Con su embajador tuitero, China se acerca más a Venezuela en medio de la pandemia

La diplomacia de Twitter muestra que China, que se había mantenido una postura pragmática y ambigua en la crisis política de Venezuela, se acerca al gobierno

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China Venezuela Li Baorong Delcy Rodriguez

La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez y el embajador chino Li Baorong reciben un cargamento de pruebas de Covid-19 de China. Foto: Vicepresidencia de Venezuela.

“Usar la tababocas y callarse”. La frase dirigida por el embajador chino en Caracas, Li Baorong, el pasado 19 de marzo a los diputados de oposición de la Asamblea Nacional es inusual. La colocó al final de un comunicado oficial publicado tanto en la página web como en la cuenta de Twitter de la embajada de China en Caracas.

Pero también su comportamiento ha sido atípico en los últimos tres meses. El discurso tradicionalmente pragmático y gris de los diplomáticos chinos parece haber saltado por los aires recientemente, dejando en el aire la interpretación de que China parecería estar dejando atrás su postura ambigua frente a la fuerte crisis política, económica y humanitaria de Venezuela, aun cuando es su mayor prestamista y su segundo socio comercial.

Ahora el máximo funcionario chino en Caracas se está mostrando más conciliador frente al gobierno de Nicolás Maduro, del que China parecía haberse distanciado en medio de un ambiente de impago de deudas de larga data, meses sin envío de petróleo y varios casos de corrupción con ejecutivos petroleros chinos y venezolanos detenidos.

En principio, la nueva voz tuitera del embajador chino en Caracas es parte de una tendencia que se ve tanto en América Latina como en el resto del mundo. Como contó Diálogo Chino, la pandemia de Covid-19 y los intentos de atribuir la culpa a China han acelerado la presencia cada vez más firme de los diplomáticos chinos en los medios tradicionales y en las redes sociales – algo que ha sido bautizado como la “diplomacia de la mascarilla”.

El caso de Venezuela, sin embargo, es particularmente interesante porque China ha hecho un esfuerzo en los últimos años por no ser percibida como afín a alguno de los sectores enfrentados por el control político del país.

El diplomático tuitero

“Parece que ellos tienen unos maestros en los Estados Unidos, porque ya saben cómo atacar a China sin ningún fundamento”, dijo el embajador Li sobre los opositores venezolanos en una entrevista publicada por el blog del Centro Venezolano de Estudios sobre China (CVEC) el pasado 17 de marzo.

En esa entrevista rechazó claramente la petición de algunos diputados opositores de aprobar la incorporación de Taiwán –a la que China considera una provincia rebelde- a la Organización Mundial de la Salud y sus acusaciones de que Beijing ha ocultado la situación real de la pandemia en su país. Luego adoptó un tono más conciliador para recomendarles que “no sean utilizados por personas con mala intención y no desafíen el principio de Una Sola China”.

El embajador ha hablado sobre todo en las ceremonias de llegada de los seis cargamentos con insumos y las comitivas de expertos médicos que Beijing ha enviado a Venezuela, pero también ha usado su vocería para ofrecer respaldo a las políticas y acciones de la administración de Nicolás Maduro.

En su cuenta @Li_Baorong, que abrió en agosto de 2016 cuando aún era embajador en Chile y en la que usa un avatar de aspecto audaz en que aparece sólo un trozo de su rostro con lentes negros, publica pocos tuits de su propia cosecha en comparación con los enlaces que publica o los muchos “retuits” que realiza.

Entre las cuentas locales que más apoya destacan la televisora oficial (Venezolana de Televisión) y el programa televisivo de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y una de las figuras más prominentes del chavismo, así como las cuentas oficiales de diversos organismos civiles y militares del Estado venezolano incluyendo a varios ministros, a la Vicepresidencia o la Cancillería.

Li también le da ‘retuit’ a tuiteros venezolanos pro-Maduro pero sin asociación directa con medios o instituciones. También redifunde los tuits de portales afines al oficialismo, como La Tabla o Misión Verdad, pero que no forman parte oficialmente del gobierno. Según un reportaje del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela, Misión Verdad distribuye propaganda a favor de Maduro haciéndose pasar por una web de verificación.

El embajador en Caracas no es una excepción en América Latina, aunque sí uno de los más vocales. Como contó Diálogo Chino, hay al menos tres embajadores particularmente prolíficos en la región, liderados por Wei Quiang en Panamá, que cuenta con 13k tuits y 15.4k seguidores. Junto a las de Brasil, República Dominicana y El Salvador, son las cuatro cuentas creadas en 2019 en la región y parte de los llamados “guerreros lobos” que están apareciendo cada vez más en todo el mundo.

“Mientras continuamos nuestra lucha contra COVID-19, China apoya y seguirá apoyando a Venezuela y la comunidad internacional dentro de nuestro alcance. En este momento crucial del combate contra COVID-19, sugerimos que algunas personas también tomen en serio el ‘virus político’. Como ya están muy enfermos de esto, apúrese a pedir tratamiento adecuado. El primer paso podría ser usar las tapabocas y callarse”, dice una nota oficial que aún está disponible en la página web de la embajada de China en Venezuela.

Por el virus político, se refería directamente a las voces que han hecho eco de retórica de Donald Trump culpando a China por la pandemia.

El texto fue republicado por el diario El Universal de Caracas aunque la cuenta de Twitter de la Embajada de China en Venezuela fue un poco más recatada. En una serie de 17 tuits que resumía el texto, el tuit que iniciaba con “17/17” indicando que era el último quedó con un texto truncado. La última frase: usar el tapabocas y callarse fue publicado sin el necesario contexto, aunque consiguió cientos de RT.

Li ha sido diplomático desde años en Venezuela y podría catalogarse de “vieja escuela”. Ocupa la embajada de Caracas desde noviembre de 2017 y ya había estado a cargo la representación diplomática allí entre 1989 y 1991, habiendo sido en el intermedio director de América Latina y el Caribe de la Cancillería china por seis años y embajador en Chile otros tres.

El embajador también acude a los medios tradicionales. El pasado 4 de abril brindó una entrevista a El Universal, el mismo diario que republicó su polémica declaración sobre el tapabocas y que es considerado -desde su venta a compradores desconocidos en julio de 2014- como parte de los medios independientes censurados.

“China apoya firmemente los esfuerzos hechos por el Gobierno venezolano para garantizar la salud y salvar las vidas a pesar de las más severas y criminales sanciones unilaterales”, dijo.

Esta frase constituye una de las más claras tomas de posición de China frente a la crisis política venezolana, pues refuerza la narrativa de Maduro contra lo que él y sus aliados políticos llaman “el bloqueo” de Estados Unidos, que desde 2017 ha impuesto severas restricciones al comercio internacional y las importaciones de Venezuela, con excepción de la compra de alimentos y medicinas e insumos para producirlas.

Pocos días después de esta entrevista, Li apareció en la televisora estatal durante un encuentro de Maduro con la comisión presidencial de respuesta al Covid-19 en el Palacio de Miraflores. Acompañado de médicos chinos, reiteró la disposición y experiencia de China para el combate de la enfermedad en Venezuela. Agradeció el recibimiento que realizó Venezuela a los médicos chinos y aseguró que se ganaría “la guerra popular contra el virus”, de paso reiterando las críticas hacia Estados Unidos y políticos venezolanos de oposición.

Escarceos con la oposición

Los comentarios más espinosos se los ha destinado el embajador a diputados de la oposición.

El 27 de enero, José Trujillo –médico infectólogo y diputado por el partido opositor Acción Democrática- advirtió en la Asamblea Nacional sobre “la posible llegada del virus chino a Venezuela”. En una nota de prensa enviada por el despacho del también presidente de la Comisión de Salud del parlamento, advertía que se debía tener cuidado con “la migración china”.

Trujillo volvió a usar la expresión “virus chino” en otra sesión de mediados de abril, cuando criticó la respuesta de Maduro a la pandemia ante las constantes fallas de los servicios públicos y la falta de ayudas económicas para las millones de familias que están en pobreza en el país.

A pesar de ser médico, Trujillo ha recomendado tratamientos para el Covid-19 con anticoagulantes, antibióticos y antivirales que han sido refutados por la comunidad médica, al punto que otro médico cercano personal y políticamente que prefirió el anonimato le dijo a Diálogo Chino que la polarización política lo estaba llevando a “olvidarse de la ciencia”.

Aunque no es una política oficial de la oposición, en algunas notas de prensa publicadas por el Centro Nacional de Comunicaciones, órgano creado por la presidencia interina del líder opositor Juan Guaidó, también usan el epíteto “virus chino”.

A pesar de la connotación racista, la expresión ha permeado en buenas parte del discurso de distintos voceros opositores. Entre los que han usado el término, aunque quizás en el marco de la confrontación política con el madurismo, están la política de derecha María Corina Machado, uno de sus diputados Omar González y Ángel Torres, parlamentario por el partido Voluntad Popular de Leopoldo López y Guaidó.

Ese tipo de declaraciones podrían afectar la percepción que tiene el Gobierno chino de la oposición venezolana, que ha dicho en reiteradas ocasiones que respetaría las deudas de su país con Beijing, que se han reunido con representantes de ese país para hablar de la crisis política y que ven con buenos ojos que forme parte de una salida negociada a ésta.

Mientras tanto Li sigue brindando apoyos virtuales. El 21 de julio retuiteó una foto de militares realizando patrullaje en una playa subida por el Mayor General Domingo Hernández Lárez, nombrado semanas atrás como nuevo Comandante General del Ejército.