Energía

Argentina confirma proyecto de represas en Patagónia

Tres glaciares están amenazados, uno es Patrimonio de la Humanidad

Después de meses de rumores, el gobierno de Mauricio Macri en Argentina confirmó oficialmente que las cuestionadas represas hidroeléctricas de la Patagonia se llevarán adelante. Sin embargo, el proyecto original estará sujeto a cambios, que podrían incluir achicar el tamaño de las represas ante los reclamos de organizaciones ambientalistas. “Nos tomamos 30 días para revisarlo y ya lo conversamos con China. Argentina necesita las represas para suplir parte de la energía del país, ya que representan el 4% del total de la energía que genera hoy Argentina. Ahora apuntamos a modificar el proyecto para reducir el impacto ambiental o por lo menos mitigarlo y compensarlo”, afirmó a Diálogo Chino el secretario de Planeamiento Energético del Ministerio de Energía y Minería, Daniel Redondo. Las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic serán una de las obras energéticas más importantes de los últimos años en Argentina y ayudarán a reducir la cantidad de energía importada. Pero, de acuerdo a expertos y grupos ambientalistas, podrían afectar la biodiversidad del área y a tres glaciares de la Patagonia, Upsala, Spegazzini y Perito Moreno, declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO. El emprendimiento costará US$ 4,7 millones, durará cinco años y será financiado completamente por bancos chinos, pagando el préstamo con parte de la energía generada. La iniciativa fue anunciada por la ex presidenta Cristina Kirchner y fue luego puesta en revisión por Macri. De acuerdo al proyecto original, las represas aumentarían la capacidad energética de Argentina un 5% y emplearían a 5.000 personas. Medio centenar de estancias (47.000 hectáreas) serían inundadas para la construcción y 11 turbinas serían instaladas en las represas. Sin embargo, sería necesaria la instalación de una nueva línea de alta tensión para transportar la energía ya que actualmente sólo existe una capaz de llevar el 45% de la energía generada por las represas. La confirmación del proyecto llega luego de la reunión del presidente argentino con su contraparte china Xi Jinping, en Washington DC, semanas atrás. Macri resaltó la relación entre ambos países, dejando atrás rumores sobre la supuesta intención de Argentina de enfriar su relación con China. Ambos países firmaron más de 20 tratados durante el gobierno anterior y comparten una alianza estratégica. Redondo sostuvo a Diálogo Chino que el proyecto de las represas se hizo “a las apuradas” y con un análisis de impacto ambiental “insuficiente”, sumado a problemas de “costos y marco legal”. Sin embargo, resaltó que se está trabajando con las empresas a cargo del proyecto – las argentinas Electroingenería e Hidrocuyo y la china Gezhouba – para seguir adelante con las obras. Fuentes en Electroingenería aseguraron a Diálogo Chino que están a la espera de que el gobierno comunique que cambios desea realizar al proyecto. Sin embargo, estiman que el eje será achicar el tamaño de las represas. Todo cambio tendrá que ser aprobado por los bancos que financian la obra, China Development Bank (CDB), Bank of China (BOC) e Industrial and Commercial Bank of China (ICBC). Otro de los cambios a realizar al proyecto sería sobre la titularidad del mismo. En el proyecto original, el gobierno nacional sería el dueño de las represas por 15 años para luego cederlo a la provincia de Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner, hermana de la ex presidenta y opositora al gobierno. El nuevo plan sería no cederle la titularidad a la provincia, de acuerdo a las mismas fuentes en Electroingenería. Proyecto en pausa Desde su asunción, Macri puso en pausa la construcción de las represas y la relación con China bajo revisión. La incertidumbre con respecto al proyecto llevó a la visita de representantes del CDB a Buenos Aires para reclamarle certezas al gobierno, recordando que cancelar las represas llevaría a que se cancele también el acuerdo para renovar los trenes y la red de la empresa estatal Belgrano Cargas. Actualmente sólo se están realizando trabajos secundarios en el proyecto de las represas. Al mismo tiempo, los fondos enviados por los bancos chinos se encuentran congelados en el Banco Central de Argentina a la espera de una confirmación del gobierno de Macri con respecto al proyecto. “El gobierno inicialmente sostuvo que había que tener una buena relación con China pero más firme. Pero las asimetrías se hacen valer. China sigue siendo el segundo destino de las exportaciones argentinas. Macri cuestiona las represas sólo porque Electroingenería es una empresa que se la asocia a la ex presidenta,” afirmó a Diálogo Chino Ariel Slipak, economista especializado en las relaciones entre China y América Latina y profesor en la Universidad de Moreno. “El proyecto tiene desprolijidades legales y tecnológicas por lo que lo ideal es arrancar de nuevo. Es un proyecto que está mal. Se tienen que hacer un nuevo estudio de impacto ambiental porque el anterior no estaba bien hecho. El Río Santa Cruz, donde se ubicarían las represas, tiene sentencia de muerte con este proyecto,” sostuvo a Diálogo Chino Darío Rodríguez, coordinador de la campaña sobre las represas de la organización ambientalista Banco de Bosques. La zona del estuario donde se ubicarían las represas fue declarada por la asociación Bird Life International como un área importante para la conservación de las aves. Es allí donde pasa la temporada invernal el macá tobiano, un ave que fue declarada monumento natural de Santa Cruz. De hacerse las represas, traería consecuencias en dicha especie y otras más, de acuerdo a organizaciones ambientalistas. “Le mandamos una carta al gobierno pidiendo que se revisara el proyecto y se abriera un proceso de consulta. La afirmación de Redondo de que van a hacer las represas es temeraria. Si iban a revisar el estudio de impacto ambiental, no pueden ya confirmar que el proyecto sigue adelante. Es contradictorio”, afirmó a Diálogo Chino Andrés Nápoli, director de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). El proyecto fue inicialmente pensado en la década de 1950 y su factibilidad luego estudiada en la década de 1970, durante la dictadura militar, pero nunca llevado a cabo. El gobierno Kirchner  lo relanzó en 2007 bajo el nombre de Condor Cliff (hoy Néstor Kirchner) y La Barrancosa (hoy Jorge Cepernic) por un costo 35% por debajo al actual pero finalmente, por falta de fondos fue cancelado.