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), una entidad gubernamental. Esta advertencia está integrada en todos los dispositivos móviles y emite notificaciones a los usuarios en caso de evacuación.

Boric sostuvo que las alertas fueron enviadas pero que la evacuación fue dificultosa ya que el fuego se propagaba a una velocidad superior a los 10 kilómetros por hora, más rápido que lo que caminan las personas. Algunos damnificados afirmaron no haber recibido la alerta, por lo que Boric solicitó una investigación del funcionamiento del SAE. 

En Chile, tenemos una cultura sísmica, una de aluviones y una de sequía. Pero no tenemos una cultura de los incendios
Miguel Castillo, director del laboratorio de Ingeniería de Incendios Forestales de la Universidad de Chile

Para Castillo, la alerta funcionó pero la gente no sabía adónde evacuar. “La alerta SAE tiene que venir acompañada de una educación preventiva de cómo actuar. A la alerta le faltó decir adonde huir”, sostuvo el investigador. “En Chile, tenemos una cultura sísmica, una de aluviones y una de sequía. Pero no tenemos una cultura de los incendios”.

Castillo afirmó que muchas personas en Valparaíso decidieron quedarse en su casa y no seguir las instrucciones de evacuación de la alerta “con la esperanza de que el fuego no llegue y también para resguardar sus propiedades [de robos]”. Sin embargo, esa opción “es la más dificultosa” ya que “cuando quieren escapar ya no pueden”, agregó. 

La planificación territorial

Otro de los factores que explica la escala de los incendios tiene que ver con la infraestructura de la región de Valparaíso, la más afectada por el fuego. Algunas de las áreas quemadas están densamente pobladas, sin códigos de planificación urbana. Además, muchas de las viviendas son precarias y están hechas con materiales inflamables como madera. 

“La población en la zona de Valparaíso aumentó significativamente en los últimos dos años. Los cerros se poblaron de casas construidas con materiales como madera en terrenos tomados”, sostuvo Castillo. “Los carros bomba no pudieron entrar a apagar los incendios por falta de caminos [en las zonas recién habitadas] o porque quedaron atascados en los caminos estrechos”.

Un hombre camina entre escombros tras un incendio
Un hombre camina entre los escombros de las casas destruidas en Viña del Mar, en la región de Valparaíso. La magnitud de los incendios también puede explicarse por la mala planificación urbanística y por la expansión que, en algunos casos, se ha llevado a cabo sin los permisos correspondientes (Imagen: Cristóbal Basaure Araya / Alamy)

Además, las construcciones precarias en las áreas quemadas están en lugares donde originalmente había cortafuegos, un espacio de terreno que no tiene ningún tipo de combustible y evita la propagación de los incendios, explica Castillo. “Se advirtió a los municipios del riesgo. Pero cuando se instalan viviendas es difícil erradicarlas”, dijo.

La ministra de Desarrollo Social y Familia, Javiera Toro, sostuvo que la reconstrucción de las viviendas “va a tomar un par de años”. Para Castillo, volver a construir tal cómo estaba “sería una irresponsabilidad” por el riesgo a incendios que tiene la zona. Según el profesor, es una oportunidad para reducir ese riesgo mediante un programa de planificación urbana. 

Factores climáticos

Un estudio realizado en 2020 por el Centro de Investigación en Clima y Resiliencia (CR2) reveló que desde 2010 los incendios forestales en la zona centro-sur de Chile han aumentado en términos de ocurrencia y superficie quemada, en comparación con las tres décadas anteriores, mientras que la duración media de la temporada de incendios también se ha alargado.

En los primeros días de febrero, cuando comenzó el incendio, América del Sur atravesaba por una ola de calor que llevó a la temperatura de Valparaíso a alcanzar los 33°C. Al mismo tiempo, la región registró ráfagas de viento de hasta 60 kilómetros por hora, lo que permitió a las llamas expandirse rápidamente. 

Chile sufre desde 2010 una megasequía impulsada por factores humanos y climáticos, pero en 2023 registró más lluvia que lo habitual. Ello permitió la regeneración de pastos y matorrales, los cuales se encienden rápido en un incendio, explicó Castillo. “Esa vegetación se sumó a la carga de combustible de otros años que no se había quemado”, agregó. 

Desde la década de 1960, la temperatura media en Chile ha aumentado un promedio de 0,13°C por década. El CR2 estimó que este aumento gradual de la temperatura, impulsado por el cambio climático, contribuyó al 20% de la superficie total quemada entre 1985 y 2016 en la zona centro-sur del país. Las proyecciones climáticas son poco alentadoras, sostiene el estudio, lo que podría aumentar el riesgo de incendios.

Especies invasoras

La zona centro-sur de Chile afectada por los incendios se ha transformado en vastas plantaciones forestales exóticas, especialmente pino y eucalipto, en los últimos 40 años, introducidas para la producción de madera y celulosa. De hecho, la zona tiene actualmente más hectáreas de plantaciones forestales que de bosques nativos. 

El CR2 destacó que las plantas exóticas pueden modificar el régimen de incendios forestales, aumentando su velocidad de propagación, extensión, frecuencia, intensidad y temporalidad. Un 70% de las plantas exóticas en Chile provienen de territorios en los que los incendios forestales se presentan de manera frecuente, como Norteamérica y Australia. 

“En un escenario de cambio climático donde las condiciones de temperatura y humedad aumentarán la frecuencia, extensión e intensidad de los incendios forestales, la expansión de la vegetación exótica puede exacerbar los impactos de estos sobre los ecosistemas naturales y en el bienestar humano, aumentando el riesgo de incendios,” sostiene el CR2.

Para Castillo, las empresas forestales han aumentado la inversión en proyectos de prevención de incendios, pero reconoce que tienen un problema de imagen pública. Durante los incendios, Boric planteó la necesidad de una mejor regulación para la industria. Sin embargo, las empresas lo cuestionaron y resaltaron que sin su propio trabajo de prevención, la situación sería “más compleja”.

La intencionalidad de los incendios

La ministra de Interior y Seguridad Pública Carolina Tohá sostuvo que al menos algunos de los focos de los recientes incendios pueden haber sido intencionales. El presidente Boric dijo que en el caso de identificarse responsables de los incendios se los “va a buscar y encontrar y tendrán que enfrentar el repudio de la sociedad y el peso de la ley”.

En Chile, los incendios son causados principalmente por los humanos, ya sea de forma accidental o por una acción deliberada e intencional, según el CR2. De hecho, la ocurrencia de incendios se relaciona con la distancia y ubicación de centros urbanos e infraestructura, como caminos, sitios recreacionales y líneas ferroviarias. 

Del total de incendios registrados entre 1985 y 2018, el CR2 solo pudo determinar la causa del 89%. De estos, el 56% fueron accidentales, 32% intencionales, 11% sin causa conocida y menos del 1% naturales, causados principalmente por rayos. En la zona centro-sur, la más afectada en el país por incendios, las causas accidentales son las más frecuentes.

Los incendios intencionados suponen un reto para la seguridad y la prevención, señaló Castillo, quien destacó que los sistemas de prevención tuvieron un aumento significativo en su presupuesto. “Se modernizaron y Chile es hoy un referente regional”, dijo. “Pero lo que se ha ganado en modernidad se va por tierra con la intencionalidad. Puedes tener gente muy preparada para la primera respuesta, pero un grupo te puede hacer un incendio”.