Entrevista: "América Latina tiene que asumir su carga de emisiones"

Javier Dávalos, coordinador del programa de cambio climático de AIDA habla sobre la responsabilidad de los países frente a la COP26 y la insuficiencia de las metas de México sobre reducción de emisiones

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Pemex, la empresa estatal mexicana de petróleo está dentro de las primeras 20 empresas más emisoras de la historia (foto: Flickr)

En menos de dos semanas comenzará la conferencia global más importante sobre el cambio climático de las Naciones Unidas, la COP 26 y las expectativas son altas. Después de que el reporte del IPCC predijera un futuro de aumento acelerado de la temperatura global, queda por verse si las y los líderes mundiales serán capaces de presentar metas más ambiciosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En Diálogo Chino hicimos una entrevista con Javier Dávalos, líder en la región en cambio climático y coordinador del programa sobre este tema en AIDA (Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente), organización que busca asegurar que las negociaciones y medidas de acción climática tengan perspectiva de derechos humanos y género y estén enmarcadas en la meta de alcanzar la justicia climática. 

Para Dávalos, la región debe exigir financiamiento para programas y proyectos relacionados al clima y a su vez, los grandes países latinoamericanos deben reconocer su responsabilidad con el ambiente como emisores. En este escenario, México se acerca a la COP26 con una demanda de la sociedad civil por haber reducido su ambición climática.

Diálogo Chino: Algunos expertos argumentan que México ha perdido su estatus como líder en América Latina. ¿Cómo ves que llega a México en estas negociaciones? 

Javier Dávalos: México presentó su primera NDC en la primera ronda del Acuerdo de París, con una meta incondicionada de reducción del 22%, lo cual fue muy interesante. Se comprometía a reducir 51% carbono negro, que son gases de efecto invernadero más potentes que el CO2. Además, México fue uno de los pocos países que incluyó metas sobre los contaminantes climáticos de vida corta en sus NDC. 

Sin embargo, en diciembre México actualizó su NDC y modificó el escenario que se utiliza para hacer la medición, entonces la meta de México no cambió, pero subieron la línea de base sobre la cual se va a medir la reducción. Climate Action Tracker, una organización independiente que hace un análisis sobre las NDC, identificó que la NDC de México pasaba a ser insuficiente para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. México tiene una responsabilidad grande por ser el emisor más grande de América Latina.

Greenpeace puso una demanda en relación a la NDC en marzo de este año y eltribunal otorgó la medida cautelar de suspensión de la actual NDC. Entonces ahora hay una cuestión interesante porque México remitió una NDC pero un tribunal nacional dijo que esa está suspendida.

Greenpeace dijo que la decisión del tribunal no debería ser una forma de evadir emisiones, y que no se debe flexibilizar esa meta del 22% ni se debería flexibilizar la base. Ahora que se acerca la COP26, no está claro cuáles son los compromisos actuales de México.

¿Qué rol puede tomar la sociedad civil al respecto? ¿Qué rol activo está tomando la sociedad civil en este momento para impulsar a México a ser más ambicioso en su agenda climática?

Existen instancias en México como el Observatorio de la calidad de aire de la Ciudad de México (OCCA), que hace un seguimiento importantísimo a los graves impactos a nivel de contaminación atmosférica. También está la Alianza Mexicana Contra el Fracking que también está buscando que no exista fracking en México, que es una promesa de la actual administración, pero que no se ha concretado en una prohibición legal o constitucional.

Luego a nivel del resto de actores, primero te diría que la empresa privada tiene que reconocer su responsabilidad y ayudar a la transición energética justa. A nivel de organizaciones de base o de la academia hay muchísimo que se ha hecho por promover la transición energética justa, investigando y buscando fuentes descentralizadas para salir de los grandes proyectos energéticos que solo los pueden administrar empresas públicas grandes o empresas multinacionales. Hay muchas organizaciones que se preparan para la COP26 como la Climate Action Network. Es súper interesante ver la red global de organizaciones que buscan que los países cumplan con sus metas climáticas presentes. Están haciendo lo posible por hacer incidencia.

En miras a la COP26, Estados Unidos y China han hecho anuncios importantes sobre la reducción de sus emisiones ¿Cuál crees que es el rol de los países en desarrollo? 

América Latina debe cumplir su rol para exigir justicia climática de los países desarrollados que tienen responsabilidad histórica por los altísimos porcentajes de gases de efecto invernadero en sus procesos de industrialización. Pero América Latina tiene que impulsar la idea de justicia climática reconociendo que tiene responsabilidad de reducir sus emisiones y cambiar su modelo energético también.

Es mucho más amplio que solo pensar cómo afecta el cambio climático de manera diferente a las mujeres: la perspectiva de género es ver cómo el cambio climático afecta de manera diferenciada a distintos sectores de la población

Los gobiernos no se pueden escudar para no asumir la carga de responsabilidad. Pemex y Petrobras están dentro de las 20 empresas que han sido más emisoras de gas de efecto invernadero en la historia, conocidas como carbon majors. Gobiernos como los de México y Brasil tienen que asumir su carga de responsabilidad parade proteger sus ecosistemas y sus comunidades. En las negociaciones climáticas se debe tomar en cuenta  las condiciones de especial vulnerabilidad que tiene nuestra región por sus condiciones geográficas y económicas. Una tarea clave es prepararse para la adaptación climática. Y al mismo tiempo es importante evidenciar la necesidad de recibir financiamiento y que se cumplan las metas para el acuerdo de París. Lo fundamental es que América Latina tiene que embarcarse en la transición energética lo más pronto posible, porque si no, vamos a estar siempre un paso atrás.

¿Cómo ves el tema de género en las negociaciones climáticas? ¿De qué manera está siendo integrada la agenda de género a las negociaciones climáticas y qué crees que podría ser mejor?

Es mucho más amplio que solo pensar cómo afecta el cambio climático de manera diferente a las mujeres: la perspectiva de género es ver cómo el cambio climático afecta de manera diferenciada a distintos sectores de la población. En términos de transición energética justa, hay un riesgo diferente a la hora de mirar problemas como la migración climática o cuando hay impacto en relación a la agricultura en una región determinada, por ejemplo.

Las problemáticas asociadas a la crisis climática impactan con mayor severidad a las mujeres, tal como lo ha expresado el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que ha dicho que las mujeres están especialmente expuestas a los riesgos relacionados con el cambio climático debido a la discriminación de género, las desigualdades y los roles de género que las inhiben. La idea es que haya un reconocimiento de medidas diferenciadas. Ya hay países que para las NDC han implementado la perspectiva de género, como por ejemplo en Ecuador. Uno de los principales impactos negativos que el cambio climático tiene sobre las mujeres es que exacerba la carga de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, profundizando las desigualdades estructurales existentes.